viernes, 22 octubre 2021

La guerra del dividendo: 24 horas clave para definir el futuro de Naturgy

Días intensos en el accionariado de la gasista Naturgy. Una opa, un dividendo e intereses cruzados entre IFM y Criteria Caixa están dando lugar a una guerra sin cuartel por imponer su visión empresarial en el futuro de la compañía a 24 horas de que finalice la operación. Las últimas jugadas se han sucedido recientemente por ambos bandos: Isidro Fainé, presidente del holding de Criteria, se ha hecho con otro porcentaje del capital adquiriendo un 0,217% y el responsable en España del fondo australiano, Jaime Siles, ha dejado claro que su intención es acaparar el 17% del capital de Naturgy.

El holding de participadas que conforma Criteria, propiedad de la Fundación Bancària La Caixa, continúa arañando acciones de Naturgy en su plan por mantener una posición de control que obligue a IFM a desistir en su intento de eliminar el reparto del dividendo de la compañía que preside Francisco Reynés. La intención de Fainé es seguir adquiriendo participaciones hasta llegar al 30%, pero sin superar este porcentaje que le obligaría a lanzar una opa de exclusión.

A principios de la semana Criteria señaló en una nota que «el dividendo de Naturgy es un pilar fundamental de los ingresos que recibe la Fundación y que destina íntegramente a su obra social, con la inversión de más de 500 millones de euros cada año en programas sociales, cultura y ciencia, investigación y salud, y educación y becas”. De esta manera, Fainé aseguró que “la Fundación la Caixa está plenamente comprometida con Naturgy, y reafirmamos nuestra voluntad de reforzarnos en su capital y de continuar como el accionista español de referencia”.

IFM A POR EL 17%

Dicho y hecho. Con la nueva compra de 2,1 millones de acciones por parte de Criteria en las últimas sesiones bursátiles, el holding ha pasado de controlar el 26,3% al 26,5%, porcentaje que ya le otorga el poder para nombrar un tercer consejero en la compañía y defender así el cumplimiento del acuerdo por el que decidieron repartir el dividendo. En la otra esquina del cuadrilátero se encuentra IFM, que aseguró el miércoles de manera rotunda hacerse con el 17% del capital de Naturgy, el mínimo al que está condicionado su opa sobre la energética, en declaraciones a Capital Radio.

Desde que anunciaran el pasado mes de enero la opa sobre el 22,7% de la compañía española, la batalla por el control se ha ido caldeando. A pesar de la posibilidad de que IFM se conformara simplemente con el 10% del capital de la energética, tal y como se sugería en el folleto presentado a la CNMV, Jaime Siles, el responsable del fondo en España, ha reforzado tajantemente la intención de alcanzar el 17%, siendo optimista en su capacidad de convencer a parte de los accionistas.

Siles ha insistido en su plan de inversión para Naturgy, haciendo hincapié en el largo plazo («cien años») y ha dejado claro nuevamente que en su estrategia de inversión suprimir el dividendo es algo que entra dentro de la «lógica», debido a la difícil situación de la compañía. El optimismo de IFM en culminar la opa satisfactoriamente es claro y, de hecho, no elevará el precio fijado en 22,07 euros por acción, ni tampoco ampliará el plazo para acudir a ella, que finaliza este viernes 8 de octubre. Actualmente las acciones de Naturgy cotizan por debajo de los 22 euros, sosteniéndose con correcciones a la espera de que culmine la operación.

JUEGO DE TRONOS

A la espera de que harán finalmente los otros dos grandes accionistas, el fondo CVC y el estadounidense GIP, la tensión aumenta en las horas últimas horas previas a la opa. Aún queda por ver si la estrategia de IFM de eliminar el dividendo para que otros accionistas decidan vender al hacer menos jugosa su presencia en el accionariado de Naturgy dará sus frutos o si, por el contrario, Fainé logra posicionarse en el Consejo de Administración de tal manera que logre mantener el tan deseado dividendo del que se beneficiaría Criteria.

En esta disyuntiva se juega la partida por el futuro de la compañía, si se continúa con el dividendo que defiende Criteria o se elimina para favorecer los planes de inversión que el fondo australiano dice tener. Para ello, el control de los sillones del consejo de administración de la empresa gasista es fundamental a la hora de tomar la decisión y se espera que se de un «juego de tronos» a la altura de la situación.

A día de hoy, el órgano está constituido por cinco miembros independientes (Ramón Adell, Francisco Belil-Creixell, Helena Herrero, Pedro Sainz de Baranda y Claudi Santiago), dos dominicales de Criteria (Enrique Alcántara García-Irazoqui e Isabel Estapé), dos dominicales de GIP (Rajam Rao y Lucy Chadwick), dos dominicales de CVC (José Antonio Torres de Silva y Javier de Jaime) y el ceo y presidente de Naturgy Francisco Reynés.

Si IFM logra obtener ese porcentaje del 17%, podrá colocar a dos miembros en el consejo de administración de la compañía formado por 12 vocales. Esta situación es importante para tomar decisiones relativas a grandes inversiones y a la política de dividendo de Naturgy, pues según su propio reglamento, para bloquear este tipo de operaciones el consejo necesita cuatro votos negativos (o el voto positivo de dos tercios para aprobar la medida). Por lo tanto, IFM necesitaría el apoyo de uno de los accionistas mayoritarios.

Mientras, el holding de la Fundación Bàncaria Caixa sigue su estrategia por seguir aumentando su peso en el capital de la compañía, y con el actual porcentaje tiene derecho a nombrar a un tercer consejero, un voto más. En este sentido, también cabe la posibiliad de una ampliación del actual consejo de administración, que puede proponer en la junta general cualquier accionista que supere el 5% del capital de Naturgy, una situación que supondría tener que sumar más votos dentro del consejo para bloquear las decisiones mencionadas.

En esta guerra por el dividendo y, a un día para que se haga efectiva la opa, las cartas están sobre la mesa y todo está en juego. Se espera que la CNMV de a conocer el resultado la próxima semana, reflejando si IFM cumple su plan y logra convencer a accionistas dudosos o Criteria frena al fondo australiano y consigue mantener el tan ansiado dividendo.

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