martes, 29 noviembre 2022

ACS no remonta un año bajista y ya pierde casi la mitad de capitalización que en 2019

El comportamiento de la constructora de Florentino Pérez en bolsa sigue marcado por los altibajos en su cotización. Sus acciones caen en torno al 20% desde enero, haciendo que la multinacional sea uno de los cinco valores más bajistas del Ibex 35. La incertidumbre en la nueva hoja de ruta de la compañía tras la venta de su división industrial a Vinci y su giro hacia las renovables, así como por el destino de las inversiones tras facturar esta venta hace lastrar su cotización a pocas sesiones para finalizar el 2021.

Se trata de una situación que ACS lleva arrastrando varios meses en el selectivo español, a través de la que los fondos bajistas han visto oportunidad de oro para apostar en su contra durante todo el año. De hecho, a pesar de haberse librado de alguno de ellos como Marshall Wace, la constructora todavía posee un 2,02% de su capital social en manos de ‘hedge funds’, AKO Capital con un 1,33% y AQR Capital, con una posición en corto del 0,69%.

La venta de sus servicios industriales, y sobre todo de Cobra, al grupo francés Vinci por 5.000 millones de euros, cuya operación recibió luz verde del Gobierno el pasado noviembre, dejó abierta la puerta a ACS para dibujar una nueva hoja de ruta con el capital de la transacción. De la misma manera, la operación incluye la creación de una ‘joint venture’ entre ambas sociedades para gestionar todos los activos en renovables que comprenden. En un contexto donde las cotizadas dedicadas a las energías renovables no están teniendo su mejor año.

Además, con el dinero de la venta ACS intentó hacerse con la compañía ASPI, propiedad de Atlantia y que gestiona 3.000 kilómetros en autopistas en Italia. Sin embargo, la operación fracasó y desde entonces ha sido una piedra más en la mochila de las acciones de ACS. Y es que la compañía de Florentino Pérez no ha dejado de perder valor de mercado desde el comienzo de la pandemia, situándose actualmente en los 6.500 millones de euros de capitalización, casi la mitad de lo que valía en 2019 y cerca de 2.000 millones menos que al cierre de 2020.

SIGUE SUMANDO CONTRATOS

Pero ACS sigue engordando la cartera a través de los contratos millonarios que sus filiales están consiguiendo por todo el mundo, pero especialmente en Australia y Estados Unidos. De hecho, la compañía ya tiene adjudicados decenas de proyectos en el país norteamericano que rondan los 20.000 millones de euros. Cimic, su filial australiana, lleva varios meses de adjudicaciones, las últimas en el país oceánico, donde ha conseguido la expansión de una carretera por 200 millones de euros y dos contratos mineros por 125 millones de euros.

En el sector minero también se ha adentrado en Estados Unidos con la adjudicación de un contrato de servicios minero en el estado de Colorado. Además, el mercado latinoamericano también es una de sus bazas para generar capital. En Chile, Abertis llegó el pasado octubre a un acuerdo con el Ministerio de Obras Públicas del país para la construcción de una terminal en Santiago por 200 millones de euros. De esta manera, mientras que por un lado el año de ACS ha estado marcado por la desinversión de su división industrial, por otro lado sus filiales han ido engordando la cartera de la compañía que continúen con las buenas cifras de negocio reflejadas este año.

En este sentido, ACS registró hasta septiembre un beneficio neto atribuido de 545 millones de euros, un crecimiento del 24,7% respecto al mismo periodo del año pasado. En gran parte por el impulso de sus áreas de negocio en un año de recuperación económica, donde su participada Abertis ha tenido un papel imprescindible con un fuerte aumento en el tráfico de sus autopistas. Y en línea con los buenos resultados, va también el dividendo a los accionistas que la constructora repartirá en febrero de 2022, una retribución flexible de 0,45 euros por título con una rentabilidad del 8%, colocándose como uno de los dividendos con mejor rentabilidad del sector.

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