lunes, 04 julio 2022

Técnicas Reunidas no levanta cabeza desde la petición de la ayuda del Estado y hunde a Paramés

Técnicas Reunidas no levanta cabeza. Las subidas de octubre se han convertido en una trampa para los accionistas, que están ahora atrapados en el valor. Desde los máximos de octubre, con un petróleo al alza y la petición de ayuda de 340 millones a la SEPI, la empresa dirigida por Juan Lladó, se ha desplomado un 15%, hasta cerrar en los 7,47 euros en la jornada de este martes. Las pérdidas desde inicios de año superan el 30%, siendo la décima peor empresa del Mercado Continuo.

La cotización de la compañía se encuentra muy cerca de los mínimos históricos registrados en diciembre del pasado 2020. Niveles que dejan muy atrás los registrados en la crisis de 2008, cuando superaba los 14 euros por título. Entre 2010 y 2015 trató de alcanzar los máximos previos a la ‘crisis subprime’, pero desde ese año la caída ha dibujado un brusco tobogán. Un 83% se ha dejado desde entonces. En 2019 fue despedida del Ibex 35 tras diluirse su capitalización a poco más de 1.350 millones de euros. Su valor actual es de 420 millones, prácticamente un tercio del que tenía antes de salir del selectivo español.

Francisco García Paramés, uno de los mayores accionistas de Técnicas Reunidas
Francisco García Paramés, uno de los mayores accionistas de Técnicas Reunidas

Hace poco más de un mes, JP Morgan recomendaba posicionarse “neutral” en la compañía y recortó en un 38% la valoración de las acciones, hasta los 9,5 euros frente a los 15,2 anteriores. En cuanto al análisis, el valor está en caída libre desde septiembre, pero cotiza cerca de sus soportes, en los 6,5 euros por título, un nivel clave para mantener esperanza en esta acción. La primera resistencia se sitúa en zonas cercanas a los 8,3 euros y en caso de superarlo, alcanzaría los 9,35 euros. Eso sí, deberán acompañar los precios y un plan estratégico creíble.

PARAMÉS, ATRAPADO EN LA TRAMPA DE OCTUBRE EN TÉCNICAS REUNIDAS

El cambio en la industria y una menor dependencia del petróleo son los principales motivos de la caída del que fuera una de las grandes empresas del Ibex 35. Y es que, con el petróleo deprimido, en los 74 dólares por barril Brent, la compañía no recibe tantos encargos como antes. Hasta el punto es la situación que ha tenido que pedir ayuda financiera al Estado para poder capear la pandemia. La SEPI aún sopesa la concesión de esta petición. En total, 340 millones de euros, repartidos en dos préstamos. Uno de ellos, por valor de 175 millones, que podría abonarse en acciones.

Entre los máximos accionistas de la compañía se encuentra Francisco García Paramés, que ha incrementado su posición en el valor en los máximos de octubre de este año. El conocido gestor, apodado como el “Warrent Buffet español“, ostenta 5,146% del capital de Técnicas Reunidas, una posición que ha incrementado desde el 3,012% de junio de este mismo año. Paramés entró en esta compañía en 2018, con el 3,035%, pero disminuyó después su inversión al 2,568% a los pocos meses.

Otros accionistas que están perdiendo con esta inversión son el propio presidente, con el 37,196%; Araltec, con el 31%; Aragonesas Promoción de Obras, con el 5,096%; Álvaro Guzman, socio de Paramés en AzValor, ostenta el 3,49%. El resto de accionistas, entre los que se encuentran Columbia Management, Franklin Templeton y Ariel Investment alcanzan el 3%, respectivamente.

EL PRECIO DEL CRUDO NO APOYA A TÉCNICAS REUNIDAS

La inversión de Paramés consiste en compañías con potencial de crecimiento. Técnicas Reunidas es una de las compañías con mayor peso en el fondo Cobas Iberia, gestionado por el propio Paramés. Y es que, la mirada del fondo es ver de nuevo los 100 dólares en el precio del crudo, una proyección que sería beneficiosa para Técnicas Reunidas, pero que de momento está costando. De hecho, en este 2021, el crudo retrocede con rapidez cuando se encuentra en zonas cercanas a los 80, para dirigirse rápidamente a niveles inferiores, como los 72 euros por barril.

En caso de un estrangulamiento de la oferta por el coronavirus y una alta demanda, los expertos consultados por INVERSIÓN apuntan a niveles más arriba para el crudo. Sin embargo, la situación actual no es un escenario de normalidad debido a los elevados precios del gas y la electricidad. De hecho, el cierre de industrias ya es un hecho en algunos países de Europa y en España, el Gobierno se prepara ante un primer trimestre con posibles bajadas de persiana. El gas ha alcanzado precios muy elevados, en los 180 euros por MW, mientras que la electricidad registra en España niveles que rondan los 400 euros. “Sin industria, el petróleo debería caer, afectando al negocio de Técnicas Reunidas”, destacan los expertos consultados.

UN CAMBIO NECESARIO EN EL MODELO DE NEGOCIO

Asimismo, Técnicas Reunidas no repartirá dividendos hasta al menos 2026, cuando concluye el plazo del rescate público. Asimismo, su plan estratégico deberá encaminarse hacia la transición energética, con una reducción del riesgo de construcción y diversificación en mercados no maduros. Todo un reto para una compañía ligada al oro negro.

Y es que, sus clientes han sido las principales productoras de petróleo y gas. En sus últimos resultados ha arrojado unas pérdidas de 157 millones de euros, frente al beneficio del pasado año en plena pandemia, con el crudo al alza. Las ventas además sufrieron un desplome del 25%, hasta los 2.100 millones. Para Lladó, estas cifras suponían un “punto de inflexión hacia la normalización y el crecimiento“. Sin embargo, el mercado les da la espalda.

La compañía ha sufrido por el parón económico y la guerra energética. A menor oferta, más precio del petróleo, pero con las restricciones no había demanda suficiente debido a los confinamientos. Así, la empresa dirigida por Lladó tuvo que asumir un elevado coste operativo, perdiendo productividad.

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