sábado, 29 enero 2022

Indra sorprende con sus resultados trimestrales

El pasado 27 de octubre Indra sorprendió al mercado con los resultados de los 9 meses corridos del año. Los ingresos de la compañía crecieron más de un 12% frente a los 9 meses del año anterior pero más importante aún, dichos ingresos se incrementaron en un 9% sobre los resultados del mismo período del año 2019 cuando aún no había pandemia.

Por otro lado, los beneficios netos alcanzaron los 115 millones de euros lo que equivale a un incremento del 77% frente al mismo periodo del año 2019, dato que tiene mayor relevancia ya que 2020 lastró los beneficios de las empresas por culpa de la pandemia.

De esta forma, la compañía se permite aumentar sus objetivos para el ejercicio 2021 al tiempo que Cristina Ruiz e Ignacio Mataix quienes son los consejeros delegados de Indra, anunciaron la vuelta al dividendo el cual se había congelado desde julio de 2014 y que nuevamente se pagará en julio de 2022 por un valor aproximado a los 0,15 euros por acción.

El pasado 6 de octubre, compartimos un artículo en nuestra web Inversión.es denominado “Indra busca remontar un 20%”, en el cual presentábamos un gráfico de marco diario con área de compra establecida para la obtención de un 20% de rentabilidad en el corto a mediano plazo, situación que perfectamente se cumplió. Este movimiento de impacto alcista se ha logrado en gran parte gracias a los buenos resultados presentados el pasado 27 de octubre los cuales impulsaron el precio de la acción en más del 9,6%.

Lo importante de la acción de Indra, es que una vez llega a la directriz bajista mensual en niveles cercanos a los 10,46 euros por acción, puede presentar alguno de los dos escenarios:

El primero de ellos y de acuerdo con los datos fundamentales y financieros de la compañía, es que realice una ruptura sólida de la directriz bajista mensual que el precio viene trabajando desde noviembre de 2007 cuando alcanzó los niveles máximos históricos arriba de los 20,85 euros por acción. Por ende, una vez el precio quiebre la directriz con solidez y seguramente la retestee, irá a buscar como objetivo los niveles previos a la pandemia ubicados en cercanías de los 11,35 euros y posteriormente como segundo objetivo, los máximos de octubre de 2017 en 14 euros por acción.

Como segundo escenario planteamos la posibilidad de retrocesos de acuerdo con el movimiento de las velas de marco diario que presentan desgaste a modo de pin bar y que soportados por el índice de fuerza relativa que se encuentra en máximos de sobrecompra, puede generar ese retroceso al menos hasta el siguiente soporte ubicado en niveles de 9,54 euros por acción. Posteriormente podría incluso buscar nuevamente los 8,8 euros por acción, donde confluiría nuestro anterior precio de compra que corresponde al área de soporte principal y adicional a ello, confluye con la directriz alcista que viene creando desde noviembre del año pasado.

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