lunes, 04 julio 2022

Los riesgos para Ferrovial empañan la compra del aeropuerto JFK

Ferrovial ha realizado una operación estratégica importante para el futuro del grupo, pero los potenciales riesgos que acechan a la compañía a corto plazo empañan el optimismo que pueda generar. La adquisición del 96% del aeropuerto JFK de Nueva York supone la puerta de entrada en el mercado estadounidense y un fortalecimiento de su negocio aeroportuario que equilibra un negocio predominado por el segmento de las autopistas. Sin embargo, el activo tardará en ofrecer rentabilizarse.

En este sentido se ha pronunciado recientemente JP Morgan en un informe valorando la compra del activo, donde destaca la importancia de su compra a Carlyle, pero mantiene su recomendación de neutral por los riesgos existentes. Entre ellos destaca el impacto actual del teletrabajo para la recuperación del tráfico en las autopistas de peaje del grupo, tanto las centradas en la descongestión como las centradas en los pasajeros, “que muestran una menor recuperación en comparación con las autopistas francesas”.

El banco de inversión señala también la “mayor vulnerabilidad al aumento de los rendimientos”, los cuales creen que se encuentran sin protección específica del IPC (Índice de Precios de Consumo) y con un “potencial limitado de aumento de tarifas a corto plazo” en la autopista 407 ETR de Toronto (Canadá). A pesar de ello, JP Morgan considera que la valoración actual de Ferrovial ya descuenta en gran medida estos riesgos.

Además de los factores señalados, la firma de análisis ve en otras claves macroeconómicas riesgos añadidos para la cotización de la compañía que dirige Rafael del Pino. “Dada la diversificación geográfica de Ferrovial, la desaceleración macroeconómica en los mercados clave y la fluctuación de las divisas son probablemente afecten a la rentabilidad del grupo. Observamos que el aumento de los rendimientos probablemente sea negativo para la evolución de la cotización de Ferrovial”, insiste la entidad.

JFK: ACTIVO PROMETEDOR QUE TARDARÁ EN RENTABILIZARSE

Se trata de un contexto que probablemente seguirá penalizando en Bolsa a la constructora, al menos a corto plazo. En lo que va de año los títulos de Ferrovial se dejan en torno al 13,6%, con un comportamiento en los últimos días marcado por la lateralidad. En cuanto al largo plazo, el potencial de la cotizada puede materializarse si la situación macroeconómica mejora, junto con la recuperación del tráfico aéreo y terrestre.

Para ello la empresa confía en que su nueva inversión se convierta en una de las joyas de la corona del grupo. Un activo que para los analistas tardará años en dar la rentabilidad esperada. De esta manera, desde Barclays consideran en un reciente informe que el aeropuerto neoyorquino es prometedor, dada “la naturaleza no regulada del activo, sin un tope aparente en los rendimientos”, aunque creen que estos “tardarán en evaluarse”.

El proyecto del grupo consiste en una concesión de 38 años para construir, operar y mantener la Nueva Terminal Uno del aeropuerto JFK y aumentar la capacidad de 8 a 23 millones de pasajeros. Las inversiones están previstas en 9.500 millones de dólares, y la primera fase (2026) se beneficiará de un precio máximo garantizado. Con esta apuesta, Ferrovial pretende que la terminal sea atractiva para los operadores extranjeros y, de hecho, para 2026 el 21% del tráfico ya está comprometido con cuatro compañías aéreas (LOT Polish Airlines, Etihad y Air France-KLM).

Los ingresos aéreos, que suponen el 84%, no están regulados y la principal fuente de ingresos es la tarifa por persona vinculada al IPC. El 16% restante de los ingresos no aéreos consisten principalmente en la venta al por menor, con el grupo Unibail-Rodamco-Westfield desarrollando un espacio comercial de clase mundial.

BARCLAYS PREFIERE VINCI A FERROVIAL

El JFK tuvo 62,5 millones de pasajeros en 2019, principalmente en origen y destino (84%) y una exposición limitada a los negocios (14%). “Nos gusta la naturaleza no regulada del activo, que aporta un crecimiento de la capacidad en la región de Nueva York, y la naturaleza progresiva de las inyecciones de capital, que no drenan demasiado la potencia de fuego de Ferrovial“, destacan los analistas del banco inglés.

En este sentido, aseguran que en el mejor de los casos, aunque es más difícil de evaluar, “la creación de valor podría ser significativa si la ejecución va bien y el tráfico crece, dado que no hay límite aparente en los rendimientos. Probablemente no lo sabremos hasta 2026″. Barclays mantiene su consejo de mantener el valor en cartera y el precio objetivo de la compañía en los 29 euros por título, frente a los 23,5 en los que se sitúan sus acciones actualmente.

“Los cambios en los beneficios no consolidados siguen siendo en gran medida irrelevantes, dado que la mayor parte del valor de Ferrovial procede de los activos contabilizados en acciones”, señalan los analistas. Asimismo, aumentan sus previsiones para el aeropuerto de Heathrow teniendo en cuenta una mejora de las previsiones de tráfico, y las rebajan para la autopista canadiense 407 ETR y para la construcción.

“Vemos mejor valor en otros lugares y nombres más adecuados para el régimen de mayores rendimientos / mayor inflación; nuestra principal selección, Vinci, ofrece una buena resistencia contra las recesiones, una excelente protección del IPC y un potencial de reapertura a través de los aeropuertos”, concluye la entidad.

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