sábado, 25 junio 2022

Greenalia pierde un 29% anual, pero mantiene el negocio bien atado

La compañía renovable no está teniendo el comportamiento bursátil deseado en los primeros meses del año, una tendencia bajista que arrastra desde el ejercicio anterior. Greenalia pierde en los últimos 12 meses un 29,27% de su valor dentro del BME Growth, el mercado para medianas y pequeñas empresas. La racha descendente que protagonizan las acciones del productor de energía independiente se traduce también en un 13,88% de pérdidas acumuladas desde enero.

Tras un 2020 de rally alcista en las cotizadas con negocio relacionado con las energías renovables, Greenalia tocó máximos en los 21,3 euros el pasado 7 de enero de 2021. Desde entonces el comportamiento de las acciones de la firma liderada por Manuel García Pardo ha estado marcado por descensos con algunos meses de rebotes, pero siempre por debajo de los 20 euros. Desde diciembre los títulos de la compañía han ido cayendo hasta los actuales 13,65 euros.

Una situación que comparte con el resto del sector, que todavía no es capaz de remontar un año en el que se desinfló la burbuja creada en torno a las renovables en 2020. Aunque, si bien es cierto que el efecto arrastre del sector puede estar pasando factura a la compañía, los servicios de biomasa que ofrece no han sido tan susceptibles a las medidas tomadas en los últimos meses para contener el coste de la electricidad. Y de igual modo ocurre con los eólicos de Greenalia, puesto que los venden a mercado.

BUENA CIFRA DE NEGOCIO Y EXPANSIÓN

Y, aunque los títulos de la firma no muestran signos de mejora, las cifras de su negocio son positivas. De esta manera, hasta noviembre de 2021 Greenalia consiguió una facturación consolidada de 58,6 millones de euros y un resultado bruto de explotación (ebitda) de 26 millones. Además, los resultados ya superaron los objetivos del plan covid publicado en marzo de 2021, a través del cual la esperaba alcanzar poco más de 20 millones de euros de ebitda y 62 millones de euros de ventas en el total del ejercicio. En cuanto a la deuda, la firma mantiene una cifra algo inferior a los 280 millones de euros, aunque cerca del 80% está ligada a proyectos.

De hecho, el último informe de los analistas de GVC Gaesco sobre la compañía, realizado el pasado noviembre tras los resultados de la compañía, situaban el precio objetivo de la acción de Greenalia en los 23,4 euros. Un precio que queda todavía bastante lejos para una empresa con buenos resultados de negocio y proyectos en España y Estados Unidos que se esperan fructuosos para este 2022. En especial los proyectos en Texas y los parques eólicos de Galicia, que contribuirán a seguir engordando su ebitda.

Además, la compañía avanza en el desarrollo de sus proyectos en España en las diferentes tecnologías en las que está especializada, que desde principios de enero trabaja para implementar un total de 410 MW fotovoltaicos en Andalucía, concretamente en la provincia de Jaén. Un desarrollo para el que Greenalia prevé invertir unos 250 millones de euros y la movilización de 3.000 empleos durante la construcción y mantenimiento.

Por su parte, el consejero dominical de la empresa, Pablo Castellano Vázquez, ha reforzado su posición en la firma con la recientemente compra de un paquete de 4.460 títulos de Greenalia. Unas acciones representativas del 0,0201% del capital de la compañía, que elevan su participación al 0,038%. El consejero es presidente del family office Nakadama, perteneciente a su padre José María Castellano, presidente de Greenalia.

A través de esta inversión, ha desembolsado 62.683 euros en tres compras diferentes. José María Castellano también aumentó su participación en la renovable el pasado noviembre tras la ampliación de capital que realizó la compañía y por la que logró 15 millones de euros. De esta manera, el presidente de la firma aumentó del 5,18% al 5,4% su posición en el accionariado. Una operación que sirvió de impulso financiero para los proyectos que está llevando a cabo sobre todo en Estados Unidos.

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