jueves, 19 mayo 2022

Cómo seguir los pasos del terrateniente Bill Gates sin tener granjas

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La agricultura es una pieza fundamental en la lucha contra el cambio climático. Bien lo saben las grandes fortunas mundiales, convertidas recientemente en grandes propietarios de tierras. Según los datos del Banco Mundial, esta actividad mueve cerca de 3.000 billones de dólares anuales y en varios países supone el 40% de su riqueza. Para poder invertir en este mercado se pueden comprar tierras, como ha hecho el fundador de Microsoft o el de Amazon.

Bill Gates y su mujer han enfocado su nueva inversión en este campo para convertirse en uno de los mayores terratenientes de Estados Unidos. La cuarta mayor fortuna del mundo, con un patrimonio de unos 121.700 millones de euros, es propietario de una extensión de cultivo de más de 900 kilómetros cuadrados, unas nueve veces el área de la ciudad de Barcelona.

Estamos ante una inversión alternativa que ha cogido mucha fuerza en la última década

El magnate, por otro lado, ha invertido recientemente en una startup que carece de ingresos y clientes, pero se dedica al litio. La empresa es Mangrove Lithium, un proyecto de reciente creación, pero en el que Gates ve un tremendo potencial, tanto como para cambiar el paradigma actual. Además, este fondo también ha entrado en empresas agroalimentarias.

Pero Gates ha dado un paso más allá este año. Según la publicación Land Report, especializada en la inversión en tierras cultivables, Gates y su mujer Melinda han adquirido suelo agrícola a lo largo de Estados Unidos, desde Washington a Florida, pasando por Arkansas, Arizona y Lousiana. En esa misma inversión se ha adentrado Jeff Bezos, el jefe de Amazon, que posee 1.700 kilómetros cuadrados en tierras, especialmente en Texas.

Si un inversor en España quisiera emular a estas dos grandes fortunas tendría serios problemas a la hora de poder hacerlo. Primero, por la lejanía de los terrenos de cultivo; y segundo, para poder pagar el mantenimiento de las tierras. No obstante, existen numerosas alternativas de inversión enfocadas a la agricultura. Y es que, si algo está muy definido en este mundo es que comer es una de las necesidades del hombre. Es una inversión de futuro, pero que este año está dando jugosas ganancias a quienes han apostado por este sector.

LOS ETF AGRÍCOLAS SE DISPARAN

Cómo invertir entonces en agricultura sin tener una granja. «Estamos ante una inversión alternativa que ha cogido mucha fuerza en la última década», ha explicado Diego Morín, analista de IG Markets, a preguntas de INVERSIÓN. Esta inversión la realizan «generalmente para carteras que deseen mayor diversificación, mitigando así la exposición a fuertes oscilaciones».

La agricultura, imprescindible para la humanidad
La agricultura, imprescindible para la humanidad

Entre sus consejos ha destacado la inversión a través de un ETF agrícola, como el WisdomTree Agriculture, que cotiza en euros. Desde los mínimos de junio de 2020, este vehículo de inversión se ha disparado un 67%. Otra opción es apostar por iShares Agribusiness UCITS ETF USD, un fondo que se ha revalorizado un 20% en este 2021. El funcionamiento del fondo se basa en replicar la rentabilidad de un índice compuesto por compañías relacionadas con actividades agrícolas globales. Por último, Morín ha mencionado a Invesco DB Agriculture Fund (DBA), que se ha disparado más de un 60% desde el inicio del año. «También ha cogido auge las tierras raras, cuyo ETF es el VanEck Vector (REMX)», ha indicado Morín.

GLADSTONE LAND Y FARMLAND PARTNERS, DOS POSIBLES INVERSIONES EN TIERRAS

En esta búsqueda de inversiones alternativas se encuentran nombres propios, empresas dedicadas a invertir directamente en terrenos agrícolas. Gladstone Land Corporation y Farmland Partners serían dos posibles opciones de inversión en agricultura. «Es una de las maneras más fáciles y directa de invertir en tierras de cultivo«, ha destacado Morín. Sin embargo, hay un inconveniente: el suelo es limitado a lo largo y ancho del mundo.

Las dos compañías suben más de un 100% y un 40%, respectivamente, desde enero. No obstante, Gladstone Land se encuentra en máximos históricos y habría que esperar a entrar en el valor, según ha recomendado Morín. Los soportes a vigilar en este valor se encuentran en los 28 y los 26,15 dólares por título. En cuanto a las resistencias, por ahora no ha presentado ninguna tras perforar al alza sus máximos históricos.

«Ha roto los 25 dólares por acción con un fuerte volumen«, ha indicado. El movimiento, según ha apuntado, se produjo a comienzos de diciembre, «por lo que tendríamos que esperar alguna corrección para poder subirnos a la tendencia alcista, siempre y cuando el mercado nos lo permita». En el caso de Farmland Partners, el rango de precios prevalece en la cotización, «haciendo máximos decrecientes, por lo que cualquier rotura por encima de los 12,5 dólares sería buena opción alcista». Los inversores en esta empresa deben estar pendientes de los soportes de los 10,78 y 9,10 dólares. Las resistencias se encuentran 12,55 y 14 dólares.

Se puede invertir a través del mercado de futuros o bien, comprando un conglomerado de estas materias primas a través de un ETF

No sólo están estas opciones para entrar en el mercado de la agricultura. Invertir directamente en semillas o materias primas es posible, aunque hay que tener cuidado con la volatilidad. Para ello, «se puede invertir a través del mercado de futuros o bien, comprando un conglomerado de estas materias primas a través de un ETF», según señala Morín. Ejemplo de ello es el Invesco DB Commodity Tracking DBC.

BAYER, UNA APUESTA AGRÍCOLA DE CARA AL CAMBIO CLIMÁTICO

«Dependerá de la exposición que desee realizar cada inversor, aunque después de un rally alcista muy fuerte en el trigo, soja o maíz, estas materias primas se encuentran apoyándose en soportes importantes ante la corrección vivida, por tanto, si continúan las alzas en los precios, podríamos asistir a mayores repuntes en los precios de estas materias primas», ha destacado. En el caso del maíz, la materia prima ha pasado de los 803 dólares por 29,2 metros cúbicos en 2013 a 303, para después volver a dispararse a finales del pasado año a los 735 y caer por encima de los 584 actuales.

Como en todo mercado, existen inversiones en materiales auxiliares y necesarios para la agricultura. Se podría hablar de fabricantes de fitosanitarios o de abono, pero también en las que están investigando e invirtiendo en productos verdes ante el cambio climático. El objetivo de Bayer en este caso es mejorar productos sostenibles. Es una de las primeras farmacéuticas que se ha introducido en este negocio. «A día de hoy tendremos que ver la evolución que va generando esta nueva puesta en marcha», ha concluido Morín.

La farmacéutica alemana ha anunciado la pasada semana una inversión de 100 millones de euros destinadas a la producción, innovación y consumo sostenible de los productos de su división consumer health. El presupuesto alcanza el 2% de la facturación de este departamento. Según Bayer, «la crisis climática impacta en cada familia en todo el mundo (…) y es uno de los grandes desafíos mundiales de salud de nuestro tiempo».

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