sábado, 23 octubre 2021

La nueva Sacyr: un modelo similar a Ferrovial, pero aún falta para llegar al Ibex

Sacyr ha cambiado completamente, incluido su propia razón de ser. La ‘constructora’ no es tal. Ahora es una concesionaria, siguiendo los mismos pasos que dio Ferrovial tras la catástrofe de 2008. Por cambios no es problema. En esta última década, Sacyr ha modificado su nombre e incluso su equipo directivo para afrontar con solvencia esta nueva etapa.

Si el sueño en la época dorada de la segunda mitad del 2000 era ser el accionista de referencia de Repsol, de la que llegó a ostentar el 20%, ahora esta concesionaria se desprende de esta ambición con un giro radical a su negocio. Desde sus máximos históricos, en los 44 euros, cosechados en 2006, la firma ha perdido un 95% de su valor.

el nivel de los tres euros por acción, complicado de conseguir para este año e incluso el próximo

Sin embargo, desde su Día del Inversor el mercado mira a Sacyr con otros ojos y considera que esta vez sí ha comenzado a verse claridad en su negocio. En las últimas dos sesiones, un 10% arriba y aún faltaría recorrido al alza si los propios inversores pusieran en valor su filial concesiones, que valdría 2.811 millones de euros en este momento y alcanzaría los 3.700 en 2025.

SERIA CANDIDATA PARA LA REENTRADA EN EL IBEX 35

Si el mercado da la razón a Sacyr, el potencial de subida sería del 100% y volvería a llamar a las puertas del Ibex 35. La entidad, presidida por Manrique, se quedó fuera del principal índice bursátil español en junio de 2016. El pasado mes de septiembre, la compañía no llegó a cumplir con uno de los requisitos para entrar en el selectivo al no «experimentar los valores cambios significativos en su liquidez relativa», según declaró el Comité Técnico del Ibex. Sacyr cumple con el criterio de los volúmenes de negociación diarios de los últimos seis meses, pero también registra una capitalización superior a Pharma Mar, farolillo rojo del Ibex 35 con 1.371 millones de euros.

Sacyr está aún lejos de los 2.000 millones de capitalización, una cifra que le aseguraría su reentrada en el Ibex 35. Este nivel coincidiría casi con los niveles de los 3 euros por acción. «Este nivel es complicado para este año e incluso el que viene», han destacado.

Sede de Sacyr

La meta es alcanzar el máximo de concesiones posible, incluso en el casi impenetrable mercado estadounidense. La firma, presidida por Manuel Manrique, lo ha conseguido con un hito sin precedentes: la Universidad de Idaho. Esta transformación está plasmada en su nuevo plan estratégico y en las nuevas pinceladas que ha dado la compañía cotizada en el Mercado Continuo en su Día del Inversor.

SUBIR EL DIVIDENDO, ¿EN 2024?

Asimismo, la compañía no descuida a los accionistas. La constructora ha disparado el dividendo en un 17% en el último año, a razón de 0,054 euros por cada 40 títulos, mientras que ha confiado en la compañía para los próximos años mediante una operación de derivados sobre un total de 10 millones de acciones, un volumen muy similar al que mueve la compañía en una única sesión.

Las subidas de la última sesión no corresponden con esta última operación, comunicada después de su Día del Inversor, según han apuntado fuentes del mercado. Sacyr es experta en operar con este tipo de instrumentos. De hecho, su salida actual en Repsol, que se quedará en tan sólo el 3% a finales de año, se ha realizado por el vencimiento de estos derivados, que son una protección natural de los inversores en compañías cotizadas para amortiguar las fluctuaciones y la volatilidad en contra de la posición tomada. Además, la concesionaria trata de simplificar su estructura financiera para convertirse en una compañía «aburrida» y «predecible», palabras que tratan de corroborar los inversores a largo plazo.

Según las mismas fuentes, Sacyr ha sacado provecho de su inversión en derivados en Repsol. Su contrato firmado hace cinco años, cuando la deuda se situaba en los 5.400 millones de euros, ha obtenido su rédito. Ahora, Sacyr tiene el objetivo de situar su deuda en niveles cercanos a cero.

«Apenas 100 millones de euros», según afirmó Manrique la pasada semana. A corto plazo, Sacyr ha fijado un precio mínimo de 2,2 euros por título en sus derivados sobre acciones propias. «Podría ser un cierto suelo, pero su volumen no es tan significativo«, más atendiendo al volumen dado en la pasada jornada bursátil, casi 10 millones de títulos.

SACYR CONCESIONES, EL PILAR FUNDAMENTAL

Según los analistas consultados, las subidas de Sacyr del pasado viernes se sustentan con el plan y las nuevas valoraciones dadas sobre su filial Sacyr Concesiones. Esta compañía será el pilar fundamental del grupo de cara al próximo lustro. De hecho, las fuentes consultadas apuntan que la entrada de los ocho nuevos proyectos en 2022 y la rotación de los activos más maduros o no estratégicos son los principales sustentos para la subida del precio de las acciones. En las últimas dos jornadas, se ha disparado más de un 10%, hasta los 2,26 euros por acción.

En este sentido, consideran que hay numerosos planes de gobiernos para impulsar las infraestructuras, entre ellos los propios de Aena, que tendrá que adjudicar a las constructoras. Sin embargo, Sacyr ha puesto el foco en concesiones y mirando escrupulosamente el riesgo.

Por otro lado, los analistas indican que los 750 millones que generará Sacyr en los próximos cinco años conllevaría una gran reducción de deuda, actualmente en los 840 millones. Además, cabe destacar que las cifras dadas por Sacyr son, a su juicio, moderadas. «Son números conservadores», han destacado. De esta forma, Sacyr podría estar preparando el escenario perfecto para incrementar el dividendo a partir de 2024. «Será muy positivo y se convierte en una concesionaria con un modelo muy parecido al de Ferrovial, donde construcción apenas tendrá peso», han puntualizado. «Sacyr casi autoconstruirá para sus propios proyectos«, han visualizado.

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