martes, 05 julio 2022

Así son los cuatro principios de Goirigolzarri para el éxito empresarial

Humildad, excelencia, principios, valores y desarrollar relaciones humanas dentro de la empresa. Estas son las claves de José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Caixabank, para poder alcanzar el éxito empresarial. Así lo ha remarcado en su conferencia durante la presentación del curso académico de Esade, junto a Jaume Guardiola, exCEO de Banco Sabadell y presidente del patronato de Esade; el director general de esta escuela de negocios, Koldo Echebarria; y el recto de la Universitat Ramon Llull, Josep María Garrell.

El banquero se ha movido en un terreno ajeno a su actividad empresarial. Su público, la mayoría alumnos de Esade, no ha escuchado una lección sobre cómo gestionar un banco o cómo interpretar las ratios de capital o deuda. Goirigolzarri se ha centrado en dar una master class que serviría para cualquier negocio. En este sentido, el nivel de exigencia debe ser siempre alto, lo máximo posible, como si de un centro de alto rendimiento se tratara. La cara opuesta es el paternalismo, la actitud condescendiente y letal a medio y largo plazo.

Goirigolzarri, que ha estudiado en el entorno de los jesuitas de la Compañía de Jesús, ha destacado la importancia de los valores y principios de la persona para poder alcanzar el éxito empresarial. Asimismo, ha incidido en la necesidad de alcanzar la “excelencia académica”, una meta cada vez más difícil en la época actual. “Se necesita un excelente cuerpo docente, una organización disciplinada, un buen proceso de selección y un reconocido prestigio“, ha indicado en comparación con sus años de estudio universitario. Además, ha reseñado la necesidad de poder aprender “cosas prácticas” en los últimos años de carrera y en el conocimiento técnico. “Nadie llega a ser general sin conocer las estrategias”, ha apostillado.

LA FORMACIÓN PERSONAL, CLAVE EN LA EXCELENCIA UNIVERSITARIA, SEGÚN GOIRIGOLZARRI

El tipo de conocimientos necesarios en la vida profesional “van variando”, ha comentado el máximo ejecutivo de la entidad. “Se necesita entender el papel de la empresa en la sociedad y en las relaciones entre los distintos grupo de interés dentro de las empresas” para asegurar la sostenibilidad, ha destacado. “Un factor clave es desarrollar relaciones personales con las distintas personas de la empresa y sobre todo relaciones personales con tu equipo”, ha afirmado.

Así, ha recordado que las materias impartidas cambian con el tiempo, pero no los valores y principios inculcados durante la educación. “No han cambiado”, ha dicho. “Éstos han sido un pilar fundamental“, ha comentado. Los valores forman su denominada “guía básica” para poder afrontar cualquier situación en la vida, pese a las “profundas contradicciones” que a veces comportan.

A su juicio, la clave en la diferenciación de las universidades son las asentadas en los principios y valores de la ética. “Es más, si no fuera así cuál sería la diferenciación de estas universidades con el resto”, ha reflexionado. “Una universidad que aspira a la excelencia (…) debe responder a una serie de preguntas cómo el encaje de la empresa en la sociedad, requisitos y a la gestión de las relaciones entre equipos humanos”, ha apuntado.

GOIRIGOLZARRI INSTA A EVITAR LA “TRADUCCIÓN ACRÍTICA” DE ESTADOS UNIDOS

Por otro lado, ha hecho mención a la “traducción acrítica” que se hace en Europa en general y en España en particular sobre la desigualdad, al dar por bueno el pensamiento de origen estadounidense “sin confrontarlo con nuestra historia”. En este sentido, lo ha extrapolado a las causas de desigualdad social. “Las causas de la desigualdad social en España son muy distintos a las causas en Estados Unidos porque el 80% de la desigualdad en España está relacionada con el desempleo”, ha remachado.

El modelo empresarial de Goirigolzarri se fundamenta en cuatro pilares básicos. Según esta guía, para que una empresa sea sostenible debe ser viable financieramente, es decir, “su rentabilidad debe ser superior al coste de la vida“.

Para poder alcanzar esta rentabilidad es necesario que su “propuesta de valor” debe dejar satisfechos a los clientes. Deben tener un “alto grado de vinculación”. “Los clientes son la base de la empresa”, ha indicado. Pero los clientes no podrán estar satisfechos “sin un equipo motivado y comprometido”. Por último, ha indicado que la sostenibilidad de cualquier proyecto “no será posible sin un reconocimiento social“.

“Me parece clave que las personas tengan grandes dosis de humildad”

Pero sin ética empresarial, sin principios ni valores, la viabilidad empresarial quedará dañada. “Los principios y valores deben formar parte de la estrategia de la empresa”, ha indicado tras recordar la crisis reputacional de Bankia en el estallido de la crisis inmobiliaria. Gorigolzarri se subleva cuando escucha comparaciones de ética con el riesgo reputacional. En este sentido, se ha mostrado totalmente en contra de la “mercantilización de la ética“. “El olvido de estos principios conduce a imprudencias graves”, como las vividas durante la crisis financiera de 2008.

EL BANQUERO LAMENTA LA CRECIENTE TENDENCIA AL FATALISMO

Para el banquero, las universidades deben formar a personas que tengan un impacto positivo, que deben tener “humildad intelectual” para abrir la mente a nuevas opiniones. Sin esta humildad ni desarrollo en las relaciones humanas dentro de la empresa, el fin será deslizarse por “la rampa de la mediocridad” y al “pensamiento único”. “Me parece clave que las personas tengan grandes dosis de humildad”, ha apostillado.

En el sentido de la posición de las personas en la empresa y en la sociedad, Goirigolzarri ha lamentado la “creciente tendencia al fatalismo, que es lo contrario a la asunción de responsabilidad individual”.

Para el alto directivo, el alumno “no puede pedir nada que no estén dispuestos a hacer“, mientras que los directivos deben hacer cumplir y cumplir ellos mismos los códigos de conducta de sus respectivas empresas. Así, las universidades deben tomar su papel para evitar “permanecer al margen de la sociedad”.

Por otro lado, el presidente del Patronato de Esade, Jaume Guardiola, ha considerado que la universidad debe buscar nuevas fórmulas de financiación más allá de la matrícula. Este año, Esade tendrá 1.734 alumnos, la mayoría procedentes del extranjero. En concreto, el 66% venidos de Europa, en un 33%, Estados Unidos y Canadá, así como de países asiáticos.

“Los cambios en la sociedad van a exigir a Esade satisfacer los nuevos retos con un debate estratégico profundo”, ha afirmado el también expresidente de Banc Sabadell.

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