jueves, 18 agosto 2022

¿Qué le depara al S&P 500?

Desde los máximos históricos alcanzados a finales de diciembre del año pasado hasta los mínimos registrados el pasado 17 de junio, el índice de referencia mundial Standard and Poor’s 500 (S&P 500) ha alcanzado un -24,5% de pérdida. Con la llegada de la pandemia, se diseñaron estrategias para sopesar los estragos que producía a través de la emisión de dinero desmedida en un entorno de inflación relativamente controlada sobre el 1,7%, lo que cumpliría el objetivo establecido del 2% máximo para los bancos centrales de primer mundo.

Esto ocasionó un impulso eufórico en los mercados que llevaron las acciones y, por ende, los índices de referencia a niveles máximos históricos que en específico para el Standard and Poor’s, permitieron una revalorización del índice de más del 118% desde los mínimos alcanzados por la pandemia a dichos máximos en menos de 2 años.

Euforia desenfrenada que se evidencia si comparamos la anterior crisis profunda del 2008, la cual desde los mínimos alcanzados en 2009 hasta los niveles previos a la llegada de la crisis hipotecaria tomó poco más de 4 años, el doble de lo que se evidencio en esta crisis. Para el caso de la crisis actual, el Standard and Poor’s recuperó los niveles previos a la pandemia en tan solo 5 meses, muestra de la avaricia y del apetito desenfrenado del mercado por el riesgo que parecía vivir una nueva época de riqueza.

SIMILITUDES CON LA CRISIS INMOBILIARIA

Cada decisión tiene una consecuencia y nada más lejos de la realidad que pensar que un activo financiero va a subir por siempre sin la necesidad de realizar sus respectivos retrocesos. Misma situación que los bancos centrales tienen que afrontar por el hecho de salir a defender las necesidades de sus nacionales imprimiendo billetes a diestra y siniestra.

No es la primera vez que sucede y de acuerdo con la historia, toda esa cantidad de dinero “regalado”, finalmente es deuda que los mismos nacionales terminamos pagando. Pareciera que la estrategia es endeudar cada vez más a la sociedad sofocándola financieramente, para posterior a ello arrebatarle lo poco o mucho que pudieron construir en épocas de bonanza. La brecha social y financiera por cada crisis se cierra más, menos ricos con más del 96% de la riqueza y más pobres con apenas el 4%.

Desde el año pasado, personalidades del mundo financiero comenzaron a hacer declaraciones sobre una crisis más profunda a la ya iniciada por la pandemia. Los directivos de los bancos centrales y bancos privados, como el caso de Jerome Powell, Bailey o Christine Lagarde sostuvieron un argumento de calma y control que no generara pánico bursátil hasta el punto de contradecir y mofarse de las aterradoras expectativas de reconocidos inversionistas como Ray Dalio, Warren Buffett o Michael Burry, la misma situación que se presentó dos años antes de la crisis inmobiliaria.

¿FALSOS REBOTES?

Este último, nuevamente se atrevió a predecir una caída más profunda que la de la crisis inmobiliaria con la que se hizo famoso y millonario la cual podría caer más de un -50% desde los niveles actuales. Significa. Que el índice Standard and Poor’s podría ir a buscar fácilmente los mínimos registrados por la pandemia. Y cotizar de nuevo. Por debajo de 2000 dólares.

Algo que llamó la especial atención sobre las declaraciones de Michael Burry a través de su cuenta de Twitter, fue sobre los falsos rebotes que la bolsa podría presentar más conocidos como los rebotes de gato muerto, llegando incluso a recomendar la abstención sobre posiciones alcistas durante los próximos 2 años, estimando que cada rebote que pareciera un punto de giro al alza, podría ser efecto de un nuevo mayor impulso a la baja.

Hace 2 años la inflación rozaba el 1,7%, el pasado mes de mayo Estados Unidos registró una inflación del 8,6% con uno de los índices históricos de mayor impresión de dinero en la historia del dólar (20%) que, sumado a una posible crisis de consumo y sin fortaleza empresarial, son una mezcla explosiva para el deterioro de cualquier economía. Los bancos centrales sólo pueden jalar del incremento en los tipos de interés limitando la liquidez en las economías por lo que conseguir dinero será difícil tanto como conseguir comida.

LAS SUBIDAS DE TIPOS MARCADAS POR EL CONTEXTO INTERNACIONAL

Tanto Powell como Lagarde y Bailey, están sesgados a incrementar los tipos de interés hasta límite, así como lo dejaron claro en la reunión del pasado miércoles en Portugal (SINTRA) con el fin de reducir la inflación al 2%, lo que automáticamente significará una recesión. La excusa ante este escenario es evitar una espiral de precios y desempleo que finalmente se disparará al igual que el hambre y la presión social ejercerá conflicto civil.

Pecarán a toda costa con estrategias contra Rusia y China por el conflicto armado contra Ucrania, así como lo han anunciado este jueves. La OTAN ha considerado a la Federación Rusa como la amenaza más significativa y directa para la seguridad de los aliados en la zona euro atlántica.

Al mismo tiempo señalan a China un país de doble moral donde oculta sus reales intenciones políticas coercitivas. Sumado a esto, los países aliados involucran a África y Oriente Medio aduciendo que son frágiles e inestables para la seguridad, aseverando que son áreas donde proliferan los grupos armados no estatales y organizaciones terroristas.

ANÁLISIS TÉCNICO

Ya sabemos lo que pasa cuando los países aliados juzgan de peligrosos a un país fuera de su círculo amistoso: los invaden, matan y toman posesión de sus terrenos para explotar sus recursos. No es de extrañar que la noticia oculta o no confirmada “por otros medios de comunicación” sobre el mayor hallazgo de oro en el mundo correspondiente a más de 31 millones de toneladas en Uganda (África) sea una de las razones para poner en la mira esta área geográfica que desde siempre ha tenido ejércitos al margen de la ley.

El 30 de enero de 2022, compartimos con nuestros lectores un artículo denominado “Cinco ingredientes que hacen del S&P 500 una bomba de tiempo”. Todavía no sucedía la incursión de Rusia contra Ucrania, aunque ya desde la OTAN querían guerra, la evolución de la pandemia era la noticia más sonada y de acuerdo con nuestros análisis, preveíamos una caída del índice del -30% hasta los 3.300 dólares.

De momento ha llegado a un mínimo de 3.636 con la total probabilidad de ejercer un nuevo rebote de gato muerto que, desde nuestro análisis, llevará el precio del índice hasta 2.268, nivel de regularidad en el 61,8 de retroceso de Fibonacci tomado desde el mínimo creado por la crisis inmobiliaria hasta el máximo histórico, ciclo, secuencia y descanso que el índice pide a gritos a costa del bienestar de la sociedad.

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