domingo, 26 septiembre 2021

McDonald’s dibuja una figura en ondas que ofrece grandes rentabilidades

McDonald’s no solamente vende hamburguesas estándar, sino que también especializa ciertos productos con cada país donde compite. Estado Unidos, Japón, Canadá, Alemania y Reino Unido son los lugares donde más mayor facturación tiene. En términos fundamentales es una empresa atrayente. Con un crecimiento anual de ganancias del 2.9%, un retorno de la inversión sobre activos superior al 11% y con margen de un 24%.

La única pega es que McDonald’s tiene más deuda que activos, razón financiera que daría para pensar que es un talón de Aquiles en el largo plazo. Pero que con un crecimiento anual esperado promedio del 12.5% apalancado sobre todo de USA, Europa y Asia puede cubrir sin afectar los precios objetivos de Wall Street de hasta 266 dólares en 1 año. Otros contras que mantiene la firma son el interés creciente de los consumidores en comida vegana, vegetariana o simplemente comida saludable la cual es de momento totalmente contraria a la famosa “fast food” comida rápida de McDonald’s.

No obstante, la acción de McDonald’s sube y sube desde el momento en que debutó en bolsa habiendo pasado por muchas crisis pues se ve a McDonald y a sus productos como una de las escapatorias baratas para combatir el hambre en especial de la población más pobre la cual es la de mayor porcentaje a nivel mundial. Adicional a eso, sumamos que los mayores accionistas de esta empresa como BlackRock, Bank of América, JP Morgan, Morgan Stanley y obvio Vanguard Group estarán dispuestos a darle vuelta a cualquier situación que ponga en riesgo su inversión.

Técnicamente, el precio de la acción de McDonald’s ha quebrado sus máximos históricos logrados en el año 2019 cuando visitaba los 220 dólares y después de la caída abrupta ocasionada por la pandemia, el precio de la acción se recupera rápidamente logrando nuevos máximos históricos para octubre de 2020 mostrando una vez más la fortaleza que esta compañía tiene.

El precio viene trabajando históricamente en doble canal alcista y se perfila en el medio de los dos canales dando una visión clara de continuación alcista. Por lo tanto, usamos lectura de ciclos y secuencias ascendentes que buscan máximos y mínimos mayores. De esta forma, cualquier retroceso a niveles de 230 dólares que respete el nivel de soporte creado en octubre de 2020 como el máximo de ese año y que confluye con la directriz alcista del canal interno, será oportunidad de tomar la siguiente secuencia con objetivo inicial de 260 dólares y de quebrar ese nivel creando un nuevo soporte, seguramente buscará el nivel psicológico de los 300 dólares por acción lo que supondría un  30% de rentabilidad a lo cual no le daríamos más de los 217 dólares como nivel de stop loss.

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