sábado, 23 octubre 2021

26-S, el inició de una nueva era para Alemania y Europa: ¿Scholz, Laschet o Baerbock?

La era de Angela Merkel llega a su fin después de 16 años en el poder. Son seis los candidatos que se disputan la cancillería alemana este domingo 26 de septiembre. Aunque de esos seis solo tres de ellos tienen posibilidades reales de sustituir a la lideresa europea. Estos comicios suponen un antes y un después en la política en Alemania y en todo el continente europeo, ya que quien se quede con el poder decidirá en gran medida el futuro de la Unión Europea.  Las encuestas llevan cambiando constantemente durante los últimos meses y parece que ninguno de ellos tres convence del todo a los alemanes. Estos son los candidatos que decidirán la nueva senda de futuro de Alemania: 

OLAF SCHOLZ 

Al candidato de los socialdemócratas del SPD le han apodado como el candidato de la experiencia. Debido a que actualmente ocupa el cargo de vicecanciller y ministro de Finanzas del Gobierno de coalición entre su partido (SPD) y el de Merkel (CDU). A sus 62 años y cuando nadie se lo esperaba, después del largo tiempo que su partido ha estado a la sombra de Merkel, se ha erigido como el principal candidato según los últimos sondeos.  

Algo que se debe a su protagonismo durante la pandemia ya que ha sido el quien ha gestionado el millonario dispositivo anticoronavirus para proteger la economía alemana. Cómo titular de Finanzas ha llevado a cabo el desembolso de miles de millones de euros para que empresas, autónomos y familias sorteen el impacto económico de la Covid-19. 

 “Este es el bazuca que se necesita para hacer el trabajo; estamos poniendo sobre la mesa todas nuestras armas para mostrar que somos lo bastante fuertes para superar cualquier reto económico que este problema traiga”, expreso el mismo Scholz. 

Caracterizado por su ya habitual tranquilidad, ya son muchos los que resaltan de él su lado carismático sin poseer carisma. Nació en 1958 en Osnabrück (Renania del Norte-Westfalia) y siendo estudiante en 1975 ya se afilio al SPD. Scholz ha marcado tres prioridades en su programa: mejora de las condiciones laborales en especial para los “trabajadores esenciales” en la pandemia, reformas para afrontar retos futuros y política europea.   

Otra clave de este candidato y que demostrado en su etapa como alcalde de Hamburgo o en su actual puesto es su disposición a recurrir al gasto sin pensar en su futura financiación en momentos de crisis. Como ministro de Finanzas ha promovido la ley que reglamenta la jornada reducida subvencionada. Una de las claves con las que evitó que el paro se disparara en Alemania durante la crisis económica y financiera internacional. 

El analista del periódico económico Handelsblatt, Chistoph Kapalschinski, en un artículo titulado ‘La financiación se arregla después’, decía que: 

 «Scholz estaba dispuesto a gastar dinero cuando lo consideraba políticamente necesario».  

Dentro de las claves económicas también están las inversiones relacionadas con la construcción económicas centrándose en la lucha contra el cambio climático. Si consigue ganar la cancillería alemana se prevé que pueda llegar a tener conflictos con el ala más a la izquierda de su formación. Algo que ya le ocurrió a su partido en la era Schröder cuando muchos militantes dejaron el partido como protesta por la agenda 2010, estrategia que el apoyo.  

Merkel ha gobernado en coalición con él, siendo su ministro de finanzas. Y como nos relata el profesor de la UCM, Sergio Principe, Scholz se muestra como una continuidad a la prospera economía alemana, pero de una forma mucho más europeísta y alejándose del conservadurismo.

EL SUCESOR B DE MERKEL  

Armin Laschet, el candidato conservador y la apuesta continuista ya que es el sucesor de la ´nueva Dama de Hierro europea´. La marcha atrás de la candidata predilecta de Merkel,  Annegret Kramp-Karrenbauer hizo que se tuviera que buscar un candidato B.   

El primer ministro de Renania del Norte-Westfalia tuvo una gestión de la pandemia muy diferente a su predecesora. Se alejo de las cautelosas políticas de Merkel para reabrir a toda prisa la economía en un land cuya economía se basa en la industria pero que aun así cuenta con sectores empobrecidos.  
Su desplome en las encuestas se debe en parte a la gestión de la pandemia, pero las inundaciones en el oeste del país, aparecieron unas imágenes de él riéndose a carcajadas ante la situación algo que provoco su hundimiento en las encuestas.  

Sus políticas económicas pueden hacer templar a los países del sur, ya que, aunque el candidato cree en una unión con una política fiscal y presupuestaria igual. En el caso de la deuda es partidario de que cada una barra para su casa. Lo que, a países como España, Italia o Grecia que normalmente tienen una deuda superior les podría afectar.  

En cuanto a políticas verdes Laschet declaro que «el 20% de los puestos de nuestros trabajos están en la industria, en la siderúrgica, la química y la automotriz. Son sectores económicos importantes para nuestro país. Y queremos que sigan ahí dentro de 20 años». 

Defensor de las políticas económicas cautelosas y conservadoras que «ayudaron a convertir a Alemania en la principal potencia de Europa».  Si llega a la cancillería según el mismo lo ha expresado veremos a una Alemania muy centrada en Alemania en todo lo que tenga que ver con la economía. Mientras que en lo político tendrá una clara y positiva visión hacia Europa.  

UN ANTES Y UN DESPÚES

El profesor de la Universidad Complutense de Madrid, Sergio Príncipe, relata para Inversión.es que tras la última etapa de Merkel marcada por la pandemia y el fondo Next Generation UE. Laschet se ha situado en la austeridad tratándose de separar de su predecesora algo que en realidad necesita para poder diferenciarse. Marcando un antes y un después. Defendiendo un procedimiento más proteccionista y priorizando a Alemania aunque sin olvidar del todo a la Unión. Algo que según nos relata Príncipe no se sabe aún si realmente es su discurso o solo una forma de desmarcarse.

EL CAMBIO SE TORNA VERDE 

Annalena Baerbock llego a la competición por la cancillería de Alemania como un soplo de aire fresco. Su juventud, feminismo, el ímpetu por el cambio y su «realismo radical» la llevaron a encabezar las encuestas, aunque se desinflo rápidamente. 

Ha sido la primera candidata de los verdes que ha logrado encabezar las encuetas, aunque todo apunta a que no logrará las expectativas, de doblar los resultados que logró su partido en 2017. Sus polémicas en redes sociales y medios le están costando apoyos, sembrando la duda de si aún no está preparada para el puesto. El escándalo por copiar sin citar, cerca de en un centenar de ocasiones en su nuevo libro ‘Jetzt. Wie wir unser Land erneuern’ (‘Ahora. Cómo renovamos nuestro país’) han sido su principal problema.  Ulrich Schulte, director de la sección parlamentaria del diario Tageszeitung y autor del libro ‘El poder verde’ habla de que ella: 

«Tiene la fuerza interior y la decisión más absoluta para lograr lo que se propone. La opinión mayoritaria (en Los Verdes) es que Baerbock es asombrosamente competente en lo técnico» 

Aunque con unos estudios que la avalan la falta de experiencia en puestos de liderazgo también es una merma a su candidatura. Aunque se prevé que tenga un papel fundamental en el futuro gobierno ya que se espera que sea capaz de negociar tanto con los socialdemócratas como con los conservadores.  

Baerbock por su parte según Príncipe llevara a cabo una apuesta por una forma distinta de hacer política en Alemania basándose en más políticas sociales y climáticas. Que en cierta parte se parece a la apuesta que hizo Ursula Von Der Leyen antes de la pandemia, aunque la candidata de los verdes pretende ir mucho mas allá. Algo que ha creado cierto malestar en algunos sectores como la automoción.

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