jueves, 30 junio 2022

El mundo en busca del petróleo que Putin no abastece

spot_img

Por un lado, el Foro Económico Mundial celebrado en Davos trató como tema prioritario el impulso de la creación y regulación de energía renovable para disminuir la independencia del petróleo y gas proveniente de Rusia y al mismo tiempo, una disminución del sobrecosto actual de la energía. Por otro lado, en la reunión de tres días del G7 en Berlín, se cerraron acuerdos para realizar la eliminación gradual de producción de electricidad a través del carbón y sustituirlo por opciones renovables con lo que se disminuirá el costo de la energía y se evitarán efectos irreversibles en el cambio climático.

Esta situación ha ejercido presión y lucha entre varios países que se han abocado a adquirir mayor cantidad de combustible fósil no ruso para prevenir las demoras que la regulación y los proyectos acordados toman en su desarrollo hasta el punto de comenzar a generar energía real. Por lo tanto, el petróleo en altamar se está convirtiendo en protagonista y las plataformas petrolíferas de las costas de África Occidental, Brasil y el Golfo de México pasaron de cobrar tarifa diaria de 200,000 a 300,000 dólares en tan sólo el primer trimestre de 2022.

La situación estresante que ha generado la guerra de Putin contra Ucrania, demandas y restricciones para el suministro de estos productos provenientes de Rusia, pusieron las alertas en el mercado internacional obligando a buscar nuevas opciones que mermen ese riesgo de mercado y político proveniente de países como Rusia.

PUTIN MANTENDRÁ SU POSICIÓN

Ya se ha hablado de renovar perforación y extracción de petróleo y gas en regiones menos habitadas a nivel mundial, como en el caso del Ártico de Alaska, el cual, entre otras cosas, está declarado como refugio nacional de vida silvestre lo que supondría que, con relación a las intenciones del Foro Económico Mundial y del G7, no es un camino viable o por lo menos tendría demasiados detractores y dilatación.

Al mismo tiempo, el grupo de la OPEP+ confirmó el pasado miércoles que mantendrá la producción de petróleo acordada a mediados de 2021, incrementando solo en 432,000 barriles por día con lo cual estarían afectando la demanda de países occidentales que de por sí, ya tiene que pagar sobrecostos por inflación.

Tan sólo en abril la OPEP+ redujo su producción en 2,6 millones de barriles diarios de los cuales el 50% del déficit es de Rusia. Lo cierto es que Vladimir Putin muestra de momento que se mantendrá en la misma posición con lo cual, el precio del petróleo permanecerá arriba sobre todo si le están pagando en su divisa local o en oro.

ANÁLISIS TÉCNICO

Actualmente la referencia WTI se encuentra oscilando en los 113 dólares por barril después de haber alcanzado más de 130 en marzo evidentemente por la incursión de Rusia en Ucrania y las sanciones a que ha dado lugar. El pasado 7 de marzo compartimos con nuestros lectores un artículo sobre el petróleo que mostraba claramente un posible movimiento de retroceso a áreas de regularidad siempre y cuando el precio trabajara por debajo de niveles de referencia registrados en abril de 2011 en inmediaciones de 114 dólares.

Marzo fue de alta volatilidad alcanzando a registrar en el mes un incremento de hasta el 36% para finalmente cerrar con un 4,7% de revalorización del barril de petróleo. Ese movimiento inicial y la estructura de la vela que ha dejado, previenen de un posible retroceso que, de cerrar el mes por debajo de los niveles de referencia de 2011, es decir, por debajo de 113 dólares, probablemente llevará al barril de petróleo a los niveles estimados en el artículo anterior, es decir, en inmediaciones de 83 dólares por barril.

Caso contrario, si para la apertura del próximo mes, el precio se ubica por encima de los niveles de referencia de 2011 arriba de 115 dólares, de seguro buscará los máximos históricos registrados en julio de 2008 en más de 147 dólares, lo que significaría un 30% de incremento en el costo y, por ende, una desbordada y preocupante inflación.

Relacionados