jueves, 01 diciembre 2022

EE.UU esquiva la caída de Evergrande, pero ahora se enfrenta a un «melodrama fiscal»

Ni el desastre de Evergrande ni la variante Delta parece que hayan podido causar mella a la economía estadounidense. Bruno Cavalier, economista jefe de ODDO BHF AM, explica que “el impacto de la cepa Delta no ha debilitado significativamente las perspectivas económicas y el riesgo de Evergrande se considera un problema chino con escaso impacto directo en Estados Unidos”. 

Con todo esto se espera que la Fed reduzca “pronto” las compras de activos ante la reunión que tendrá lugar el próximo 3 de noviembre. Jerome Powel, presidente de la Fed ha sugerido que el tapering podría prolongarse durante siete meses, lo que supondría unos 15.000 millones de dólares al mes. En 2014, el tapering duró nueve meses a un ritmo de unos 10.000 millones de dólares al mes.  

La curva de rendimientos estadounidense ha sido ligeramente más plana después de la reunión de la FOMC. “Probablemente es lo mejor que podía esperar Jerome Powell tras confirmar su intención de reducir (modestamente) el grado de acomodación monetaria” explica Cavalier. 

LAS PERSPECTIVAS 

El crecimiento del PIB llegó a su punto máximo en el segundo trimestre de este año. “Se encuentra en una trayectoria de desaceleración, pero es probable que se mantenga muy por encima de su ritmo a largo plazo en 2022 y 2023”, explica.  

La inflación se dirige a los niveles que espera la Fed para finales de 2022, aunque “el bache de la inflación es mayor que hace tres meses y es probable que el descenso no comience hasta el año que viene”. Pero lo más destacado sigue siendo que las expectativas de inflación a medio plazo siguen estando en línea con el objetivo de inflación. 

La Fed reconoce que los cuellos de botella están durando más de lo previsto 

Desde principios del pasado año las compras de activos han estado ligadas al avance hacia el objetivo de empleo máximo. En este tiempo, se han creado 4,7 millones de puestos de trabajo y las ofertas de empleo han alcanzado niveles récord sucesivos.  Cavalier cree que “el FOMC está cerca de concluir que este progreso es suficiente para justificar una reducción de las compras de valores”. 

También se espera que, en cuanto a una subida en los tipos, la mitad que se inclinan por esperar hasta 2023 incluyendo a los pesos pesados del FOMC, y empezando por Jerome Powell. “En cualquier caso, la Fed no tiene intención de subir los tipos de interés oficiales hasta que se complete el tapering”, recalca Cavalier. 

«EL MELODRAMA FISCAL»

Toda esta situación lo juntas, lo mezclas, le añades un poquito de políticos y el resultado de la receta es un melodrama fiscal. Para entender la que se le podría venir encima a Estados Unidos hay que empezar con que el año fiscal comienza el 1 de octubre. Y aunque en la mayor parte de los países comienza con unos presupuestos ya aprobados en EE. UU no. Y comienza sin que el Gobierno sepa con que financiación va a poder contar. 

Ante esta situación el gobierno de Biden decidió presentar un plan que garantiza que el gobierno siga funcionando hasta el 3 de diciembre de 2021. Algo que el partido republicano no apoyo en la Cámara de Representantes. Por lo que si ahora no es aprobado por el Senado podríamos estar ante un cierre del Gobierno. Algo que ya paso con Trump. 

“Esto demuestra hasta qué punto las cuestiones fútiles pueden ser llevadas fuera de toda proporción debido a las disputas partidistas” 

Como si esta situación de bloqueo fuera poca cosa. El país ha superado el límite de la deuda federal. Algo que el Departamento del Tesoro ha expresado en varias ocasiones, que las medidas que permiten sortear este límite se agotarán en algún momento de octubre. 

La prensa americana se está haciendo eco de ello. Por ejemplo, en un artículo de opinión publicado esta semana por el Wall Street Journal, Janet Yellen instó al Congreso a elevar el techo. La prensa a su vez ha informado de que se está buscando el apoyo discreto pero decisivo de los directores generales de los principales bancos estadounidenses para obligar a la oposición republicana a ceder. 

Los demócratas quieren quitar el techo de gasto, pero Mitch McConnell, el líder de los republicanos en el Senado se ha negado a seguir adelante. Según el Washington Post, ha desvelado que Hank Paulson y Steven Mnuchin, exsecretarios del Tesoro con los presidentes G.W. Bush y Donald Trump, han sido enviados como emisarios. Aunque no han logrado ningún resultado. 

El riesgo estaría con toda la situación de tira y afloja en que el país norteamericano incumpla su deuda. Algo que como señala Cavalier, “nadie cree que esto sea posible, y este podría ser precisamente el problema. En 2011, el riesgo se evitó justo a tiempo, pero la pérdida de la calificación AAA de Standard & Poor’s siguió provocando graves turbulencias financieras”. 
 

DEMÓCRATAS VS DEMÓCRATAS

Y en tercer lugar como si las disputas entre republicanos y demócratas no fueran suficientes. Dentro del partido republicano encontramos disidentes. Pero no uno ni dos, sino que los demócratas de centro no están dispuestos a apoyar el plan de 3,5 billones de dólares presentado por Joe Biden. Con el que pretende aumentar el gasto social y varias medidas medioambientales. Pero como la mayor parte de las veces los intereses personales son lo más importante. Tenemos a Joe Manchin, el senador por Virginia Occidental, que todavía cuenta con una importante industria minera. Y se ha convertido en el principal opositor y quiere detener este plan de gastos hasta las elecciones de mitad de mandato de noviembre de 2022. 

Aunque si están a favor el plan de infraestructuras de 1 billón de dólares (que ya cuenta con apoyo bipartidista en el Senado) y quieren que se vote rápidamente. Con que que se están produciendo disputas internas por ver que se hace antes. “Con el Senado dividido al 50%, la más mínima retención de apoyo sería fatal para estos planes fiscales, lo que da a cada facción un poder de bloqueo”, resalta Cavalier . 

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