jueves, 30 junio 2022

Ana Botín y sus tweets ponen en riesgo la acción de Santander

Desde los máximos alcanzados en octubre en niveles de 3,4 euros por acción y respetando la directriz bajista en marco mensual, la acción de Banco Santander se ha dejado cerca del -20,85% llevándose a su paso el soporte diario de finales de noviembre en cercanías de los 2,8 euros por acción.

Al mismo tiempo, el precio realizó la ruptura de regularidad del mercado en el 61,8 de retroceso de Fibonacci que confluía con la última directriz alcista interna que venía creando desde inicios de 2021. Al no respetar dicha área, las posibilidades de continuación alcista se ubican por encima de los 3,6 euros lo cual, de momento, el precio indica una estructura bajista al menos hasta el siguiente soporte de marco semanal en inmediaciones de los 2,4 euros inclusive hasta los 2,2 euros del siguiente nivel Fibonacci en regularidad de mercado macro lo que supone una pérdida del valor adicional del -17,9%.

Esto indica claramente que todas las posibilidades técnicas de compra en acciones de Banco Santander quedan de momento anuladas. Sin embargo, hemos de notar que el gráfico semanal realiza una estructura con patrón psicológico alcista justamente en la zona demarcada entre el soporte semanal y la regularidad de mercado macro para lo cual esperemos que el precio visite la zona y dependiendo la forma que llegue, haremos una actualización en busca de compras para nuevos objetivos al alza hasta los 3,5 euros por acción.

Esperemos que Ana botín deje quietos los dedos y se dedique a recuperar la credibilidad del Banco Santander la cual se ha visto fuertemente afectada por la última condena que el juzgado de primera instancia número 46 de Madrid le obliga a indemnizar al banquero italiano Andrea Orcel con un valor de 67,8 millones de euros al haber cancelado unilateral y arbitrariamente su contratación cuatro meses después de haberlo anunciado.

Aunque Botín recurrirá a las máximas instancias judiciales para invalidar dicha sentencia, las pruebas evidencian que el italiano Andrea Orcel se embolsará la sentencia que incluye, entre otras cosas incentivos a largo plazo, indemnizaciones por daños morales y reputacionales y 2 años de salario.

No es la primera vez que Ana Botín tiene que responder a las acusaciones e incluso multas interpuestas al Banco Santander por decisiones apresuradas, deberían recomendarle cerrar Twitter. Lo cierto es que esta experiencia será del pasado como en otras ocasiones y de seguro veremos nuevas oportunidades en el precio de la acción que de acuerdo con su estructura psicológica y al respaldo de sus cifras financieras, la llevará más de un 50% arriba.

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