jueves, 07 julio 2022

El futuro del euro digital: pagos instantáneos en cualquier lugar

#Apuestas | Contenido para mayores de 18 años

La población española, al igual que la de la mayoría de países europeos, usa cada vez menos dinero físico. Esto se debe al aumento de los pagos con tarjeta debido a las facilidades ofrecidas por prácticamente todos los bancos, pero también a la popularidad de plataformas de micropagos como Bizum o plataformas de pagos online como PayPal, que permiten realizar transferencias a nuestros amigos fácilmente desde el móvil.

El Banco Central Europeo (BCE) no quiere quedarse atrás y sigue investigando para lanzar el esperado euro digital, que debería contar con las ventajas de las criptomonedas mientras las acerca al usuario con la confianza que ofrece el apoyo de un banco central.

Las criptomonedas como moneda al uso

Algunos de los principales problemas a los que se enfrentan las monedas digitales y sus usuarios es la fluctuación de su valor y el uso real de las criptomonedas, es decir, la facilidad para adquirir productos y servicios tanto en plataformas en línea como físicas. Mientras que muchísimas plataformas en línea las aceptan, las tiendas físicas siguen desconfiando.

Así, podemos pagar por una infinidad de servicios en línea o incluso comprar productos como ropa o dispositivos digitales. De hecho, hay sectores que han introducido las criptomonedas a muchos usuarios para ir normalizando su uso cotidiano, como puede ser el sector de los juegos en línea. De esta forma, podemos utilizar una gran variedad de criptodivisas para recargar nuestra cuenta y jugar a la amplia variedad de juegos de ruleta en Lowen Play sin tener que pasar por ningún exchange.

Este también es el caso de otras plataformas dentro de la industria del entretenimiento, específicamente en el sector de los videojuegos, donde plataformas como Steam y Epic Games Store utilizan PayPal como uno de los métodos de pago en línea que acepta criptomonedas.
No obstante, las tiendas físicas raramente ofrecen estas facilidades y, por esa razón, proyectos como el del BCE tienen como prioridad el facilitar su adaptación y uso de cara a sus usuarios.

El euro digital

El BCE tiene muy claro que el futuro está ligado a las criptodivisas y ha confirmado que finalizará sus estudios sobre el euro digital a finales del 2023. De momento, sus principales preocupaciones son la inestabilidad y las limitaciones a la hora de utilizarlo en nuestro día a día tanto en línea como en establecimientos físicos.

La inestabilidad de los criptoactivos se debe principalmente al hecho de que no están reguladas y en este caso el BCE lo podría tener más fácil, ya que los usuarios contarían con la garantía de todo un banco central. Además, otros bancos centrales ya están desarrollando sus propias divisas digitales, como el yuan y el dólar digital, por lo que se podría crear un nuevo ecosistema que las mantenga en equilibrio para evitar tanto subidas como bajadas radicales.

La otra gran preocupación del BCE es la facilidad de uso y, por eso, está priorizando soluciones que respondan a las necesidades de pago reales de todos los ciudadanos europeos. Han pasado 20 años, pero muchos recordarán la transición de las distintas divisas nacionales al euro y el poco impacto que supuso para los ciudadanos, que se acostumbraron en un periodo muy breve.

El hecho de que cada vez se realicen menos pagos en metálico y el éxito de las criptomonedas solo confirman que el BCE va en la dirección correcta. ¡El euro digital está a la vuelta de la esquina!.

Relacionados