sábado, 29 enero 2022

El petróleo da alas a una Repsol con dudas sobre el negocio de energía renovable

El petróleo ha comenzado el año igual que terminó el 2021, manteniendo el rally alcista con el que se sacudió la mala racha provocada por la aparición de la variante ómicron y sus consecuencias. Una situación que ha beneficiado en gran medida a las acciones de las principales compañías petroleras. Repsol vuelve a subirse a la ola alcista del crudo con un comienzo de año que ya se refleja en una subida del 6,5% y con la vista puesta en los 12 euros por acción que no alcanza desde febrero de 2020.

La compañía presidida por Antonio Brufau, que acaba de repartir su dividendo a los accionistas, cuenta con el respaldo de la mayoría de los analistas y con buenas expectativas para los próximos meses. Esto se debe en gran medida a los precios que están marcando los barriles de crudo en las últimas sesiones del mercado. El barril de Brent, de referencia europea, cotiza en torno a los 84 dólares y el West Texas lo hace por encima de los 81, suponiendo subidas superiores al 7% y al 8% en lo que llevamos de año.

Se trata de sus cifras más altas en dos meses, tras el pinchazo del petróleo por la aparición de la variante ómicron y las tensiones geopolíticas entre los países de la OPEP+ y países consumidores como Estados Unidos por la liberación de reservas. Pero el optimismo que Jerome Powell, presidente de la Fed, trasladó el martes sobre el crecimiento económico y las subidas de tipos ha dado alas a la cotización de esta materia prima con carácter cíclico. Powell aseguró que la economía del país norteamericano, el mayor consumidor de crudo del mundo, debería soportar el aumento de casos de covid-19.

Esto, sumado a las nuevas tensiones geopolíticas como el conflicto en países como Kazagistán, que han reducido sus niveles de producción de petróleo, ha servido para que el oro negro siga revalorizándose.  Asimismo, los datos de los inventarios de crudo en EEUU recogidos por el API (American Petroleum Institute) reflejan un descenso de hasta 1,1 millones de barriles la semana pasada. Y, por su parte, los países de la OPEP+ todavía mantienen recortes a su producción de más de 3 millones de barriles por día, mientras que las sanciones a Irán limitan sus exportaciones. Una situación internacional que favorece a la subida de los precios del petróleo.

DUDAS SOBRE LAS RENOVABLES

Con todo ello, desde firmas de análisis como Goldman Sachs vaticinaban hace apenas unas semanas que el precio del crudo puede dispararse aún más y llegar a alcanzar los 100 dólares por barril. En este sentido, muchas de las firmas de análisis que siguen a Repsol mantienen sus recomendaciones de comprar acciones de la compañía y fijan precios objetivos que superan los 12 euros por título, entre otras cosas por la estabilidad de la deuda y los buenos resultados cosechados durante el 2021, así como la atractiva rentabilidad de su dividendo. Como se puede ver, por el momento el petróleo manda en el desempeño de la compañía, pero uno de los retos más importantes que tiene Repsol por delante es convertirse en una empresa energética de emisiones cero.

El principal objetivo de Repsol es alcanzar una capacidad instalada de renovables de hasta 6 GW para 2025 y de 20 GW para 2030. Un reto para el que invertirá un total de 19.300 millones de euros, destinados tanto a generación eléctrica renovable como a la producción de hidrógeno verde hasta 2025. Sin embargo, la decisión de la petroquímica que tomará este año sobre qué hacer con su filial de renovables aún está en el aire. Y, es que, la compañía anunció en noviembre de 2020 un plazo de entre 12 y 18 meses para que la división dedicada a la energía renovable saliera a Bolsa o diera entrada a un socio externo a través de la venta de una participación minoritaria.

Las dudas sobre la salida a Bolsa están relacionadas principalmente por el estallido de la burbuja que se formó en 2020 en el sector de las empresas de energía renovable, llegando provocar cancelaciones de salidas al parqué en empresas como Opdenergy y Capital Energy por el exceso de competencia en el mercado. Un año después muchas de las cotizadas cuya actividad está relacionada con las renovables no han tenido un buen desempeño bursátil y han terminado por confirmar el deshinchamiento del sector en los mercados.

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