martes, 28 junio 2022

Banco Sabadell busca una tendencia al alza con mayor ligereza

El Banco Sabadell está ejecutando una jugada maestra. Por un lado, Sabadell está ansioso de alcanzar una mayor rentabilidad, objetivo que fue trazado en su plan estratégico 2021-2023. Para esto, Banco Sabadell se enfoca en la reducción de los costes a través de la automatización y agilidad de sus procesos, pero al mismo tiempo castigando su plantilla y cerrando muchas de sus oficinas. Sabadell espera cerrar otras 215 oficinas hasta octubre, para un total de 320 en el año de las cuales 1.900 personas quedarán cesantes.

Por el otro lado, Sabadell cerró el primer semestre de 2021 con un beneficio neto de 220 millones de euros y que, según su consejero delegado César González-Bueno, las cifras para el segundo semestre podrían superar los 500 millones. Lo interesante de esta maniobra es que en el año 2020 Sabadell recibió 2 millones de euros en ganancias, pero al mismo tiempo provisionó 2.275 millones de euros para sufragar estragos por la pandemia.

Esto a simple vista supone que el banco viene en una situación difícil que arrastrado por la pandemia tuvo que poner dinero de su caja para cubrir morosidad de posibles clientes. Y ante los entes de control y de regulación desde el punto de vista legal, el Banco podría solicitar un ERE.

Entonces, sí un expediente de regulación de empleo (ERE), se utiliza para que una empresa que tiene serios y reales problemas económicos tenga la posibilidad de despedir gente sin mayor problema, las empresas aprovechan de situaciones de crisis para automatizar procesos, despedir empleados, cerrar oficinas, reducir costos y por ende generar mayores rentabilidades.

Aunque este proceder de las empresas castiga profundamente a la sociedad es claro que está permitido por la ley, beneficia al mismo tiempo el comportamiento de su acción y produce mayores beneficios a sus accionistas, cosa que de cara a las inversiones es atractivo.

Técnicamente en gráfico de marco diario la acción de Sabadell viene lateral desde agosto, trabajando entre 0,62 y 0,57 respetando la última directriz alcista que se viene desarrollando desde octubre 2020 aún con todas las pérdidas por culpa de las provisiones que se registraron, pero que no se ejecutaron 100% por incumplimiento de clientes o por impago de deuda real.

El precio se encuentra trabajando por encima de la media móvil exponencial de 250 periodos y al cierre de la semana pasada, el precio se ubicó sobre la media móvil exponencial de 50 periodos de corto plazo. Esto indica que, si el precio realiza un retroceso a modo de pullback sobre la media móvil que confluye con la directriz alcista, estaría en posición de compra para buscar niveles de mayo arriba de 0,67 euros. Posteriormente puede visitar los 0,8 euros y mucho más.

De cara a la sociedad no parecen jugadas limpias, pero de cara a los negocios y en específico a la operación de la acción, representa una oportunidad entre el 20 y el 40% de ganancia para los más osados.

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