sábado, 23 octubre 2021

Solaria, de oasis a espejismo: agencias y bajistas fulminan su cotización

Solaria terminó el pasado 2020 como uno de los mejores valores de la Bolsa española. Un 250% al alza bien lo valía. Las perspectivas de esta fotovoltaica eran boyantes y con una clara tendencia alcista, confirmada en el inicio de este año. Las fuertes subidas en enero añadían un 34% más en el precio de sus acciones, hasta marcar un máximo en los 31,06 euros.

Desde entonces, caída libre para el valor hasta el crucial soporte de los 14,55 euros, que parecían aguantar estoicamente, hasta hace unas semanas. Desde entonces, las acciones de Solaria buscan salir de esta espiral bajista, pero visitando niveles más cercanos a los 13,3 euros, mínimo del año.

Su capitalización se ha diluido hasta los 1.750 millones de euros La cotizada en el Ibex 35 acumula una caída del 43% este año, con un fuerte descenso tras las malas recomendaciones recibidas por Goldman Sachs y Berenberg, junto con los resultados de 2020, que, pese al ascenso del beneficio, han dejado un mal sabor de boca a los inversores debido a su nivel de deuda y un futuro incierto por el decretazo del Gobierno a los productores de electricidad.

EL MERCADO NO SE CONTENTA CON LAS COMPRAS DEL CEO DE SOLARIA

Con este escenario, los fondos especializados en hacer dinero apostando por las caídas del mercado han irrumpido con fuerza en el valor obteniendo ganancias latentes hasta ahora. Incluso Marshall Wace ha incrementado su posición bajista pocos días después de que el consejero delegado de Solaria, Arturo Díaz-Tejeiro, comprara 130.000 acciones por 1,8 millones de euros, a razón de unos 13,67 euros por título, es decir, casi en mínimos anuales. Con este movimiento, el alto ejecutivo de Solaria está ganando un 2,4%. En febrero, añadió a su cartera 82.827 acciones, por casi 1,5 millones de euros. Entre tanto, Amundi ha realizado compras, hasta alcanzar el 3% de esta firma, en plena corrección.

La foto de familia de Solaria en su presentación en la planta fotovoltaica de Trillo

Goldman Sachs fue de los primeros en advertir el terreno fangoso por el que pisa Solaria en Bolsa. La tierra fértil de 2020 se convertía en un desierto. La entidad estadounidense rebajaba el precio objetivo de Solaria el pasado mes de septiembre en un 25%, hasta los 15,38 euros, e indicaban que perder la zona de los 14,43 euros era una señal de alarma. Los analistas desaconsejaban comprar sus acciones, para mantenerse con un perfil «neutral». El precio objetivo pasaba de los 25,5 a los 19 euros por acción.

EL CRECIMIENTO DE LA CAPACIDAD DE SOLARIA ES MÁS LENTO DE LO ESPERADO

Berenberg se ha unido al análisis descrito por Goldman Sachs, aunque recomienda comprar acciones de la entidad, con un precio objetivo de 20 euros por acción frente a los 26 anteriores. Sin embargo, ha rebajado las expectativas de ganancias por acción para los próximos años. En concreto, ha recortado en un 2% la de este 2021, en un 13% para el 2022 y en un 17% para el 2023. «Los proyectos continúan su avance e incrementa su visibilidad a medio plazo», destaca la agencia. Asimismo, no ve problemas en la deuda debido a su «barata» financiación.

LA CAPACIDAD INSTALADA DE SOLARIA CRECE A UN RITMO INFERIOR AL ESPERADO

Por otro lado, ha considerado que la empresa se beneficia de los altos precios de la electricidad. No obstante, su estimación de Ebitda para el próximo curso se sitúa por debajo del consenso, con una caída del 13,3%. Para ese mismo año, prevé un descenso de las ventas superior al 24%, mientras que la deuda alcanzaría los 873 millones en 2022. Su nivel de endeudamiento y el coste deuda se dispararán más de un 300% y un 5%, respectivamente.

Asimismo, Solaria presenta una capacidad de crecimiento lento. Actualmente alcanza los 825 MW, mientras tiene en construcción otros 1,1 GW. Su proyecto Trillo, el más importante de la compañía, cuenta con todos los permisos y licencias necesarias para 476 MW y aún faltan permisos para otros 150 MW. Estas plantas se conectarían a la red el primer semestre de 2022. Además, espera que otros proyectos también comiencen a funcionar en 2022, con el objetivo de sumar otros 390 MW a finales del próximo año. Para Berenberg, esta capacidad es más lenta de lo esperado, al considerar que podía haber instalado 1,3 GW en 2022 y otros 0,9 en 2023.

Solaria ha mostrado su cautela a la hora de firmar nuevos contratos de compraventa de energía a largo plazo, los denominados PPA. Y es que, estos contratos deberían reflejar los precios actuales, en máximos históricos, pero aún, según apuntan fuentes del mercado, no se habrían alcanzado. Solaria acudirá a la subasta eléctrica del próximo 14 de octubre.

LOS BAJISTAS SE HACEN DE ORO

Con este escenario, los bajistas están haciendo oro con Solaria. Según los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, cuatro fondos ostentan una apuesta a la baja sobre el 3,79% del capital de la compañía. Odey Asset Management LLP ha incrementado su posición desde febrero de este año hasta el 1,8%. Marshall Wace LLP, por su parte, ha duplicado su apuesta bajista en apenas seis meses, desde el 0,46% de abril al 0,81% actual. Capital Fund Management es uno de los bajistas más veterano en el valor actualmente. El fondo inició su apuesta en plena escalada en Bolsa, desde abril de 2020, hasta septiembre de este año, cuando ha alcanzado el 0,70%. Por último, Helikon Investments Limited es el único fondo que ha ido recogiendo beneficios con Solaria, desde el 1,49% hasta el 0,54%.

Solaria dio a conocer un incremento del beneficio del 60% el pasado 29 de septiembre. Los ingresos se dispararon un 73%, hasta los 49,5 millones de euros, mientras que el Ebitda escaló un 89%, hasta alcanzar los 42,5 millones. Sin embargo, la entidad de la energía fotovoltaica debe a la banca 309 millones frente a los 241 a cierre de junio del pasado año, un 28% más; también ha aumentado su pasivo en obligaciones y valores negociables en otro 28%, hasta los 148 millones. A corto plazo ha duplicado su deuda con acreedores, hasta los 123 millones.

Además, la empresa ha tenido que realizar amortizaciones y dar de baja a los activos asociados a la fábrica de Puertollano. Aún así, la empresa no ha registrado correcciones valorativas por deterioro de activos en los primeros seis meses de este ejercicio. Con estos números, Solaria presenta una «estructura sólida del Grupo, donde cada proyecto es capaz de hacer frente a sus costes operativos y financieros«.

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