jueves, 09 diciembre 2021

La pasión turca rompe el alma a BBVA

Si Turquía tiene un problema, el BBVA tiene un problema. BBVA tiene una gran exposición al país presidido con mano de hierro por Recep Tayyip Erdogan. El presidente turco ha eliminado la independencia de su banco central y lo controla a su merced. La entidad reguladora y emisora carece de autonomía, pese a considerarse el país como una democracia. Si Erdogan exige un tipo de interés del 19%, el banco central de Turquía obedece. Si la ejecutiva de este organismo se rebela, el presidente de Turquía la despide en el momento.

Así, Erdogan fulminó a tres miembros de la junta encargada de la política monetaria en el país. Los tres cesados se han mostrado a favor de bajar los tipos de interés, como intentaron hace un meses, al reducir el precio de la lira del 19% al 18%, una decisión que apenas duró un mes. Tras volver a subir los tipos, Erdogan procedió al cese de Naci Agbal, el tercer gobernador despedido en apenas dos años. El organismo reculó, pese a tener una inflación disparada en el 19,5%, y al frente de la entidad se colocó a un articulista, Sahap Kavcioglu.

Este tipo de medidas unilaterales socavan la independencia organizativa y ponen en un serio aprieto a los inversores y capitales extranjeros

Para evitar malentendidos a la política monetaria impuesta por el Gobierno turco, su presidente ha despedido a los vicepresidentes del banco central Semih Tümen y Namık Küçük y al encargado de la política monetaria Abdullah Yavaş. En su lugar, ha colocado a un único vicepresidente, Taha Çakmak, y a Yusuf Tuna, como nuevo encargado de la política monetaria. El movimiento ha dejado, de nuevo, al descubierto la inseguridad económica en el país y ha provocado el pánico entre los inversores.

BBVA, TERCER PEOR VALOR DEL IBEX 35

La lira turca ha caído en picado y cotiza en mínimos históricos frente al dólar y el euro. En concreto, el abrupto descenso ha dejado la lira en los niveles de los 0,11 y 0,094 en relación al billete verde y la divisa europea, respectivamente. Esta situación ha dejado un fuerte agujero en la cotización de BBVA, que ha perdido un 1% en la jornada de este jueves, el tercer peor valor del Ibex 35 en una buena jornada para el resto del sector en plena ola de resultados. Es la quinta sesión en negativo para el banco presidido por Carlos Torres.

Para Darío García, analista de XTB, el banco central turco está tratando de “reducir los tipos de interés para evitar un sobrecalentamiento de la economía“. Con un nivel del 19%, este organismo tiene que refinanciar su deuda y además se ha descapitalizado de divisas, motivo por el que están ahora en un “problema gordo”, según ha señalado a preguntas de INVERSIÓN Y es que, si emiten deuda en dólares y la pagan en liras turcas, la única manera de poder refinanciarlo es que entren en dólares o imprimir más liras para cubrir costes futuros. Así, en cada vencimiento tienen que realizar esta operativa. Pero el quebradero de cabeza es aún peor si interviene el Estado en esta política monetaria.

“Este tipo de medidas unilaterales socavan la independencia organizativa y ponen en un serio aprieto a los inversores y capitales extranjeros”, ha advertido el experto del bróker XTB. Y es que, en Turquía existen dos riesgos claros en este momento. Por un lado, el riesgo de divisa y por otro, el riesgo político. Ambos de carácter “importante“. No obstante, por ahora se ha evitado el riesgo geopolítico, que habría tensionado aún más el mercado.

EL PESO EN TURQUÍA LE EXPONE AL MANDATO DE ERDOGAN

El BBVA es preso de ambos riesgos. Así, el problema se agrava cuando consolida en su balance de resultados los obtenidos por Garanti en Turquía. Y es que, la entidad vasca tiene que cambiar sus divisas a euros, con la pérdida monetaria que conlleva al situarse la lira turca en mínimos históricos, más allá de si registra un aumento de los ingresos en el país. “Lo que puedan ingresar de más” no cubre las pérdidas por el tipo de cambio en términos reales. Sin embargo, para García, la posición de BBVA en Turquía es “estratégica” por lo que no descarta que el banco vasco esté minimizando el riesgo con la lira turca mediante operaciones importantes de cobertura. El cambio de criterio de Erdogan está poniendo “en riesgo los beneficios futuros del BBVA”.

En este sentido, García cree que, en los niveles actuales, a BBVA no le compensaría vender Garanti. El valor actual de la participación del BBVA en la entidad turca alcanza los 1.826 millones de euros. Cabe recordar que BBVA compró un 10% de la entidad en 2017 por valor de 859 millones de euros. A esa valoración, el valor del 49% del BBVA en Garanti entonces era de casi 4.300 millones de euros. Pese a la subida vertiginosa en Bolsa desde entonces, el efecto divisa hunde su valor real.

La posición sigue siendo estratégica porque la clase media turca está aumentando su poder adquisitivo y no dejan de ser potenciales clientes del Garanti, la entidad más importante en el país otomano. Además, las empresas y particulares piden sus préstamos a las entidades financieras y con los tipos actuales de interés se disparan los ingresos. “La ratio de nuevos clientes tiene una importante tasa de crecimiento, para que al menos compense el efecto divisa”, ha indicado el analista de XTB. De esta forma, recuerda que los “bancos no dan puntada sin hilo”. “Si no ha desinvertido ya, por algo será“, ha considerado.

BBVA ROMPE LA RESISTENCIA DE LOS 4,25 Y ATACA LA DE LOS 5,9

Respecto al análisis técnico, BBVA registra una estructura bajista desde el año 2005, con un comportamiento equivalente al de una pelota que va botando cada vez menos, pero siempre rebota en la zona de los 4,25 euros. Este nivel es clave para la acción en los últimos quince años. Con la crisis sanitaria, perforó este nivel, pero lo ha recuperado de forma muy rápida tras conocerse la noticia de la efectividad de las vacunas, en noviembre del pasado año.

En los últimos dos meses, el BBVA ha roto al alza la estructura de los máximos decrecientes, una resistencia clave para volver a dar alegrías a los inversores. La nueva tendencia a mes y medio vista es claramente alcista, con máximos y mínimos crecientes. Asimismo, tras romper resistencias, ha alcanzado la cota de los 5,9 euros, que aún le está costando superar. Desde ese nivel, ha convertido en soporte los 5,5 euros y atacar esos 5,9 euros. “El proceso desde noviembre del 2020 es la estructura principal de la entidad“, ha destacado. Además, se está acercando a la media móvil de las 200 y 50 sesiones, dos puntos claves que definirán la tendencia.

Asimismo, la banca está preparándose para ser la principal actora en la financiación si los bancos centrales dejan de comprar deuda. Si las empresas no tienen el apoyo del Banco Central Europeo, tendrán que acudir a la banca tradicional para las refinanciaciones y emisiones. Por tanto, ojo al sector que aún podría dar buenas nuevas, aunque habrá que ir entidad por entidad para buscar la rentabilidad.

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