jueves, 29 septiembre 2022

Pfizer se relame: ganará cerca de 11.000 M€ extras con la tercera dosis de su vacuna

Hasta hace poco, la puesta o no de más dosis de la vacuna contra el covid-19 era la gran pregunta que se hacía todo el mundo. Ahora, ya conocemos que la respuesta es que sí. De hecho, la propia ministra de Sanidad, Carolina Darias, reconocía recientemente que habrá dosis de refuerzo. Pero la incógnita no desaparece, sino que se traslada en el tiempo, dado que en 2022 podría volver la misma cuestión acerca de una cuarta inyección. Mientras, las compañías que más dosis han administrado, donde brilla el dueto Pfizer y BioNTech, están de enhorabuena y podrían engordar sus cuentas en miles de millones.

La puesta o no de más dosis de refuerzo es un debate largo, y técnico, en el que cada uno ha remado hacía su orilla. Los Gobiernos, que las pagan, están haciendo todo lo posible por evitarlo. Así, muchos políticos hacen referencia a distintos estudios que señalan que los resultados son duraderos. En especial, porque se logra estimular ciertas células, glóbulos blancos, que están en la médula ósea, llamados linfocitos B y células plasmáticas, que sirven de memoria de la inmunidad para toda la vida.

Pero no es tan fácil. Las farmacéuticas, y sus ejecutivos, señalan desde hace tiempo de la necesidad de una tercera dosis. La razón es que esos estudios apuntan a que esa respuesta duradera solo se produce en gente que ha pasado el covid-19, no tanto por la ayuda de las vacunas. También se trata de trabajos de campo relativamente pequeños, como para sacar grandes conclusiones. Más si cabe, cuando tiene que incluir a toda la población. Por último, los datos recopilados en distintos países como Reino Unido, Israel, Canadá o Singapur también apuntarían a que quizás se necesiten más dosis. Además, que deberá ser subministrada a los seis meses.

LA ENORME DIFERENCIA EN EFECTIVIDAD ENTRE UK E ISRAEL

La confrontación de los datos de Israel y Reino Unido está siendo clave para ello. Así, los estudios de campo que están en marcha en la actualidad muestran una notable diferencia de la efectividad de las vacunas contra los contagios. En el primero de ellos, que tuvo una implementación tan exitosa como rápida, es de apenas un 41%, mientras que en suelo británico alcanza el 88%, según de sus organismos de salud. La razón que se da para esa divergencia es que con el paso de los meses el efecto de las dos dosis cae abruptamente facilitando las infecciones leves.

Pfizer tercera dosis Inversion.es

De hecho, no es casualidad que el número de contagiados en Israel se haya disparado en el último mes. Así, los datos del Ministerio de Salud del país muestran que la efectividad de la vacuna para aquellos que fueron completamente vacunados en enero es solo del 16% contra la infección sintomática por la variante delta, en comparación con el 79% para los vacunados en abril. También contrasta con las cifras aportadas por las autoridades británicas, a través del Public Health England (PHE), que muestran una eficacia del 67% en el caso de AstraZeneca, que mejora los datos anteriores, y del 88% para Pfizer.

Un estudio anterior publicado en The Lancet apuntaba también a esta posibilidad. Así, señalaba que 100 días después de la vacunación completa, los anticuerpos neutralizantes en algunas personas se redujeron notablemente. Además, sus autores señalaban que la inclinación de las líneas con las variantes sugiere que para el día 200, muchas personas pueden caer en la categoría de neutralización baja. Por ello, a los Gobiernos no les queda más remedio que ir encargando una nueva remesa de vacunas para administrar la tercera dosis.

PFIZER AUMENTARÁ SUS VENTAS EN CERCA DE 11.000 M€

Además, la tercera dosis se deberá administrar de manera generalizada. Así, los datos aportados por el Ministerio de Salud de Israel señalan que la caída en la efectividad con el paso del tiempo no está relacionada con personas mayores cuya respuesta inmune es más débil. Con ello, se descarta la idea de solo subministrar las dosis de refuerzo a personas en riesgo y aumenta las ganancias que obtendrán las farmacéuticas.

Pfizer anunció que en el conjunto del año espera ingresar unos 26.000 millones de dólares gracias a la vacuna

Así, Pfizer obtuvo unos beneficios netos de 4.877 millones de dólares en el primer trimestre, un 45% más que en el mismo periodo del pasado año, gracias precisamente a las ventas de su vacuna contra la Covid-19. De hecho, unos 3.500 millones de dólares en ventas corresponden a su vacuna anticovid BNT162b2, que se ha convertido ya en la principal fuente de ingresos de la compañía, explicó en el comunicado de los resultados.

Por último, Pfizer anunció que en el conjunto del año espera ingresar unos 26.000 millones de dólares gracias a la vacuna, teniendo en cuenta los contratos firmados hasta el momento, por lo que como mínimo podría ingresar en 2022 otros 13.000 millones adicionales, lo que suponen algo más de 11.000 millones de euros, una vez lleguen los pedidos de las terceras dosis.

En definitiva, la evidente pérdida de eficacia de las vacunas va a suponer un ingreso extra para el gigante y el resto de sus socios. Pero hay que resaltar que esa caída solo se produce en cuanto a infecciones leves, ya que las cifras en hospitalizaciones y muertes siguen siendo muy altas. Ese punto a favor hará que la llegada de una cuarta dosis sea más difícil, dado que los contagios leves pronto dejaran de ser un indicador de riesgo. Aunque eso sí, siempre y cuando se mantengan esas cifras para los casos severos.

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