sábado, 29 enero 2022

Mercedes-Benz adelanta a Volkswagen en la adopción de vehículos eléctricos para 2030

La cumbre de las Naciones Unidas contra el cambio climático COP 26, que tiene lugar en Glasgow hasta el 12 de noviembre, ha vuelto a situar al sector del automóvil en el centro de todas las miradas. Y no es para menos, ya que es uno de los que más trabajo tiene por delante para reducir emisiones. 

Aunque la gran mayoría de los jefes de Estado de los países que participan se han desplazado en limusinas contaminantes, el sector también ha dejado patente que está haciendo los deberes en materia de vehículos eléctricos. Sin embargo, la falta de infraestructura de carga global es un obstáculo para la adopción de este tipo de vehículos, lo que ya está generando colas en algunos países. Según un informe de Bloomberg, la COP26 no afectará a los fabricantes de coches alemanes, que se dirigen a la línea de meta de BEV (coches eléctricos puros), en la que Mercedes-Benz, BMW y Volkswagen luchan por la supremacía.

La necesidad de infraestructura es reconocida por la industria. Los gobiernos tendrán que ponerse las pilas. Cada vez más países se suman a hacer declaraciones audaces sobre fechas para prohibir los vehículos con motor de combustión interna (ICE). Por ejemplo, Francia ha establecido 2040 y Reino Unido lo hará a partir de 2030. Eso debería enfocar las mentes de los consumidores cuando realicen sus próximas compras de vehículos. Pero es verdad que la infraestructura de carga adecuada debe acompañar los lanzamientos acelerados de vehículos eléctricos.

El impulso de Europa es mayor. El aumento de las ventas de vehículos eléctricos en Europa refleja las regulaciones de reducción de emisiones, con la mezcla de BEV alcanzando el 15% en septiembre. Se espera que las ventas de BEV se aceleren hasta final de año para evitar multas punitivas por no cumplir con las metas de CO2. Aunque la mayoría de los fabricantes de automóviles desconfían de vender en exceso placas de identificación no rentables. 

Abordar la falta de infraestructura de carga

Los lanzamientos acelerados de vehículos eléctricos de los fabricantes de automóviles deben ir acompañados de una infraestructura de carga adecuada. Esto falta a nivel mundial. Incluso China, a pesar de tener la mayor cantidad de cargadores del mundo, está experimentando cuellos de botella en los conductores. Los analistas de Bloomberg, creen que se debe abordar “esta aberración”. Y la necesidad de subsidios para construir infraestructura de este tipo depende en gran medida de los legisladores. 

Mercedes-Benz señala que todos sus modelos tendrán una alternativa BEV para 2025

La capacidad de recargar la batería de un coche es primordial en la decisión de comprar un vehículo eléctrico. No obstante, los puntos de carga públicos siguen siendo limitados, a pesar de que los gobiernos y ciudades avanzan hacia la prohibición de los automóviles ICE (vehículos de combustión interna).

La adopción de vehículos eléctricos ha sido mucho mayor en China, que tiene más de un millón de puntos de carga públicos. No obstante, los conductores llegan a formar colas durante horas para recargar cuando viajan en los períodos festivos.

Los fabricantes alemanes, a la cabeza

Según Bloomberg, es probable que la COP26 no acabe teniendo ningún efecto en los fabricantes de coches alemanes por la transición batería-vehículos eléctricos (BEV), ya que sus estrategias de electrificación se aceleraron desde antes del inicio de la cumbre.

Volkswagen ha sido superado por Mercedes-Benz con los planes más ambiciosos para las ventas de BEV entre los fabricantes de automóviles heredados, comprometiéndose plenamente con la transición a los BEV para 2030 “en la medida en la que los mercados lo permitan”.

Mercedes-Benz señala que todos sus modelos tendrán una alternativa BEV para 2025, en un intento por estar listo para convertirse en 100% BEV para 2030. Volkswagen apunta una mezcla global de ventas de BEV del 50% para 2030, con un objetivo europeo de al menos un 70%. Por su parte BMW buscará una porción de ventas de BEV del 50% para 2030, en línea con Volkswagen.

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