sábado, 03 diciembre 2022

Así es la meticulosa operación de la familia March (Alba) para blindar Ebro Foods

El accionariado de Ebro Foods se mueve. Tras años de férreo control por parte de la familia Hernández Callejas, que controla un 15,99%, su liderazgo parece tambalearse. Y es que Corporación Financiera Alba, el brazo inversor de la familia March, ha vuelto a la carga en el capital social de la firma, años después de ir incrementando notablemente su posición. En concreto, la firma financiera ha adquirido recientemente cerca de medio millón de acciones. Un movimiento que se produce simultáneamente con el cambio generacional en el holding familiar.

La historia de Ebro Foods y la familiar March, a través de Corporación Financiera Alba, se remonta muchos años atrás. Aunque no ha sido una foto fija. En realidad, el holding familiar ha ido incrementado su estatus con el paso de los años. En 2014, el grupo superaba el 12%, mientras que no fue hasta 2018 que alcanzó el 14%. Ahora, con las compras realizadas en agosto, septiembre y octubre supera el 14,5%. Una cantidad que podría seguir creciendo en los próximos meses. Más si cabe, que las compras en octubre se hicieron posteriores al pago de dividendos. Con ellas, se acercaría a una posición dominante en el grupo arrocero.

Aun así, las fuentes financieras consultadas por INVERSIÓN.es descartan la posibilidad de una toma directa. Al fin y al cabo, Corporación Financiera Alba nunca se ha caracterizado por coger la dirección de las empresas en las que invierte. De hecho, la intención siempre es la misma: adquirir una participación importante para tener un peso suficiente, lo que incluye colocar en el consejo a una o dos personas, y dejar la dirección de la compañía a otro grupo dominante. En este caso la familia Hernández Callejas.

LOS MARCH INVIERTEN 8,2 M€ EN EBRO FOODS EN APENAS 3 MESES

A pesar de ello, el movimiento del holding familiar ha sido muy meticuloso. De hecho, Corporación Financiera Alba ha logrado adquirir cerca de medio millón de acciones sin que su coste haya sobrepasado los 17 euros por título. Para ello, estableció un programa continuado de compra de pequeños paquetes, que se repartió durante más de 50 sesiones entre agosto y octubre, que no generó fuertes oscilaciones en la cotización de Ebro. Hasta el punto de que el valor entre la primera compra, el 3 de agosto, fue de 17 euros y la última registrada, el 27 de octubre, de 16,9 euros.

Para ejecutar el movimiento, el grupo dividió la fase de compras en tres periodos. En la primera, en el mes de agosto, la adquisición fue más moderada con unos 131.000 títulos. La razón es que el volumen en el octavo mes del año cae con fuerza y compras más fuertes podrían haber estirado al alza los precios. El grueso, sin embargo, llegó en septiembre. Así, durante 18 sesiones de forma ininterrumpida Corporación Financiera Alba compró 15.000 títulos exactos, el doble que en agosto, lo que supuso un desembolso cercano a los 4,3 millones de euros.

El desembolso mayor en septiembre también tiene una explicación lógica. Las compras se hicieron de forma continuada entre el día 1 y el 24, justo antes de que se cumpliese el límite de adquisición de títulos para poder cobrar el dividendo que abonó la empresa el 1 de octubre. Curiosamente, la compra de acciones de Ebro Foods obligó a Corporación Financiera Alba a un rastreo por distintos mercados como la propia Bolsa de Madrid, el MESI (de Morgan Stanley), BEUP de (CBOE Europe) o el Turquoise y Aquis Exchange. Aunque la mayoría se ejecutó a través de transacciones OTC bilaterales.

EBRO FOODS EN LA MIRILLA DEL CAPITAL PRIVADO

Por último, la tercera etapa se desarrolló en octubre. Aunque de forma mnás escueta. En concreto, el holding familiar adquirió 80.563 títulos entre el 14 y el 27 de ese mes, por las que desembolsó 1,35 millones. Unas semanas después sería Demetrio Carceler Arce, vicepresidente del Consejo de Ebro Foods, el que notificaría a la CNMV la compra de títulos. En concreto, el 27, 28 y 29 de octubre compró más de 21.000 acciones que unidas a las adquiridas en septiembre (14.000) y marzo (6.000) hacen un total de 41.500 por las que ha desembolsado 700.000 euros.

Los movimientos de los hombres fuertes de la compañía, incluido los del presidente, que también elevó su participación en la compañía, según notificó a la CNMV, se han producido después de que el fondo CVC Capital Partners se interesase por la división de pasta de Ebro Foods, Panzani. En concreto, la compañía arrocera reconoció en julio que mantenía “conversaciones en exclusiva” para ejecutar dicha transacción. Por el momento, no se ha conocido más salvo que la fecha límite es el 31 de diciembre y que la operación estaría valorada en unos 550 millones de euros.

CAMBIO GENERACIONAL EN LA FAMILIA MARCH

La operación también se enmarca en otro proceso de consolidación dentro del holding familiar. Más en concreto, un cambio generacional. Un proceso que arrancó a finales de noviembre cuando Santos Martínez-Conde Gutierrez Barquin, que ha desempeñado el cargo de consejero delegado durante la última década, anunció que dejaba el cargo para jubilarse. Y con el patriarca, Carlos March, por encima de los 75 años. Desde entonces, las jóvenes generaciones que deben tomar el poder han ido adquiriendo acciones del grupo para tomar el poder.

Tras esos acontecimiento, los dos vicepresidentes del grupo, Juan March de la Lastra y Juan March Juan, hijo primogénito y sobrino del presidente respectivamente, han ido haciendo acopio de un gran número de acciones del holding familiar desembolsando una fuerte cantidad de dinero. Un proceso que todavía continua. De hecho, Juan March de la Lastra adquirió el pasado 3 de noviembre casi 1.000 acciones del grupo, en la que es su sexta notificación de compra de títulos en los últimos 30 días. Por su parte, Juan March Juan compró más de 2.000 acciones el pasado 8 de octubre, en su tercer movimiento en el mes.

En definitiva, el movimiento en Ebro Foods parece más bien defensivo. En especial, por lo armonía con la que se han movido todos los grandes actores y por la filosofía de Corporación Financiera Alba. Pero los cambios de poder, como el que se está produciendo en el holding familiar, muchas veces pueden acarrear también transformaciones en la filosofía de inversión.

Relacionados