miércoles, 04 agosto 2021

Galán coloca a Iberdrola en el abismo: ¿continuidad omnipotente o acatar los criterios ESG?

La decisión del magistrado Manuel García Castellón de citar como imputado al presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, supone un terremoto para los títulos de la eléctrica. Así, tras conocerse la decisión las acciones de la misma se han llegado a desplomar más de un 3,6%. Pero los problemas no acaban ahí. De hecho, de mantenerse la imputación o, incluso, de ratificarse la misma, la compañía se verá obligada a buscar una salida para el ejecutivo, lo que agravaría (con fuerza) la espiral bajista de la firma vasca.

Una salida traumática de cualquier presidente de cualquier compañía siempre produce un importante cisma. Pero en el caso de Galán e Iberdrola la situación es mucho peor. La razón es que el directivo se ha convertido en un ser omnipotente dentro del organigrama de la eléctrica, tras décadas instalado en sus puestos de mando. De hecho, el salmantino ocupa de manera simultánea el cargo de presidente y de consejero delegado. Así, Galán aglutina los dos principales puestos de dirección de la compañía sin ningún contrapeso. Una posición dominante que prácticamente no tiene parangón en otras grandes empresas.

Por ello, la idea de que el salmantino se vea obligado a salir de la compañía es un shock para el que no están preparados los accionistas. Pero ello no quita de que sea una posibilidad muy real. “Iberdrola como institución, que trasciende a cualquier nombre personal, no puede permitirse el lujo de mantener a Galán en los puestos altos de la compañía si su situación judicial prosigue así o empeora”, advierte Darío García, analista de XTB. La razón es sencilla y es que iría en contra de los nuevos manuales de inversión socialmente responsable (o criterios ESG).

MANTENER A GALÁN ATENTARÍA CONTRA LOS CRITERIOS ESG

“En el caso de mantener a Galán, aún más siendo imputado de manera firme, sería un ataque frontal contra la ‘G’ [de Gobernanza] que rigen esos mismos principios“, prosigue explicando García. Al final, esa desconexión con los nuevos principios de inversión provocaría no solo que de Iberdrola saliesen muchos grandes fondos que persiguen esos fundamentos, sino que se quedaría fuera de miles de millones de futuros inversores que también los persiguen. “Si falla la Gobernanza no servirá de nada que Iberdrola sea la empresa más verde del mundo. Los fondos no vendrán”, concluye García.

En el corto y medio plazo esa disyuntiva es muy importante porque puede provocar que la compañía se hunda en Bolsa. Para encontrar ejemplos al respecto no hay que irse muy lejos, de hecho, un fallo de gobernanza seguido por una fuerte corrección bursátil se vivió recientemente con la destitución del presidente de Indra. Para García hay muchas similitudes entre ambos casos, aunque reconoce que lo verdaderamente importante es el ‘Plan Estratégico’ de la compañía y que “las compañías sobreviven a sus presidentes”. Aun así, una hipotética salida de Galán supondría borrar más de dos décadas de historia.

Aunque por el momento son solo suposiciones. El plato fuerte vendrá el próximo 7 de julio cuando el actual presidente de la eléctrica tenga que acudir a declarar antes el juez. Según explica el magistrado, se trata de una diligencia “útil y necesaria” para esclarecer quien ordenó contratar con el Grupo Cenyt en un momento en que Sánchez Galán era consejero delegado y Villarejo funcionario policial en activo. García Castellón se ampara principalmente en el relato del exdirector de Funciones Corporativas, José Antonio del Olmo, que denunció un sistema de facturas falsas para pagar a José Manuel Villarejo.

IBERDROLA PODRÍA CAER A LOS 10 EUROS

La difícil papeleta para los accionistas de la eléctrica se puede atisbar con la dolorosa sesión vivida este pasado miércoles 23 de junio. Así, la firma cayó finalmente hasta un 3,56% pese a que arrancó en verde. Además, la caída se ha producido en un entorno de muy poco volumen, el más bajo en todo lo que va de año. Una señal inequívoca de que “no ha habido fuerza compradora y la poca negociación ha sido más bien a la venta”, señala García.

Un desempeño evidente de que el impacto de la noticia ha sido muy fuerte. Aunque en los próximos días la situación podría ir a peor, ya que la espiral bajista de la compañía podría extender y llevarla hasta la frontera de los 10 euros por acción, donde tiene un fuerte soporte. Una vez allí, la situación podría ser todavía peor si pierde esa barrera y las noticias no mejoran.

En definitiva, difícil papeleta para los accionistas de Iberdrola que podrían ver como en las próximas semanas tiene que dimir el hombre que ha transformado la compañía en una de las más importantes del mundo. Y, además, que sufrirán la deriva en la que podría entrar Iberdrola hasta que el plan de sucesión fuese firme.

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