sábado, 03 diciembre 2022

El conservadurismo se apodera de una Aena atrapada en la incertidumbre aérea

Aena ha vuelto a beneficios tras ocho trimestres consecutivos registrando pérdidas, una recuperación fuerte en los ingresos que no ha convencido al mercado. Los analistas han acogido las cifras presentadas por el gestor aeroportuario de manera conservadora por los riesgos que esperan al tráfico aéreo los próximos meses debido a la inflación. Ante las expectativas de un invierno débil en cuanto a viajes y movilidad aérea, la compañía no cuenta con valoraciones al alza y los expertos señalan sus limitaciones de crecimiento bursátil.

La empresa ha pasado de registrar 364,4 millones de euros de pérdidas en el primer semestre de 2021 a obtener un beneficio de 163,7 millones de euros en el mismo período de 2022. Se trata de una fuerte recuperación impulsada por el número de pasajeros registrados en este período del año, suponiendo un aumento del 287,7% solo en España, hasta los 104,9 millones. Cifra equivalente al 82% del tráfico del primer semestre de 2019, año prepandemia. En el resto de aeropuertos la subida ha sido similar a la registrada en el mercado español en comparación con el año previo a la pandemia.

A pesar de los buenos datos, las perspectivas poco halagüeñas tras el verano hacen que los firmas de análisis hayan valorado el comportamiento de Aena con cautela, estimando poco potencial al alza para sus títulos. En este sentido, el aumento de los gastos operativos por la inflación para el segundo semestre y las perspectivas de invierno marcado por el descenso en el consumo son las principales preocupaciones de los expertos.

VALORACIONES CONSERVADORAS PARA AENA

Desde RBC Capital Markets fijan su precio objetivo en los 125 euros por acción y creen que la compañía tiene áreas limitadas para sorprender al alza. También desde Citi han sido conservadores en su análisis, considerando que no creen que el consenso cambie sustancialmente sus estimaciones sobre la empresa aeroportuaria, según una nota recogida por Bloomberg. El precio objetivo que fija la entidad neoyorquina para Aena se sitúa en los 135 euros.

Valoraciones que van en línea con la incertidumbre existente con las cifras de tráfico aéreo de los próximos meses. En España se ha incrementado con fuerza en el segundo trimestre de 2022, pero sigue siendo un 10% inferior al del mismo período registrado en 2019. Las huelgas en el sector de las aerolíneas y el aumento del coste de la vida por la elevada inflación son un riesgo al que se enfrenta Aena. Situación que puede ser más negativa para la compañía si se termina de cumplir la amenaza de recesión que sobrevuela a Europa.

Para Bankinter, los resultados presentados por el gestor aeroportuario no han supuesto ninguna sorpresa. Los analistas del banco consideran que, aunque los ingresos se han recuperado con fuerza, los márgenes se han visto penalizados por el fuerte incremento de los costes operativos. Una situación en la que influyen también las tarifas que cobra Aena para poder operar en sus aeropuertos, que según ha indicado la compañía han propuesto elevar un 0,69% desde los 9,95 hasta los 10,01 euros.

LA INFLACIÓN LA HACE VULNERABLE

«Mantenemos recomendación neutral. A pesar de la buena evolución del tráfico, el marco tarifario deja a Aena en una posición de cierta vulnerabilidad ante la elevada inflación. Las tarifas no subirán al menos hasta 2026, mientras que la inflación supondrá un incremento significativo en costes«, destacan desde la entidad financiera. Si la compañía consigue elevar las tarifas para el 2023, el incremento de los costes podría relajarse.

Los resultados tampoco han supuesto una novedad para los analistas de Renta 4 e incluso han estado por debajo de sus previsiones. «Por divisiones, el área comercial se sitúa por debajo de las expectativas por los efectos contables de la nueva ley que modificó los contratos de arrendamiento, pero si no tenemos en cuenta estos efectos se habrían situado por encima de los niveles pre-pandemia», aseguran.

«Pese a la mayor actividad por mayor tráfico y ciertos registros de reversiones por los test de deterioro, el fuerte repunte en los gastos de explotación por el incremento de los precios de la electricidad lleva al ebitda a situarse muy por debajo de nuestras perspectivas y las de consenso. Mismo comportamiento que el beneficio neto, que, aunque vuelve a niveles positivos, se ha situado por debajo de las expectativas», añaden.

DUDAS SOBRE LA EVOLUCIÓN DEL TRÁFICO

La parte positiva que señala el banco español es la mejora operativa de Aena, que permite un fuerte repunte del flujo de caja, lo que se traduce en una reducción de la deuda neta. Esto, junto al crecimiento del ebitda, reduce significativamente el apalancamiento del grupo. Pero, el hecho de que el ebitda registrado sea menor del previsto hace que el mercado pueda recogerlo negativamente en la cotización, como se ha visto en la sesión de este miércoles, con una caída del 3%.

La incertidumbre en torno a los niveles de tráfico que puedan darse en el tercer trimestre del año son una de las principales preocupaciones de la compañía y del sector. Así lo han reflejado sus directivos en la llamada con analistas tras los resultados, donde han destacado las dificultades que están teniendo para realizar previsiones fiables. Un contexto que aleja a los inversores por la volatilidad que puede acarrear en la cotización de Aena.

«Reiteramos nuestra visión conservadora en el valor ante las dudas que existen sobre la evolución prevista del tráfico en 2023 derivado de la situación macro global. No obstante, consideramos que el mal comportamiento de la cotización en los últimos meses nos permite elevar la recomendación a MANTENER (desde infraponderar)», señalan desde Renta 4.

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