sábado, 03 diciembre 2022

Del ‘boom’ de las renovables en el BME al pinchazo en el Mercado Continuo

Sin duda el 2021 ha sido el año de la incursión de nuevas empresas al BME Growth, la bolsa para pequeñas y medianas compañías, con la salida de más de una docena de firmas en lo que va de año. Una situación que se prolongará durante los próximos meses. La última incorporación, que será la decimoquinta, la protagonizará Solarprofit a la espera del visto bueno del BME. Se trata de la cuarta compañía de energías renovables que formará parte de este mercado de valores, reflejando así el ‘boom’ que el sector está experimentando últimamente.

Solarprofit, cuya actividad comprende la promoción, diseño, instalación y mantenimiento de instalaciones solares fotovoltaicas, es la segunda compañía del sector renovables que se incorporará al BME en 2021. La otra empresa es la gallega EiDF Solar, que se ha convertido en la revelación de este mercado habiéndose revalorizado un 328,57% desde que comenzara a cotizar el pasado 7 de julio. Con una capitalización de mercado de 244 millones de euros, la empresa fundada por Fernando Romero y dedicada al autoconsumo fotovoltaico es una de las grandes promesas del sector.

Otra de las compañías dedicadas al mercado de las renovables que cotiza en el BME es Holaluz, cuyo desempeño bursátil este año está siendo bastante positivo, con una revalorización del 31%. Desde la energética se muestran optimistas respecto al futuro, queriendo alcanzar el objetivo del millón de clientes para el año 2023. Desde que comenzara a cotizar en 2019, su valor ha aumentado en casi 25 millones, llegando obtener una capitalización de mercado de 217 millones de euros actualmente. La cifra asciende hasta los 51 millones si se compara con el valor de mercado del año pasado.

La más antigua del sector renovables cotizando en el BME Growth es Greenalia, la compañía con peor desempeño en 2021. En lo que va de año se deja un 10,74% de su valor, aunque los resultados del primer semestre publicados en octubre reflejaban el buen rumbo de la firma, con un aumento del 86% en los ingresos y del 488% en el ebitda. Greenalia comenzó a cotizar en el año 2017 con una capitalización de mercado de 52 millones de euros, que actualmente se sitúa en los 343 millones de euros.

LA BURBUJA SE PINCHÓ

El contexto mundial para abordar el problema del cambio climático y la reducción de emisiones está dando pie a que aparezcan cada vez más compañías cuya actividad principal esté relacionada con las energías renovables. De ahí que muchas de ellas también obtengan un aumento de su valor por el interés inversor en los mercados hacia este sector en auge. Sin embargo, lo que en 2020 supuso un ascenso meteórico para las cotizadas de la energía verde en el Mercado Continuo, ha acabado por deshincharse para muchas de ellas en un año aciago para el sector.

Tal fue el optimismo el año pasado, que algunas de las compañías que preparaban su salida a bolsa o tenían la intención de hacerlo finalmente se retiraron en la carrera por hacerse un hueco en el mercado. Casos como el de Capital Energy, Opedenergy, Factor Energía y Gransolar, empresas que se quedaron en el camino, demuestran la dura competencia que existe y la moderación de los fondos de inversión por el sector renovable. Y es que solo un día después de la salida de Ecoener a bolsa, Opedenergy canceló sus planes para comenzar a cotizar, debido a las «inestables condiciones de los mercados en su conjunto y para las compañías de energías renovables».

Pero la suerte para la mayoría de las cotizadas de energía renovable durante los once meses de este año no ha caído de su lado en los mercados. Un ejemplo de ello es Solarpack. La energética, que se deja un 8% en el selectivo madrileño y cuyos resultados semestrales reflejaban un descenso del 97% en sus beneficios, será excluida de cotización tras la OPA realizada por el fondo sueco EQT, que ya ha recibido el visto bueno del 96,04% del capital social de la compañía.

Tampoco está siendo buen año para Ecoener, la compañía que preside Luis de Valdivia y que ya pierde un 10% de su valor desde su salida a bolsa el pasado junio. De los 5,9 euros en los que fijó el precio de salida de su acción, los títulos de Ecoener se encuentran actualmente en los 4,5 euros. Otra compañía dedicada a la energía renovable relativamente joven en el mercado de valores, Soltec, es una de las más castigadas en el Mercado Continuo. La fabricante de equipos de seguimiento fotovoltaico desciende casi un 50% en 2021, con sus títulos cotizando en los 6,6 euros. Situación muy diferente a la que vivió en 2020, cuando llegó a alcanzar los 15 euros por acción desde que debutara en noviembre de ese año.

Y en la misma línea camina Audax Renovables. Es una de las empresas que más posiciones cortas acumula en el mercado continuo, con una fuerte presencia del ‘hedge found’ Citadel, y sus acciones se hunden en lo que va de año más de un 34%. De los 2,7 euros por acción que alcanzó en febrero de 2020 ha pasado a cotizar 1,26 euros actualmente. Por su parte, Grenergy Renovables tampoco está brillando en el mercado ni despertando el apetito inversor que en un principio se prometía. Sus títulos descienden más de un 20% desde enero, cuando alcanzaron los 45 euros, hasta los 30 euros actuales. La excepción del sector que confirma la regla se encuentra en la filial de Acciona, Acciona Renovables, cuyos títulos ascienden un 14% desde que comenzara a cotizar el pasado agosto.

En cuanto a las renovables que cotizan en el Ibex 35, destacan por su negativo papel bursátil Solaria y Siemens Gamesa, dos de los tres peores valores del índice en lo que va de año. La caída del valor de sus acciones se acerca al 30% en ambas compañías. Solaria busca recuperar las sensaciones de octubre y terminar de quitarse de encima a los bajistas, mientras que la fabricante de aerogeneradores para uso eólico trata de levantar cabeza con los rumores de una posible OPA sobrevolando la compañía.

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