jueves, 01 diciembre 2022

Endesa afronta el futuro con la losa política

El próximo 3 de noviembre Endesa entregará al mercado los resultados financieros intermedios al 30 de septiembre de 2021. Si retomamos los resultados del primer semestre, encontramos que los ingresos alcanzaron los 10.272 millones de euros lo que significó un incremento del 15 6% frente al mismo periodo de 2020. Al mismo tiempo, el beneficio neto fue de 832 millones de euros reduciéndose en un 26,2% respecto del año anterior. Sin embargo, los resultados para Endesa en lo corrido del año vienen siendo positivos aún en medio de una situación un tanto cruda para las empresas del sector energético.

La previsión del gobierno con la que pretende recaudar 2.600 millones de euros en 6 meses a través del famoso decreto eléctrico haría pagar prácticamente el 80% del valor total entre las dos de las compañías más representativas del mercado, las cuales son Iberdrola y Endesa. Cada una aportaría la mitad, es decir, más de 1.000 millones de euros lo que castigaría directamente su margen ebitda hasta en un 25% y, por ende, el resultado neto que, aunque José Bogas, su consejero delegado, estima que será un resultado positivo el del tercer trimestre, muy seguramente, rondará la mitad del beneficio neto del primer semestre cercano a los 800 millones de euros.

Desde ese momento, el precio de la acción de Endesa registró caídas cercanas al 15% alcanzando los 17,28 euros por acción y justamente en la primera semana de octubre, ha retomado algo de esa desvalorización gracias a que el gobierno se ha mostrado un poco laxo frente al decreto. Hay quienes afirman que podrían retirar dicho decreto y por ende intervenir y regular el mercado del gas.

imagen 33 Inversion.es

Desde el punto de vista técnico, encontramos en el gráfico de marco semanal, un nivel importante correspondiente a los 20,18 euros por acción. Este nivel representa soporte de mayo y julio de 2018, así como resistencia de marzo, julio y agosto de 2021. Este nivel ha sido quebrado en dos ocasiones, primero justo en marzo de 2020 con la llegada de la pandemia y segundo, a mediados de septiembre, con la llegada de la noticia del decreto. Esta ruptura pretende probabilísticamente generar un impacto mayor bajista una vez realice los debidos retrocesos a modo de pullback en el área cercana a los 20 euros por acción donde confluiría la directriz bajista con el nivel de resistencia en busca de un objetivo en niveles cercanos a los 15,6 euros por acción que corresponden a la directriz alcista macro. Este movimiento iría a favor de las medias móviles exponenciales, así como del índice de fuerza relativa que se encuentra llegando a las zonas de sobrecompra.

Si la directriz bajista y las resistencias son respetadas, evidentemente podríamos ver un impacto a la baja que a su primer objetivo entregaría un beneficio superior al 20% entre un mediano y largo plazo.

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