lunes, 04 julio 2022

Estas son las cotizadas con mayor riesgo de exclusión y el agujero que pueden dejar en la capitalización

El año pasado el balance de empresas que dejaron y se sumaron a la Bolsa española terminó decantándose por el lado de las compañías que fueron excluidas de cotización, suponiendo una pérdida de miles de millones en capitalización de mercado. El 2022 ha arrancado con la promesa de nuevas incorporaciones al selectivo nacional, aunque ninguna definitiva por el momento, y otras que se juegan su exclusión por las difíciles circunstancias que arrastran desde el ejercicio anterior. Sus exclusiones seguirían ahondando en el agujero en capitalización de mercado que se produjo en 2021.

La primera compañía en abandonar este año el mercado de valores será Zardoya Otis, tras el anuncio de OPA por parte de su matriz estadounidense Otis. Se espera que para finales de mes se celebre la junta de accionistas que apruebe la transmisión de acciones por parte de Euro-Syns a la matriz del grupo. La salida del fabricante de ascensores supondría una pérdida de más de 3.300 millones de euros de capitalización de mercado actualmente. Pero más allá de las operaciones confirmadas, existen otras compañías cuyo camino bursátil está en el aire y puede que no terminen el año dentro del índice general de la bolsa.

Una de ellas es Siemens Gamesa. El fabricante de aerogeneradores para el sector de la energía eólica ha sido una de las compañías del Ibex 35 con peor desempeño en 2021 y el 2022 se espera difícil. Sus acciones perdieron un 36% de su valor en los 12 meses del año y desde enero se dejan otro 13%. Los rumores sobre la posible OPA por parte de su matriz alemana y la consiguiente exclusión de cotización han rodeado a la firma en los últimos meses, por lo que no es descartable que sea una de las elegidas para abandonar la Bolsa este año. La renovable tiene un valor de mercado actual de 12.900 millones de euros.

SITUACIÓN DELICADA PARA BERKELEY

Otra de las compañías que pende de un hilo, aunque por el momento no se ha hablado de su exclusión, es la minera Berkeley. La filial del grupo australiano sufrió en 2021 su mayor revés desde que incurrió en España hace 15 años. Tras meses de continuos informes, decisiones del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, así como recursos de la minera, la decisión final sobre la actividad de la mina de uranio en la localidad de Retortillo (Salamanca) fue negativa para Berkeley. Del mismo modo ocurrió con la construcción de dos plantas nuevas en la zona para la extracción de este elemento radioactivo, cuyos permisos también fueron denegados en diciembre por el ministerio que dirige Teresa Ribera.

Los proyectos denegados en Salamanca son el único negocio que tiene la compañía en el país y, tras las negativas, la compañía todavía no se ha pronunciado al respecto sobre sus planes ni sus resultados económicos. Cabe destacar la operación realizada por el Estado de Omán para hacerse con el control de la minera paralelamente al fracaso de Retortillo, después de reclamar el préstamo que el fondo soberano del país árabe desembolsó en su día a Berkeley para financiar el proyecto de uranio. La situación es delicada y los próximos meses podrían ser definitivos para la actividad de la compañía en España, que ya se dejó un 58% de su valor en el ejercicio anterior. De ser excluida de cotización, se perderían más de 43.800 millones de capitalización de mercado, según los datos actuales.

Además de las dos compañías mencionadas, otra firma cuya situación no está nada clara es Abengoa. Las acciones de la constructoras llevan congeladas desde julio del año pasado, tras la decisión de la CNMV de suspender de cotización a la compañía andaluza cuando se encaminaba hacia un concurso de acreedores. La situación no se ha resuelto a día de hoy y por el momento solo hay incertidumbre en torno a la empresa, cuya capitalización de mercado supera los 26.000 millones de euros.

LAS EXCLUSIONES RESTARON 20.000 MILLONES EN 2021

Suponen grandes restas para el valor de mercado de la Bolsa española, que pueden seguir a las que ya restaron el año pasado. Hasta ocho compañías fueron excluidas de cotización, restando más de 20.000 millones de euros en capitalización de mercado en 2021. Y es que el año comenzó con la concentración del sector bancario a través de las fusiones de algunas de las principales entidades. La integración de Bankia en Caixabank supuso la pérdida de 5.476 millones de euros en acciones y la de Liberbank en Unicaja un total de 843,7 millones de euros, aunque las cifras no fueron más abultadas por la emisión de nuevas acciones de las compañías resultantes.

También se dio otra fusión en el sector inmobiliario que dio forma a la mayor promotora del país. Quabit se integró en Neinor Homes, una operación que acabó con 59,4 millones de euros menos por la retirada de acciones del mercado. La bodeguera Barón de Ley también fue una de las elegidas para abandonar el mercado de valores tras la opa de Eduardo Santos-Ruiz, lo que supuso una pérdida de 457 millones de valor de mercado. Compañía a la que se sumaron la biotecnológica Biosearch y la teleco Esuskatel, tras las respectivas opas de exclusión de Kerry Group y de MásMóvil. Exclusiones que supusieron pérdidas de capitalización de 126 y de casi 1.955 millones de euros.

Ya a finales de año, Solarpack y Reno de Medici abandonaron el mercado de valores sobre la bocina. La renovable fue excluida de cotización después de la opa lanzada por el fondo EQT, llevándose consigo los 879 millones de euros de capitalización de mercado que valía la compañía en el momento de la finalización de negociación de sus acciones. Por su parte, la papelera italiana fue excluida de cotización después de que el fondo Apollo Global Management realizara una opa a la compañía, haciéndose con el control de más del 90%. Las consecuencias para la Bolsa fueron pérdidas de capitalización de 543 millones de euros.

Aunque el caso más acuciado fue el de la casa de apuestas Codere. Tras un año descendiendo en el Mercado Continuo hasta acumular pérdidas del 90% y la salida de su filial a Wall Street a través de una SPAC, Codere fue excluida de cotización a finales de diciembre. Su valor de mercado marcaba los 10.800 millones de euros el último día en el que se pudieron negociar las acciones.

PROMESAS QUE PUEDEN SUMAR ESTE AÑO

Por contra, los debuts en el parqué registrados en 2021 fueron tan solo tres, protagonizados por Ecoener, Acciona Energías Renovables y Línea Directa. Sin embargo, la situación de los próximos meses a nivel bursátil es más prometedora que la que se dio finalmente el año pasado. Son muchos los nombres que suenan dentro del mercado español para dar el salto al parqué. Entre ellos, el de la filial de renovables de Repsol, que con dudas todavía sobre qué hacer, la firma aspira a alcanzar los 4.000 millones de valoración de mercado.

La otra gran compañía cuya salida a Bolsa se espera que llegue en los próximos meses es Ibercaja, que se mueve entre los 1.200 y los 2.100 millones de euros de valor de mercado. Y en el sector de las energías renovables puede producirse un atasco debido al aumento de la competencia que se dará este año si finalmente se producen las salidas a Bolsa de otras cuatro compañías.

Además de la filial de Repsol, la asturiana Windar es otra de las compañías de este mercado favoritas para el debut bursátil, con una valoración que podría llegar a los 800 millones de euros. Opdenergy, Capital Energy y Factor Energía completan la lista de ‘posibles’ en cuanto a las energías renovables. Y, por último, la compañía del juego Cirsa ya prepara su salto al parqué de la mano del gigante norteamericano del capital riesgo Blackstone. El fondo se hizo con la compañía española en 2018 con un desembolso de 2.000 millones de euros y prepara su debut para antes del verano.

Relacionados