martes, 29 noviembre 2022

El verdadero problema para el verano en España no es Delta, sino Curevac

La nueva variante de la que habla (y preocupa a) todo el mundo tiene muchos nombres. En un primer momento se conocía como cepa india, también como B.1.617.2, más tarde se la renombró como Delta y, ahora, también engloba a la mutación de la variante Delta Plus o AY.1, AY.2. Su alta capacidad de contagio, entre dos y tres veces más que la forma inicial del virus, y el fuerte crecimiento de las infecciones que ha provocado, le ha convertido en el enemigo público número uno ante un verano normalizado. Pero en el fondo hay otro problema más importante: el fallo de Curevac.

Los malos datos reportados por la firma alemana se han convertido en el verdadero problema al que se enfrentan las autoridades europeas. Y, además, lo es por varias razones. En primer lugar, porque debía acelerar notablemente el ritmo de vacunación en la región, lo cual todavía es muy importante. Así, Curevac tenía un enorme contrato con la UE para suministrar hasta 450 millones de dosis. Con esas cifras, y a pleno rendimiento, podría enviar entre dos y tres millones de vacunas a la semana a España.

En otras palabras, podría acelerar la vacunación en el país entre un 30 y un 50%, por lo que no es poca cosa. Pero hay otra clave, incluso, más importante. Y es que el acuerdo con Curevac debía sustituir al de AstraZeneca que acaba el tercer trimestre, tras una larga disputa legal. Así, el gatillazo de la firma alemana provocará que las autoridades europeas deban buscar nuevos acuerdos con firmas que tiene vacunas ya consolidadas, como Pfizer o J&J, en un momento en el las mismas pueden tener grandes contratos cerrados que deben subministrar próximamente.

CUREVAC DEBÍA SUSTITUIR EL SUMINISTRO DE VACUNAS DE ASTRAZENECA

Pero, además, hay un tercer problema importante (aquí entra la nueva variante) y es que la nueva cepa Delta es especialmente preocupante en gente sin vacuna o con una sola dosis. Mientras que con dos dosis las eficacias son todavía muy altas, un 88% para Pfizer y un 60% para AstraZeneca, según un estudio ejecutado en territorio británico, con una bajada drásticamente al 30% en ambas. Un porcentaje muy pequeño que implica que los contagios se disparen.

La nueva variante está poco a poco convirtiéndose en la cepa dominadora en una gran cantidad de países. De hecho, en una conferencia de prensa en la Casa Blanca el 22 de junio, Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, advirtió que «la variante delta es actualmente la mayor amenaza en los Estados Unidos para nuestro intento de eliminar el covid-19». También lo es en otras regiones como la propia India, Rusia, Bangladesh, Indonesia y Reino Unido.

Además, en las regiones europeas cada vez está ganando más protagonista. En Francia y Alemania, Delta ya supone más del 10% de los contagios, mientras que en Italia o España es la responsable de, al menos, el 20% de las infecciones. Las cifras todavía no parecen excesivamente preocupantes, pero solo es el principio. Al ser una variante tan contagiosa, y tener cierta ventaja frente a las vacunas, es probable que termine englobando el total de los contagios en un par de meses.

En definitiva, la nueva variante india se ha convertido en una advertencia para el planeta de nuevo. Para acabar con ella se necesita de acelerar la vacunación no solo en los países ricos, dado que en los pobres puede provocar un caos sin precedente y dar lugar a nuevas cepas todavía más infecciosas. Pero una de las grandes esperanzas, Curevac, ha fallado, agravando todavía más el problema. Las próximas semanas pueden resultar claves para el resto del verano.

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