viernes, 01 julio 2022

Telefónica aleja sus fantasmas y da el revés a Blackrock

Telefónica muestra fortaleza y aleja al fin los fantasmas de una opa, aunque el rumor continúa sobrevolando los mercados. La operadora presidida por José María Álvarez-Pallete resiste a las fuertes caídas del Ibex 35; y sube acompañando al selectivo español, dibujando así una estructura de mínimos crecientes que invita al optimismo. Un gráfico que podría estropearse en caso de un conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, que afecta negativamente a todo el mercado.

Las operadoras han cambiado de aires en estos últimos años y en este inicio de 2022, Telefónica saca pecho de nuevo en Bolsa. La desbocada inflación alienta una fuerte rotación de las carteras hacia valores defensivos y este sector es uno de los que define perfectamente a los conservadores.

Telefónica mantiene una estructura de mínimos crecientes

Con todo, hay que sumar las posibles fusiones en el mercado español, que beneficiarían a Telefónica en el caso de materializarse debido a una menor competencia en España. Este escenario incrementaría la rentabilidad en el valor, pero sin olvidar sus propias inversiones en Reino Unido y Brasil, donde ya obtuvo la autorización para hacerse con los activos de OI. “El mercado ve con buenos ojos estas operaciones”, ha reseñado Diego Morín, analista de IG Markets a preguntas de INVERSIÓN.

LOS INVERSORES VUELVEN A TELEFÓNICA ANTE LA INFLACIÓN GALOPANTE

El “objetivo a corto plazo de la operadora se sitúa en los 4,4 euros”, según ha indicado Morín. Se trata de un nivel que Telefónica tiene a tiro de piedra a precios de cierre de este lunes. La operadora se ha visto afectada en menor medida por la oleada de ventas desatada a uno y otro lado del Atlántico por la máxima tensión registrada en la frontera entre Rusia y Ucrania. Los tambores de guerra retumban con fuerza, más después de que varios países, entre los que se encuentra España, hayan pedido a sus ciudadanos que vuelvan a sus países.

La tensión podría derivar en un conflicto bélico, que desencadenaría “un grave problema económico“. El impacto en el Ibex 35 sería importante y Telefónica se vería afectada, como el resto de valores que componen el selectivo. “Por tanto, es complicado predecir que ocurrirá con la situación actual y la huella que esto tendría en Telefónica”, ha comentado.

Si ocurriera una oleada de ventas, Morín apunta a los cuatro euros como principal nivel de caída, una bajada que se traduciría en la pérdida del 8% respecto a los 4,38 euros en los que ha cerrado. Más abajo, estarían los 3,6 euros. En estas cotas, Blackrock afloró su apuesta bajista contra Telefónica. Desde entonces, la operadora ha encadenado subidas del 18%, mostrando así su fortaleza y afianzando la recuperación realizada durante el pasado 2021.

LOS BAJISTAS PIERDEN CON TELEFÓNICA

“Además, los títulos siguen sin perder mínimos anteriores, por lo tanto, los bajistas se encuentran fuera por el momento”, ha apuntado. Según los registros, Blackrock mantiene invariable su 0,62% apostando contra la operadora desde hace dos meses. Otros fondos oportunistas lo intentaron antes, pero han salido tras analizar a la operadora.

La operadora se acerca así a los niveles previos de la crisis sanitaria, en febrero de 2020. Esta cota actual ha pasado de soporte a resistencia y es donde Telefónica debe demostrar que aún existe apetito inversor en el valor. De superarla, el siguiente paso a alcanzar se sitúa en los 4,57 euros, un 4% adicional al cierre de este lunes.

El cambio de los inversores hacia Telefónica durante el pasado ejercicio se ha centrado en la transformación de la operadora. Álvarez-Pallete busca ser una pieza clave en la era tecnológica, con fuertes inversiones en el 5G y en la digitalización. Esta última cuestión ha ocupado al presidente de la operadora, cuyos planes de desinversión “han creado un tono más ameno en los inversores” de la teleco.

LAS DESINVERSIONES Y LA REDUCCIÓN DE DEUDA, LAS CLAVES DE TELEFÓNICA

Otro de los puntos por los que los inversores han devuelto su confianza en este valor se encuentra en los esfuerzos para reducir la deuda. A cierre de diciembre de 2020, este gigante del Ibex 35 soportaba un saldo acreedor de más de 35.200 millones de euros. Las desinversiones y cambios han adelgazado el montante a 25.600 millones. Todo pagando dividendos y devolviendo parte de las plusvalías generadas por la venta de Telxius.

Las operadoras en España se han sumado para exigir que los grandes gigantes de Internet aporten también al mantenimiento de las redes y no únicamente de los servidores. Y es que, los cables de fibra óptica no se conectan ni se mantienen solos.

LA EXIGENCIA DE TELEFÓNICA A LAS GRANDES DE INTERNET

Telefónica, Orange, Vodafone y Deutsche Telekom han escrito una carta conjunta para reivindicar esta exigencia, que no es nueva, pero que nunca se ha materializado. Y es que, con la era digital, tanto Facebook, como Google y otras plataformas copan gran parte del tráfico, pero sin aportar la inversión para desplegar la fibra. A juicio de los directivos de estas grandes corporaciones, la “situación es insostenible”, más con la competencia de las pequeñas operadoras que tampoco realizan inversiones en esta materia.

Por otro lado, la escisión de la fibra óptica de Telefónica en una nueva compañía daría entrada a una jugosa inyección, cercana a los 3.000 millones de euros, como mínimo. La valoración que dan los expertos a esta empresa alcanzaría los 15.000 millones de euros. Será una guerra por la que pelearán los fondos. Además, Vodafone, Orange y MásMóvil tratan de materializar sus propias fusiones, operaciones de concentración que beneficiarían al mercado. Asimismo, la red de Telefónica, la más extensa en España, es una de las grandes joyas que todo operador quisiera tener.

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