lunes, 04 julio 2022

Nyesa pierde un 65% desde abril, ahogada por la deuda y con el negocio estancado

La promotora inmobiliaria comenzó el año protagonizando las subidas más importantes de la bolsa durante las primeras sesiones, llegando a acumular hasta una revalorización del 22%, aprovechando la volatilidad del mercado que más tarde se ha ido corrigiendo hasta un 4,5% en enero. Pero la realidad es bien diferente en cuanto a Nyesa, pues su situación financiera es complicada, más aún desde que se encuentra en proceso concursal.

El pasado abril recibió la autorización judicial para modificar el convenio de acreedores e iniciar el proceso de reestructuración de la deuda y desde entonces la compañía ha perdido en torno a un 65% de su valor de mercado. Tras rechazar la opa por parte de Iffe Futura en mayo los títulos de la promotora siguieron cayendo en el parqué y ya en octubre la compañía realizó la ampliación de capital necesaria por un importe de 51,23 millones de euros para capitalizar la deuda y reestablecer el equilibrio patrimonial.

Asimismo, la mala situación también se vio reflejada en los resultados semestrales de la promotora, que mostraban pérdidas netas de cuatro millones de euros, el doble que las registradas en 2020. De igual manera, cayó considerablemente el importe neto de la cifra de negocios durante el mismo período, hasta un 73%. A pocos días de que finalizase el año, Sabadell anunció la entrada en la compañía adquiriendo casi un 4% del capital de Nyesa para compensar los créditos concursales.

EL CONFLICTO RUSO AÑADE PRESIÓN

Pero la cotización de la firma sigue siendo característica de un “chicharro”, cayendo hasta los 0,0047 euros actuales y con una situación financiera maltrecha por la deuda, que no ha logrado paliar tras la ampliación de capital. Por otro lado, la desinversión que realizó la firma después de entrar en el negocio de las renovables también le ha pasado factura. Aunque no en las cuentas de la empresa, si en la cotización de sus acciones, que se dispararon tras conocerse la noticia de la compra de Contratas Leza en marzo y luego volvieron a la senda bajista, especialmente en noviembre, tras recular y vender la filial fotovoltaica.

Su actividad se centra en España, Costa Rica y Rusia, donde las tensiones geopolíticas con Ucrania y Estados Unidos está provocando la devaluación de su moneda oficial, el rublo. Aunque es una parte pequeña de la actividad comercial de la firma inmobiliaria, un activo formado por 17 edificaciones propiedad de su filial rusa Marma, los tambores de guerra en el este de Europa pueden suponer un añadido a la mala situación financiera del grupo.

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