jueves, 09 diciembre 2021

Audax juega con fuego en plena presión vendedora

Audax Renovables no levanta cabeza, pese a registrar subidas vertiginosas puntualmente. Desde el inicio del año, el precio de las acciones de Audax se ha desplomado un 35%, pero la peor parte se ha registrado entre octubre y noviembre. La fallida fusión entre Rocío Servicios Fotovoltaicos, filial de Audax, y Ezentis ha tenido una fuerte repercusión en Bolsa para ambas empresas. Ezentis ha perdido un 12,5%, hasta situarse en los 0,21 euros por título, desde la renuncia oficial de Ezentis a lanzar una opa sobre la compañía controlada por José Elías. La energética renovable, por su parte, se deja cerca de un 4% desde el anuncio.

La filial de Audax y Ezentis acordaron una ecuación de canje de 226.107 títulos de Ezentis por un precio unitario de 0,3 euros por cada participación de Rocío, cuyo valor nominal era de un euro por acción. El precio así, era de 203,5 millones de euros, prácticamente un tercio de la capitalización de Audax Renovables.

LA FALLIDA FUSIÓN CON EZENTIS

La ecuación de canje que se había acordado para la fusión era de 226.107 acciones ordinarias de Ezentis, de 0,30 euros de valor nominal cada una, por cada participación social de Rocío, de un euro de valor nominal cada una. Dado que Rocío tiene un capital social formado por 3.000 participaciones, el precio de compra quedó fijado en 203,5 millones de euros de valor nominal. De haberse realizado la operación, la venta hubiera supuesto una inyección de liquidez para Audax, mientras Ezentis hubiera potenciado los servicios de ingeniería, logística y construcción de parques fotovoltaicos, junto con el mantenimiento.

Así las cosas, los inversores han desatado una nueva oleada de ventas de los títulos de Audax. Tres días antes de la negativa de Ezentis a lanzar una opa sobre Rocío, Audax se disparó un 13% tras rendir sus cuentas. Una subida vertiginosa tras publicar unas pérdidas de 1,82 millones en el tercer trimestre y un aumento de ventas de 1.143 millones de euros, debido principalmente a los altos precios de la electricidad. La empresa venía de niveles no vistos desde 2018, niveles que volvería a visitar pocos días después, borrando las ganancias de aquel rebote del ‘gato muerto‘.

AUDAX, UNA CLARA TENDENCIA BAJISTA

Los analistas advertían entonces de los malos datos que arrojaban las cuentas. Bankinter advertía de la caída del margen bruto a pesar del fuerte incremento de los ingresos, mientras los gastos de explotación se disparaban un 31%. Tras las subidas del 13%, el valor ha caído con fuerza, más de un 10%.

Tras la fallida operación con Ezentis, Sergio Ávila, analista de IG Markets, ha comentado la fuerte “tendencia bajista” de Audax a preguntas de INVERSIÓN. “El primer soporte a corto plazo se encuentra en los 1,274 euros“, un nivel que coincide con los mínimos de la jornada de este pasado martes. Aún así, ha destacado la “importante” presión vendedora.

La compañía presidida por José Elías ha perdido los “soportes intermedios por el camino y se dirige ahora a los mínimos de marzo de 2020, en los 1,206 euros por título”, ha apostillado Dávila. Esta cota es crucial para Audax. De perderla, podrían volver a verse los 0,62 euros, el inicio de toda la subida desde marzo de 2018, y un nivel en el que estuvo anclado desde 2011.

La tendencia bajista de Audax. Fuente: IG Markets

“Para pensar en que pueda tener al menos alguna posibilidad de mejorar, deberíamos ver un cierre diario por encima de los 1,538 euros”, ha destacado Ávila. En ese caso, “podríamos pensar que aumentarían las probabilidades de que fuese a buscar los 1,72 euros“, una subida potencial del 33% respecto a los niveles de cierre de este miércoles.

LA PRESIÓN VENDEDORA CONTINÚA EN AUDAX

Hasta no activar este escenario, lo más probable es que continúe “la presión vendedora“. En este sentido, ha aconsejado mantenerse fuera del valor. A su juicio, “sus resultados no han gustado para nada a los inversores”. La compañía de Elías ha presentado una pérdida de 1,8 millones en los nueve primeros meses del año frente al beneficio de 8,5 millones registrado entre enero y septiembre de 2020.

Elías aseguró que los números rojos arrojados hasta ahora en este 2021 eran “coyunturales“. El máximo ejecutivo de Audax controla la compañía a través de Eléctrica Nuriel, que ostenta el 77,136%. Asimismo, en su accionariado se encuentra Goldman Sachs, con el 3,598%. Esta posición del banco estadounidense se debe al pago en acciones por su trabajo como colocador de la deuda convertible y bonos verdes por valor de 125 millones. El presidente de la eléctrica ha realizado sucesivas recompra de estos títulos.

Asimismo, Elías, natural de Badalona, es también el principal accionista de Ezentis, con el 28,571%. Además, se ha convertido en nuevo socio de La Sirena y fue uno de los avalistas para que Joan Laporta alcanzara la presidencia del FC Barcelona, y uno de los conseguidores para que Goldman Sachs aportara el crédito que ha salvado a los blaugrana de la quiebra.

CITADEL, LA PESADILLA DE JOSÉ ELÍAS EN AUDAX

Audax, además, mantiene un fuerte pulso con los bajistas. Especialmente con Citadel, que ha soltado un poco de lastre al reducir su apuesta contra la compañía, tras haber obtenido una jugosa ganancia. Según los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Citadel redujo su posición bajista en un 0,13% del capital la pasada semana, hasta el 3,47%.

A pesar de la bajada de Citadel, los bajistas han incrementado su presión sobre Audax hasta ostentar el 6,35%, un punto más respecto a la posición de mediados de octubre. Linden Advisors LP ostenta desde junio el 1,18%, mientras que DE Shaw ha vuelto a incrementar su posición, al 1,01% a finales de octubre, frente al 0,9%. Polar Asset Management, por su parte, ha hecho caja a inicios de mes y aún ostenta una posición en contra del 0,69%.

Citadel es la principal apuesta bajista en Audax y ha estado incrementando y reduciendo su exposición desde que centro la inversión en contra de los dueños de la compañía. Contando las posiciones netas bajistas, Audax tiene en su contra más de 35 millones de euros apostados de forma directa. Para realizar este tipo de operativa, los inversores deben alquilar acciones a los inversores y venderlas con la esperanza de recomprarlas a un precio más bajo en el plazo pactado con los primeros, que se llevan una comisión, pero también sufren las pérdidas.

La operadora, además, tiene una deuda desbocada y está renegociando los créditos ICO. La fotovoltaica sucumbe a la crisis energética en España, como está ocurriendo en otras empresas del sector debido al aumento de las materias primas, carencia de componentes y el espectacular incremento en el precio de la electricidad.

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