sábado, 26 noviembre 2022

Los problemas de Cimic en Oriente Medio no terminan: trabajadores denuncian impagos a la constructora

El negocio Cimic, la filial australiana de ACS, en Oriente Medio sigue provocando quebraderos de cabeza a la constructora. Al dinero perdido con la desinversión y venta de su participación en la empresa BICC se le suma un nuevo conflicto laboral en territorio árabe, fruto de acusaciones de impago por parte de más de un centenar de trabajadores. Tras la polémica, que provocó que las acciones de la compañía descendieran hasta un 13% en el ASX (Australian Securities Exchange), el Mercado de Valores de Australia, la constructora informó de que estaba trabajando con la sociedad compradora para abonar los pagos pendientes.

El periplo de Cimic en Oriente Medio parecía haber terminado el pasado febrero, cuando Cimic formalizó la venta del 45% que mantenía en la constructora BIC Contracting, compañía con sede en Dubai. La transacción se hizo a una firma de inversión de Arabia Saudí denominada Sald Investment, que también compró el 55% restante que la compañía australiana no controlaba. A través de esta operación la filial de la constructora de Florentino Pérez puso fin a sus negocios en Oriente Medio y señaló que la desinversión había supuesto en su momento un impacto negativo para Cimic de 1.100 millones de euros, tanto por su participación en el capital de BICC como por los préstamos concedidos.

Pero, a punto de finalizar el año, parece que los problemas en Oriente Medio no ha terminado aún para la constructora. Todo comenzó el pasado lunes 20 de diciembre, cuando salieron a la luz las acusaciones de 150 empleados que reclamaban el impago de varios meses de salario. Muchos de ellos manifestaron su descontento mediante comentarios en el LinkedIn del CEO de la compañía, Juan Santamaría, con la esperanza de que escucharan sus súplicas, aunque algunos de los ellos fueron borrados de la red social. Así lo publicó el diario australiano The Australian Fiancial Review, que explicó la problemática situación financiera para los trabajadores de territorios como Emiratos Árabes Unidos que aún no habían percibido su salario.

DENUNCIAS POR IMPAGO

De esta manera, según el medio australiano, hasta 150 trabajadores firmaron una carta conjunta denunciando la situación que enviaron a la Comisión Australiana de Valores e Inversiones (ASIC por sus siglas en inglés), al Defensor del Pueblo para el Trabajo Justo y al Embajador de Australia en los Emiratos Árabes Unidos (EAU). También continuaron escribiendo para ponerse en contacto con otros altos ejecutivos de Cimic y de Hochtief, la filial alemana de ACS a través de la cual controla la constructora australiana, e incluso algunos presentaron alegaciones al Ministerio de Recursos Humanos y Emiratización de los EAU.

El medio australiano asegura que tuvo acceso a una copia de la carta escrita por los trabajadores a la embajada de Australia en los Emiratos Árabes Unidos, donde se dice que “nos encontramos en el centro de una profunda crisis de David y Goliat que involucra mala conducta corporativa de alto nivel, violación flagrante de las leyes laborales y otras leyes de los EAU y dificultades financieras y personales extremas debido a más de siete meses de salarios impagos y el fin asociado de los beneficios del servicio desde marzo de 2021”.

La carta, según el medio, también incluía los comentarios borrados de LinkedIn donde se reflejaban las súplicas y el reclamo de los pagos de algunos trabajadores. «¿Cómo puedo pagar el alquiler? ¿Cómo alimento a mi familia? ¿Cómo puedo pagar las cuotas escolares?…Después de pasar más de 10 años con Cimic, este no es el final que esperaba», destaca The Australian Financial Review como uno de los comentarios que figuran en el escrito, realizado por un gerente comercial de Qatar. Y de la misma manera, aseguraba que, además de los impagos, la compañía había cancelado el seguro médico de los trabajadores.

EN PROCESO DE PAGO

El conflicto afectó a la cotización de la compañía en la Bolsa de Australia, donde sus títulos cayeron un 13,37% ese mismo lunes hasta los 15,88 dólares australianos (10,15 euros). Esta situación provocó el revuelo y los rumores sobre si Cimic había sacado su negocio totalmente de Oriente Medio, por lo que el ASX mandó una notificación a la constructora para que explicara su situación. Y la filial de ACS comunicó a los inversores que había reservado 7 millones de dólares (unos 6,1 millones de euros), como parte del acuerdo de la venta de BICC, para pagar las obligaciones salariales de 2720 trabajadores, pero que no tenía ninguna otra intención financiera adicional en Oriente Medio.

En este sentido, la empresa aseguró que estaba trabajando con Sald Investment, el comprador de BICC, para finalizar la venta y aseguró que durante el tiempo hasta que finalizara la operación «BICC es administrado por el adquirente (Sald Investment) y su equipo de administración”. Aún así, Cimic aclaró que «el bienestar de las personas de BICC es importante para Cimic y continuaremos trabajando con el adquirente para resolver este asunto».

Asimismo, la constructora explicó que de las 2720 personas a las que se les debe dinero, 1900 ya habían recibido sus correspondientes pagos por la finalización del servicio, a otras 400 personas ya se les habían procesado los pagos y el resto estaba procesándose para poder atender a otras 420 personas residentes en Qatar, que por la situación legal del país el abono de los salarios podría verse retrasado.

DURO GOLPE AL PILAR DE ACS

La aventura en Oriente Medio de la mayor constructora de Australia solo ha traído dolores de cabeza para ACS, causando un agujero en las cuentas del grupo español de hasta 400 millones de euros en 2019, reflejado en los estados financieros del mismo año. Motivo por el cual se produjeron movimientos en las direcciones ejecutivas del grupo. Primero el relevo de Michael Wrigth al frente de la filial por el español Juan Santamaría como consejero delegado en 2020 y más tarde, el pasado marzo, el abandono de Marcelino Fernández Verdes como presidente y consejero delegado de ACS. El motivo aparente fue el mal negocio de Cimic (que también presidía Fernández Verdes) en Oriente Medio y las pérdidas millonarias que ocasionó.

A pesar de haber confirmado su total retirada de esta zona geográfica principios de este año, los problemas no han terminado de desaparecer todavía. Una situación que lleva desde entonces tratando de revertir centrándose en otros mercados como Australia, Nueva Zelanda y Asia Pacífico, así como Estados Unidos y Canadá. Y es que, Cimic es uno de los pilares más importantes del Grupo ACS, representando un 19% de la facturación de la multinacional española y el 30% de la cartera total de sus proyectos.

Así lo reflejan los resultados del tercer trimestre de 2021, que a fecha de septiembre situaban en 66.380 millones de euros los proyectos de la constructora australiana, los cuales ha ido ampliando numerosamente desde entonces. Si bien es cierto que, aunque Cimic ha conseguido engordar su cartera y aumentar sus ingresos en los nueve primeros meses del año (+9,2%), su beneficio neto entre enero y septiembre fue un 36% inferior al del mismo período del año anterior. Y, del mismo modo, la compañía se deja un 31% de su valor en la Bolsa de Australia en lo que va de año.

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