jueves, 09 diciembre 2021

Repsol resiste a la caída del petróleo por la guerra abierta entre Biden y la OPEP

El frente que ha abierto el gobierno de Estados Unidos contra la OPEP para calmar las aguas respecto a la subida de precios de la gasolina ha provocado un efecto dominó, con caídas en los futuros del crudo y a su vez pérdidas en la cotización de las principales compañías petroleras. En medio de las tensiones internacionales por la producción del oro negro, Repsol resiste como puede la coyuntura, apoyada por los buenos resultados en los nueve primeros meses del año y las valoraciones positivas de los analistas.

La estrategia de Joe Biden de formar una alianza con China y otros países asiáticos como India, Japón o Corea del Sur para liberar sus reservas de petróleo con el objetivo de frenar la subida de precios está obteniendo resultado. Japón ha sido el último país en pronunciarse sobre este asunto, asegurando que ya están valorando sumarse a la petición de Estados Unidos y comenzar a liberar parte de sus reservas. Aunque según las propias leyes del país podrían tener dificultades a la hora de llevar a cabo esta medida, pues solo se permite en caso de restricciones de suministro o de desastres naturales, pero no se contempla para una bajada de precios.

PINCHAZO DEL PETRÓLEO

Con esta situación, los precios del crudo siguen bajando posiciones tras haber experimentado un ‘rally’ de máximos en varios años. Así, el precio del barril Brent (de referencia europea) baja hasta los 79 dólares, desde los 86 a los que llegó el pasado 26 de octubre, mientras que el barril West Texas se situa por debajo de los 77 dólares desde los 85 que alcanzó en la misma fecha. Una corrección que se traduce en pérdidas del 9% y del 8% respectivamente desde entonces.

El efecto en cadena que ha venido provocando la rebelión de estos países contra los países productores que conforman el oligopolio de la OPEP+ (OPEP más aliados como Rusia), que se niegan a aumentar su produción de crudo, se ha traducido a nivel bursátil en pérdidas de las principales compañías cotizadas del sector petrolero a nivel internacional. Multinacionales como la portuguesa Galp, la italiana Eni, BP, la austríaca OMV, la francesa Total Energies o Shell se han resentido en su cotización en los últimos días con pérdidas de entre el 3% y el 6%.

Repsol no es ajena a sus congéneres y también ha sufrido el cambio de rumbo internacional relacionado con el petróleo, habiéndose dejado más de un 5% la semana pasada. Una situación que perjudica a la compañía presidida por Antonio Brufau, aunque resiste con optimismo por los sólidos resultados del tercer trimestre del año y por el dividendo récord que repartirá en 2022 para recompensar a sus accionistas, así como las valoraciones positivas que los brókers siguen dando a la empresa.

DIVIDENDO Y OPTIMISMO

La petrolera obtuvo un beneficio neto de 1.939 millones de euros, un 32% más que en el mismo período de 2019, año que se toma como referencia por ser el último antes del covid-19. Es en parte gracias a ello que Repsol anunció elevar el dividendo en 2022 hasta niveles récord, pasando hasta los 0,63 euros por acción y aumentando un 5,5% su rentabilidad. Concretamente, la compañía abonará 0,30 euros brutos (frente a los 0,288 de enero de 2021) a cuenta el 11 de enero, y 0,33 como dividendo complementario a mediados de año.

Este reparto, además de una recompensa a los accionistas, es un incentivo para la inversión en la compañía, que a mirada de analistas tendrá un buen desempeño en bolsa en los próximos meses. De esta manera lo considera Banco Sabadell, que ha elevado en un 20% sus estimaciones referidas al beneficio operativo (ebit) de Repsol y ha incrementado el precio objetivo de la acción un 24,3%, situándolo en los 13,25 euros. Otras firmas como JP Morgan elevaron en su momento el precio potencial de sus títulos hasta los 15,5 euros o Bestinver hasta los 14,5 euros.

En la misma línea se posicionaron hace unas semanas otros brókers que dan un potencial similar a Repsol, con recomendaciones de compra y situando el precio de sus acciones en torno a los 14 euros, como es el caso de Mirabaud y Deutsche Bank. Los hay menos optimistas como Jefferies o RBC Capital que colocan el potencial de la acción de la petrolera en los 12 euros, aunque sigue siendo más de euro y medio por encima de su cotización actual.

En definitiva, la controversia internacional por la producción y el precio del crudo sigue castigando la cotización de Repsol en la bolsa española, aunque la volatilidad que protagoniza el petróleo puede volver a cambiar las tornas. La petrolera española resiste como puede a la espera de que se calmen las aguas y con el respaldo de analistas y cifras de negocio sólidas, así como una diversificación de su mercado virando hacia mercados de energías renovables importantes a futuro.

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