lunes, 16 mayo 2022

El helio se agota: la materia prima clave que decora fiestas

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El helio es un recurso crítico y limitado. Hablamos nada más y nada menos que del segundo elemento más abundante en el universo. Al ser más ligero que el propio aire, se escapa a través de la atmósfera al espacio exterior. De ahí la razón que explica que los globos de helio no puedan evitar no ascender en cuanto quedan en libertad. Este gas noble tiene múltiples aplicaciones en la producción industrial y la investigación científica, y sin embargo, según los expertos, lo hemos utilizado de manera irresponsable prácticamente inflando globos. Ha aumentado su precio en la última década como consecuencia del continuo agotamiento de la principal reserva mundial en Texas. El yacimiento hallado en el valle del Rift en Tanzania hace tres años podría durar tan solo dos décadas y media más con el ritmo de la actual demanda.

 El futuro de nuestras tecnologías más esenciales dependen de un nuevo suministro.

EL SUBSUELO COMO ÚNICA FUENTE

Todos alguna vez hemos comprado o, al menos, hemos pensado en comprar un globo de helio como adorno para algún cumpleaños o celebración. Pero la realidad es que el segundo elemento más abundante del planeta se está agotando y hace falta en un gran abanico de sectores de vital importancia, desde la medicina hasta el sector naval. Además, la aleación de oxígeno y helio se utiliza en la ventilación asistida de pacientes con enfermedades respiratorias o en las botellas para el ejercicio del buceo, entre otras numerosas aplicaciones.

El gobierno de Estados Unidos presionó a la reserva federal de Amarillo (Texas), que llegó a concentrar el 80% de la producción mundial, a subastar cada uno de sus depósitos antes de 2021 para conseguir fondos públicos

El helio solo se puede obtener del subsuelo, como resultado de la desintegración de rocas radiactivas. Además es incoloro, inodoro, no inflamable, no se mezcla con otros gases y su punto de ebullición está en -269º centígrados. No se congela y se licúa a altas temperaturas, por lo que resulta muy fácil su transporte en estado líquido.

EL TANQUE HA DUPLICADO SU PRECIO

Las reservas estadounidenses se están agotando. Los yacimientos subterráneos localizados en Tanzania en 2019, los más concentrados y abundantes de la Tierra con 2.800 millones de metros cúbicos, parecen ser la única solución para estirar un poco más un final a la vuelta de la esquina. Además, aún se encuentran en estado de prospección. «El helio no se puede producir; tan solo se puede extraer del subsuelo. Es un bien finito y habría que utilizarlo de forma racional ya que no sabemos cuánto durará», destaca Pablo Castillo, del grupo Biomaster. «Se ha estado malgastando en inflar globos y poner vocecitas», añade el ingeniero de minas Roberto Martínez Orio.

La conocida como ‘crisis del helio’ tuvo sus inicios en 1996 debido a una cuestión política. El gobierno de Estados Unidos presionó a la reserva federal de Amarillo (Texas), que llegó a concentrar el 80% de la producción mundial, a subastar cada uno de sus depósitos antes de 2021 para conseguir fondos públicos. A consecuencia de esto, numerosas dosis de este gas llenaron los mercados a precios totalmente absurdos.  Esta situación fomentó que una materia prima tan valiosa en sectores estratégicos se haya visto reducida a usarse como decoración en fiestas.

El helio ha aumentado su precio en los últimos diez años. Para hacernos una idea, el tanque de mil pies cúbicos costaba unos 49 dólares, mientras que actualmente vale 95 dólares

En España no se han encontrado yacimientos de helio porque los campos de petróleo y gas natural en nuestro país son pocos y de escasa entidad. A día de hoy, solo hay refinerías en seis países: Estados Unidos, Catar, Argelia, Rusia, Polonia y Australia

El abastecimiento es sensible a la política internacional. En 2017, la decisión de Arabia Saudí de cerrar la frontera con Catar, que actualmente almacena casi un tercio del helio mundial, provocó otra crisis.

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