martes, 29 noviembre 2022

La predicción de Goldman Sachs sobre el petróleo puede hacer de oro a Repsol en dos años

El año de Repsol en Bolsa ha estado marcado por los continuos vaivenes producidos por la volatilidad del precio del petróleo, a los que ha resistido y, sobre todo, de los que se ha beneficiado. Las decisiones tomadas respecto a la producción de barriles de crudo por parte de los países de la OPEP, las adoptadas por los países consumidores para liberar reservas y frenar la subida de precios, así como la nueva coyuntura global que presenta la variante ómicron del covid-19 están haciendo que el valor de la materia prima sea una montaña rusa.

Una situación de máxima exposición para la compañía que dirige Antonio Brufau. Repsol encadena pérdidas en el selectivo español desde el mes de octubre, pero el precio de la acción de la petrolera resiste y cuenta con el optimismo de los analistas. Si bien es cierto que desde que tocara máximos cerca de los 11,7 euros en octubre el valor de sus títulos ha descendido un 15%, el balance anual hace mantenerse en positivo a la firma con una revalorización del 18%. De hecho, su capitalización de mercado es de unos 2.500 millones de euros superior a la del cierre del ejercicio anterior, aunque todavía 6.000 millones por debajo del valor alcanzado en 2019.

El nuevo escenario que presenta la nueva variante del coronavirus ha vuelto a pinchar el precio del petróleo, con caídas en torno al 3% en los barriles de West Texas y de Brent al comienzo de la semana, situándose en los y en los 69 y en los 72 dólares respectivamente. La principal causa es el temor a los aumentos de contagios y las restricciones a la movilidad, que van en consonancia con la advertencia que ha lanzado Anthony Fauci, el asesor médico de la Casa Blanca, sobre la gravedad de ómicron en Estados Unidos para este invierno.

PETRÓLEO A 100 DÓLARES

Ante este nuevo escenario, diferentes organismos y entidades se han pronunciado respecto al precio que marcará el oro negro próximamente. En este sentido, desde la AIE (Agencia Internacional de la Energía) han asegurado recientemente que la caída de precios del crudo está relacionada con ómicron y el freno a la movilidad que el aumento de contagios puede desencadenar a nivel global.

Además de la influencia del exceso de oferta de barriles a raíz de la decisión tomada por países como Estados Unidos, India o Japón para liberar reservas, así como el incremento pactado por la OPEP+ (la OPEP más países aliados como Rusia). Debido a estos condicionantes, la AIE señaló que el exceso de petróleo se disparará en 2022, lo que puede provocar un descenso en los precios a corto y medio plazo.

Sin embargo, en el lado opuesto se ha pronunciado Goldman Sachs respecto al precio que puede alcanzar el barril de crudo en los próximos dos años. Damien Courvalin, jefe de inversión energética del banco de inversión, aseguró en una entrevista el pasado viernes para el medio estadounidense CNBC que prevén un récord en la demanda de petróleo, tanto en 2022 como en 2023.

De esta manera, Courvalin no ha descartado que el barril de crudo pueda alcanzar los 100 dólares e incluso superarlos. Los motivos por los que esta situación se puede dar, según el analista, dependen de dos coyunturas: o bien por el aumento de los costes debido a la inflación o bien por una alta demanda en el mercado que no se pueda satisfacer con la oferta existente.

SITUACIÓN PERFECTA PARA REPSOL

Así pues, si Goldman Sachs acierta en su predicción sobre el precio del crudo para los próximos dos años, Repsol sería una de las compañías que más beneficio sacarían. La petrolera finalizó los primeros nueve meses de 2021 con un beneficio bruto de 1.939 millones de euros, un 32% más que en 2019 (año prepandemia), y se espera que la tendencia en las ganancias continúe así el año que viene. Cifras que pueden darse si valor del petróleo se dispara a los 100 dólares.

Y, es que, el plan estratégico de la compañía hasta 2025 es prudente con los precios del crudo. Así lo explicó el director financiero de Repsol, Antonio Lorenzo, en una entrevista el pasado julio a elEconomista, donde aseguraba que el cálculo para generar caja estaba realizado con la estimación del barril de petróleo en torno a los 50 dólares. En este sentido, Lorenzo aseguró que el aumento del precio del barril en 10 dólares supone un impacto directo en el beneficio bruto de la compañía de unos 200 millones de euros.

Con el barril de Brent en los actuales 71 dólares, un aumento hasta los 100 dólares se traduciría en resultados muy positivos en las cuentas de Repsol en los próximos años. Además, aunque el precio de la acción de la petrolera se encuentre a día de hoy por debajo de los 10 euros, las firmas de análisis son optimistas con su desempeño en los próximos meses, muchas fijando un precio objetivo por encima de los 12 euros e incluso en los 15 euros.

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