miércoles, 17 agosto 2022

Citi y JP Morgan, cara y cruz de la gran banca de Wall Street

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Wall Street sigue preso de la volatilidad. Los resultados bancarios se indigestan en las carteras de los inversores y no hay un empuje claro. Sin embargo, las alzas de este martes han dado paso a la esperanza, pero los analistas apuntan que posiblemente sean “trampas” para los inversores. Las subidas en esta jornada, más de un 4,5% para Citigroup y superiores al 2,5% para JP Morgan tan sólo amortiguan en parte las fuertes pérdidas registradas desde enero. El banco azul, dirigido por Jane Fraser, se derrumba más de un 17% desde el inicio del año. JP Morgan, con el incombustible Jamie Dimon a la cabeza, pierde cerca de un 30% en ese mismo periodo.

Con estos ascensos, Citigroup se sitúa como el segundo mejor banco de Estados Unidos, tan sólo superado por el retroceso del 14% de Wells Fargo, mientras que la entidad de Dimon sucumbe en la cola del sector, superada por Morgan Stanley y Bank of America, entre otros. En el mercado se ha instalado el miedo a una recesión que no termina de aparecer, aunque la Reserva Federal de Estados Unidos prosigue con sus planes de disparar los tipos de interés para hacer frente a la inflación.

BUSCAR ALTERNATIVAS AL IBEX: RESULTADOS Y NO PRECIOS

Los movimientos de la FED deberían ser un revulsivo para la banca, siempre y cuando familias y empresas acudan a las ventanillas para obtener financiación. No obstante, precisamente es dinero en efectivo lo que sobra en las arcas de las compañías, que han utilizado la financiación barata para pagar dividendos y bonus estratosféricos, así como la inversión en recompras de acciones, que han obligado ahora a realizar ‘splits’ -división del capital- para atraer a los inversores.

Por todo ello, a la hora de buscar alternativas de inversión fuera de España y adentrándose en un mercado como Wall Street, los inversores deben fijarse ahora en los resultados, y no tanto en los precios de las acciones. Es decir, si el dinero barato durante décadas ha servido realmente para mover el negocio con sólidos fundamentos, o por contra, de forma artificial.

Citigroup presentó unos resultados semestrales sólidos. El banco de inversión, uno de los últimos en rendir cuentas en el primer mercado mundial, ha superado todas las expectativas. No sólo ha superado a sus pares en cuanto a inversión se refiere, y en un contexto muy difícil, con las mencionadas caídas del S&P 500 y la gran incertidumbre existente tras el verano. Los ingresos netos por intereses se han incrementado en un 9% en tasa intertrimestral.

CITIGROUP TENDRÁ QUE ASUMIR EL CIERRE EN RUSIA

Si bien, tal y como apunta Berenberg, los riesgos en el negocio continúan siendo muy elevados. En este sentido, debe hacer frente a la regulación, los cambios estratégicos -asumiendo los costes- y las ventas de negocios no estratégicos, incluido Rusia. Por estos motivos, la firma de análisis alemana da una baja valoración a Citigroup. Y es que, “estos riesgos impedirán cualquier recalificación importante”. Por esta razón ha aconsejado “mantener” las acciones a los inversores.

Y es que, mirando a los consumidores, la fortaleza de esta entidad financiera se centra en el negocio comercial y en su tesorería, debido a las alzas del precio del dólar de la FED, que podría pasarse de frenada si la inflación, como apuntan las proyecciones comienza a caer con fuerza en el mercado. En particular, los préstamos con tarjetas de marca crecieron un 5% intertrimestral, con fuertes “volúmenes de gasto”, que se dispararon un 14%.

CITIGROUP, MEJOR QUE SUS PARES

Los ingresos por su actividad de inversión han aumentado en un 6% en un marco complejo, con el segundo peor arranque del año de toda la historia del S&P 500. Y es que, los ingresos derivadas en Bolsa se han disparado un 25% entre abril y junio de este 2022 frente al mismo periodo de 2021. Esta subida ha compensado la fuerte caída de las tarifas de inversión, que se han hundido un 46%. Respecto a JP Morgan y Morgan Stanley, Citigroup ha salido mejor parado. Este dato, pese a no ser clave en el desempeño de la entidad, muestra “cierta seguridad a corto plazo de que la reestructuración del banco no está diluyendo la fortaleza de este negocio”.

Las preocupaciones de los inversores sobre una recesión en EE UU, si bien son válidas, pueden seguir eclipsando esta fortaleza en el futuro previsible

Si bien el ritmo de este crecimiento es elevado, “creemos que este negocio está bien ubicado para beneficiarse de una normalización de la actividad del consumidor estadounidense”, ha sostenido la firma alemana. “Las preocupaciones de los inversores sobre una recesión en EE UU, si bien son válidas, pueden seguir eclipsando esta fortaleza en el futuro previsible”, ha continuado. Asimismo, Citigroup tiene un fuerte ratio de capital, por encima del exigido. Por todo ello, el banco tendría un potencial de subida del 15% respecto al cierre de este martes, hasta alcanzar los 60 dólares. Si bien, la valoración continúa siendo muy baja respecto a las ganancias esperadas para el próximo año.

JP MORGAN NO RECOMPRARÁ ACCIONES HASTA 2023

Por contra, JP Morgan vive su vía crucis particular en un contexto de incertidumbre global, que ha reducido uno de los pilares fundamentales de la entidad. Los gastos en su división de inversión se han disparado un 9% en tasa interanual. Asimismo, Berenberg ve muy poco probable que la entidad financiera destine parte de sus ingresos a las recompras de acciones. “Las actuales fuentes de solidez del banco, en la banca comercial y de consumo, también se ven eclipsadas por las preocupaciones sobre la recesión en EE UU”, ha sostenido. Sin embargo, dado que las acciones de JP Morgan cotizan ahora con un descuento del 20% con respecto a su promedio a largo plazo y dada la naturaleza temporal de estos obstáculos, “creemos que los riesgos a la baja para el precio de las acciones del banco ahora son más limitados”.

Las tarifas de la inversión se han hundido más de un 60%, frente al 46% de Citi. “Esperamos que esta debilidad persista a lo largo de 2022 y para compensar el apoyo relacionado con la volatilidad de los ingresos de los mercados se modere durante el segundo semestre de 2022“, ha sostenido. Además, espera que los ingresos de inversión caen un 18% interanual durante el segundo semestre de 2022, frente a una caída interanual del 10% en el primer semestre de 2022.

MAYORES RIESGOS POR LA RECESIÓN

“Este carácter cíclico es una característica inherente de cualquier división de inversión”, ha indicado. Eso sí, JP Morgan sigue siendo una máquina de ingresar dólares. Sin embargo, “los vientos en contra a corto plazo son cada vez más incómodos con el aumento de los costos, que aumentaron un 3% interanual en el primer semestre de 2022, aunque solo en un 25% frente al primer semestre de 2019, durante el cual los ingresos fueron un 40% más altos”.

JP Morgan ha cortado las recompras de acciones tras los resultados de los test de estrés en Estados Unidos. Sin embargo, se espera que retome esta operativa de cara al inicio de 2023. Por otro lado, las fortalezas comerciales y de consumo se ven ensombrecidas, a pesar de una sólida calidad crediticia, junto a una recuperación de la demanda de préstamos al consumo. Los préstamos con tarjeta de crédito aumentaron un 6% intertrimestral durante el segundo trimestre de 2022, aunque persisten las preocupaciones sobre una recesión que eclipse este positivo desempeño. A lo largo del ejercicio, Berenberg espera una caída del beneficio por acción del 6%.

Asimismo, los riesgos a los que se enfrenta JP Morgan “se reflejan de manera más adecuada en el precio de las acciones”. Por esta razón, la entidad germana prefiere antes comprar acciones de Bank of America que títulos de la entidad dirigida por Dimon.

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