jueves, 18 agosto 2022

Putin activa su bomba nuclear para controlar el bitcoin: Transnistria

Vladimir Putin prosigue con la guerra económica y la expansión de la antigua Unión Soviética. Transnistria, la zona norte de Moldavia y anclada aún en los tiempos de la Guerra Fría, no sólo es un región en parte separatista y leal a las élites de Moscú, sino también la zona minera de criptodivisas por excelencia en esta parte del mundo, junto a Kazajistán. El control de esta región daría a Putin un salvavidas para esquivar las sanciones.

Situada al este de Odesa y al sur de Ucrania, en Transnistria aún se pueden ver bustos de Lenin en sus principales calles y edificios emblemáticos, como la Casa de los Soviets en Tiráspol, donde la avenida 25 de octubre se ha convertido en la principal arteria de la ciudad, flanqueada por símbolos y adornos decorativos, como setos emulando la estrella roja rusa.

UNA REGIÓN DE MINERÍA DIGITAL EN MOLDAVIA

Esta zona aún no está controlada por el ejército de Putin, pero sobrevive al Gobierno moldavo a base de granjas para minar criptomonedas, una de las principales soluciones propuestas por Rusia para esquivar las durísimas sanciones, aunque sin efectos reales sobre el rublo tras la guerra iniciada por Putin contra el dólar y las materias primas en los mercados mundiales.

Y es que, quien quiera gas, petróleo u oro ruso tiene que abonarlos en rublos. En caso contrario, se les cierra el grifo, como ha pasado con Polonia y Bulgaria, quienes no han aceptado este chantaje.

PUTIN PODRÍA PLANTAR LA FRONTERA RUSA EN RUMANÍA

Putin quiere “liberar” esta zona moldava, refugio de miles de ucranianos que salieron al inicio de la invasión. Por el momento, ha comenzado el envío de artillería y tanques para iniciar una más que posible anexión, controlando así todo el Sur fronterizo de Ucrania, las salidas a los mares Negro y Azov. Hacerse con toda la región de Transnistria pondría a un paso para controlar completamente Moldavia, un país sin apenas ejército y sin el apoyo de la OTAN.

La frontera de Rusia podría extenderse así ante Rumanía, un país que sí forma parte de la Alianza de Occidente y que provocaría un nuevo éxodo de ciudadanos hacia el interior de Europa. De entrar en conflicto directo con Rumanía, la OTAN no tendría más remedio que responder, iniciándose así una continuación a gran escala de la III Guerra Mundial.

Vladimir Putin, el presidente que ha desatado un nuevo conflicto en Europa
Vladimir Putin, el presidente que ha desatado un nuevo conflicto en Europa

Desde el 2017, la región, denominada separatista por el propio Gobierno moldavo, trata de subsistir a base de minería del bitcoin. En 2018, los oligarcas rusos realizaron fuertes inversiones para tratar de levantar esta economía. Entonces tenían el apoyo de un Gobierno favorable a Rusia, con Igor Dodon al frente. Los acuerdos para tratar de implantar la minería del bitcoin y otras criptodivisas los firmó el hijo del fiscal general de Moscú, Igor Chaika, un empresario que ha amasado su fortuna y está incluido en la lista de negra de oligarcas sancionados.

TRANSNISTRIA, FORJADA A GOLPE DE TALONARIO OLIGARCA

Con Chaika, llovieron las inversiones en esta región moldava. Sin embargo, las cosas se torcieron con la llegada al poder de Maida Sandu, una joven presidenta que trata de cortar los lazos con el Kremlin, acercarse a la Unión Europea y también a la OTAN. Sandu pertenecía al Gobierno Dodon, pero la fulminaron en una moción de censura por sus ideas. De hecho, en su toma de posesión dimitió el primer ministro, mano derecha del presidente saliente.

El empresario e hijo del fiscal general de Moscú es copropietario de T-Industry, Beteltrans, Aqua Solid, Golden Age, Innovations of Light, Russian Export, FRC International Trading, Balticstroycompany, Charter y RBEC, entre otras compañías, pese a tener tan sólo 33 años. Sobre él pesan acusaciones graves como organización criminal y corrupción a gran escala, entre otras.

De esta forma, Transnistria buscaba convertirse en el mayor ‘hub’ minero de bitcoin del mundo, más que Kazajistán, cuyo peso es muy elevado en la encriptación de criptoactivos. Sin datos fiables, hay quien apunta que podría alcanzar el 5% de la minería mundial en este momento. Dando por cierto este porcentaje y la nueva aventura bélica de Putin, las granjas de bitcoin estarían sin luz muy pronto en la zona. Por este motivo se explica en parte la fuerte caída de esta critptomoneda en las últimas semanas. Y es que, la mayor parte de los expertos geopolíticos esperan un ataque en Moldavia.

TRANSNISTRIA SÓLO EXPLICA EN PARTE LA CAÍDA DEL BITCOIN

Sin electricidad ni Internet, como ha ocurrido durante los dos meses en gran parte de Ucrania, no es posible la minería y el mercado se seca. En las últimas semanas, el bitcoin se ha derrumbado un 15% tras recuperarse tímidamente por las subidas de tipos de interés. Y es que, la subida del precio del dólar por la inflación también ha desatado las ventas en las tecnológicas del Nasdaq.

Los precios de las materias primas venían disparados de antes, pero sin el gas y el petróleo ruso en el mercado, los incrementos se mantienen. Desde que Putin ha cortado el grifo a Polonia y Bulgaria, el gas se ha disparado un 10%.

El precio del bitcoin ha roto soportes importantes y cruciales, la pérdida de los 40.000 dólares ha desatado una oleada de ventas, mientras que las criptomonedas son pasto de los especuladores, con volúmenes disparados. Solo en la sesión de este miércoles se han movido cerca de 33.000 millones de dólares, haciendo bajar la cotización a niveles de entrada “más atractivos”, según los expertos de IG Markets.

EL RESTO DE CRIPTOS PIERDE SOPORTES CLAVE

Ahora bien, podría producirse un rebote hacia zonas más elevadas, para después volver a las andadas si no hay apoyo por parte de los inversores. Un hecho parecido ha ocurrido también con el Ethereum, que ha perdido los 3.000 dólares por unidad, aunque se aleja de los mínimos registrados este martes. Solana también pierde niveles de soporte clave, como los 130 dólares, mientras Cardano ha sido la más castigada, con un rejón del 32%.

Por otro lado, el Dogecoin sube con fuerza tras la intención de Elon Musk para comprar Twitter por 44.000 millones. Esta es la cripto utilizada por Tesla y su potencial es muy elevado si la red social aceptara los pagos en esta divisa digital.

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