sábado, 03 diciembre 2022

Repsol, a las puertas del cielo y con el respaldo de los analistas

Repsol se juega su tendencia de medio plazo. La compañía multienergética del Ibex 35 se encuentra en un momento crucial, entre un potencial alcista muy potente, pero con el temor de no poder recuperar rápidamente los 10,79 euros. Este nivel es clave para su cotización de medio plazo. En caso de no conseguir perforarlo al alza, se abre la posibilidad de una caída hacia los 8,69 euros, un nivel de soporte clave y donde aparece la presión vendedora.

Por el momento, los inversores han respetado la zona de los 10 euros por acción, pero «tras la última corrección ha perdido las medias móviles de medio y largo plazo, que ahora pasan a ser resistencias», según ha indicado Diego Morín, analista de IG Markets a preguntas de INVERSIÓN.

LOS SOPORTES Y RESISTENCIAS CLAVES EN LA COMPAÑÍA

Pese a la presión en los precios de las materias primas, según Morín, la petrolera cotiza por encima de su valor intrínseco teórico, por lo que estaría «neutral». De hecho, no se podría hablar de una posible inversión a largo plazo hasta que se superen los 10,81 euros por título. Sin embargo, tampoco es posible activar una estrategia bajista debido a que se mantiene en niveles superiores a su soporte clave.

De esta forma, Repsol se encuentra atrapado entre los 10,79 y los 8,69 euros, un rango amplio y que debería romper al alza o a la baja en próximas fechas para determinar una tendencia clara. Si lo hace por arriba, el potencial alcista es del 40%, según apuntan desde Deutsche Bank. En caso de perder la cota inferior, «aumentaría la presión vendedora«.

repsol Inversion.es

Por ello, la estrategia sobre Repsol es la de esperar a la formación de un suelo en el mercado. Según Morín, aún no hay señales que indiquen que así sea. Una vez que ocurra, el experto de IG Markets apunta que habría que analizar sector por sector para averiguar dónde se está produciendo la entrada de dinero. «Si es en el petrolero, Repsol tiene que romper los 10,79 euros«, ha insistido. En el caso de que el sector petrolero sea uno de los que tire al alza una vez realizado un suelo, si la petrolera española no consiguiera perforar niveles más elevados, Morín ha destacado la posibilidad de entrar en el sector por la vía de Wall Street, con Chevron, que está más infravalorada que Exxon, ligeramente infravalorada. «Ambas compañías presentan una tendencia alcista más clara«, ha comentado.

LA APUESTA POR LAS RENOVABLES, PRINCIPAL ATRACTIVO DE REPSOL

En el escenario actual de Repsol, inmersa en el crecimiento rápido en energía renovable, Deutsche Bank ha apostado por una subida potencial del 40%, hasta los 14,2 euros por título. La compañía ha centrado parte de su plan estratégico a cinco años multiplicar por cinco la instalación de energía renovable. A cierre de 2020 tenía 1,2 GW y podría aumentarlo en once veces de cara al 2030. No será la única fuente energética que podrá adquirirse a Repsol. La compañía plantea la alternativa de los biocombutibles para reducir sus emisiones netas, así como sumergirse en el hidrógeno verde y la carga de vehículos eléctricos.

Para los analistas del banco alemán, Respol se enfrenta a la aparición de tres posibles riesgos, como una menor demanda de gas por parte de Estados Unidos por las restricciones derivadas por la nueva variante Ómicron, una menor apuesta de la administración por las energías renovables y una mayor presión fiscal a la industria contaminante.

Recientemente, Berenberg también ha dado una subida potencial muy significativa para Repsol. El precio objetivo lo ha situado en 12 euros por acción, un 20% más respecto al cierre de este pasado viernes. A juicio de la firma germana, los resultados del tercer trimestre fueron «sólidos» debido al incremento de las materias primas y por tato un mayor aumento de los márgenes de refinación. De esta forma, se recuperaron niveles previos a la pandemia en el flujo de caja operativo, hasta alcanzar los 1.500 millones de euros.

REPSOL, EN CONDICIONES DE AUMENTAR EL DIVIDENDO

Las expectativas de la casa de análisis son halagüeñas para Repsol de cara al 2022 debido a la mejora de precios, especialmente en el gas. En este sentido, espera un rendimiento del flujo de caja del 12%. Asimismo, cree que el plan estratégico de Repsol se ha quedado corto en cuanto a los precios de las materias primas porque serán «significativamente más elevados». No obstante, cree que los márgenes de refinación están «ampliamente en línea» con las estimaciones de la compañía.

En el escenario principal, Berenberg apuesta por un precio objetivo de 12 euros por título, por lo que recomienda «mantener» el precio de las acciones. Todo, pese a los «sólidos resultados», que han arrojado en el tercer trimestre un incremento en la parte operativo del 19%. Además, la entrada de efectivo desde el inicio del año ha permitido una reducción importante de la deuda neta, que podría cerrar a los 6.000 millones de cara a fin de año. Con esta situación, la casa de análisis respalda el incremento del dividendo en un 5%, hasta los 0,63 euros por acción. De hecho, cree que en este escenario principal Repsol está en condiciones de abonar 0,75 euros por papel de cara al 2025, alcanzando una rentabilidad por dividendo de casi el 7%, una de las más elevadas de la Bolsa epañola.

También se ha centrado en los compromisos adquiridos por la compañía, dirigidos a la transformación energética con una mayor intensidad hasta el 2025. Por ello, la empresa va a invertir 1.000 millones de euros en los próximos cinco años para rebajar las emisiones de carbono. Por otro lado, ha destacado que el beneficio por acción podría alcanzar las cinco veces de cara al 2023.

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