martes, 27 septiembre 2022

IAG: un potencial cada vez menos atractivo

El sector de las aerolíneas sigue inmerso en su proceso de recuperación entre tensiones inflacionistas, problemas de personal y alertas por un descenso de la demanda a la vuelta del verano. El grupo británico-español IAG sorprendió al mercado tras reflejar sus primeras ganancias, consiguiendo el respaldo de la mayor parte de analistas que siguen su evolución bursátil. Sin embargo, los expertos no desdeñan los riesgos existentes para el holding en lo que resta de año y su potencial alcista es cada vez menos atractivo.

Los mayores costes operativos y de personal derivados de la elevada inflación, las perspectivas negativas de vuelos para British Airways y el aeropuerto londinense de Heathrow, así como una posible huelga de pilotos amenazan la recuperación de la compañía. Es por ello que, a pesar del impulso en su cotización de julio, las acciones de la firma presidida por Luis Gallego parecen volver a la senda bajista.

En este contexto, las firmas de análisis siguen pensando que IAG puede remontar el vuelo, pero, si echamos la vista atrás, el precio al que estiman que puede llegar es cada vez menos atractivo. Si bien el potencial alcista que le otorga el consenso de mercado recogido por Bloomberg supera el 40%, el precio objetivo medio se sitúa en los 1,99 euros por acción. Un precio bastante inferior si lo comparamos con el alcanzado a mediados del año pasado, cuando los expertos estimaban que podría llegar a los 2,7 euros.

Los 2 euros por título es una cota psicológica que la aerolínea ha perseguido durante meses, alcanzándola en momentos puntuales, pero ahora parece ser el techo al que está condenada a tocar. Aún así, la coyuntura macroeconómica y los desafíos del sector ponen en entredicho que la compañía pueda elevar su valor hasta la cifra mencionada en el medio plazo.

INCERTIDUMBRE EN LOS VUELOS DE NEGOCIOS DE IAG

Aunque hay entidades como CaixaBank, Bernstein o GVC Gaesco Valores que creen que la cotización del grupo puede situarse por encima de los 2 euros, son cada vez más firmas las que fijan su precio por debajo. Situación que la compañía comparte con el resto de aerolíneas europeas cotizadas, a las que los analistas también han ido recortando paulatinamente su potencial de revalorización.

Desde JP Morgan califican los resultados de IAG como positivos en un reciente informe, pero enumeran los riesgos a los que se enfrenta y que pueden frenar su recuperación. De este modo, el banco norteamericano sube su precio objetivo un 4%, desde los 1,25 euros hasta los 1,3 euros por acción (por debajo de su cotización actual) y se mantiene neutral en el valor. «La falta de visibilidad del tráfico empresarial y el debate sobre el balance sigue siendo clave«, señalan los analistas de la firma.

La compañía no está viendo actualmente una caída de la demanda de vuelos de ocio en los períodos vacacionales, pero «la visibilidad del tráfico de negocios sigue siendo baja después del verano (con las reservas de septiembre/octubre cruciales para la rentabilidad de todo el año)», explican. Las perspectivas de tráfico tras el verano, la incertidumbre sobre si podrá reducir su apalancamiento y nuevas perturbaciones en Heathrow son los principales factores de riesgo a los que alude JP Morgan.

Por contra, las perspectivas para los vuelos de ocio son más positivas dadas las buenas cifras que se están viendo, por lo que se espera aumenten en el tercer trimestre. Perspectivas «alentadoras» dada la ralentización de las reservas de vuelos de corta distancia en las últimas semanas, ya que British Airways se enfrenta a los cortes de capacidad de Heathrow, que «pueden ayudar a maximizar las opciones de reserva para los clientes existentes».

¿AMPLIACIÓN DE CAPITAL?

Mientras, los elevados costes a los que la compañía tiene que hacer frente también son una de las mayores incertidumbres que frenan la inversión en el valor. En este sentido, la presión de los costes no relacionados con el combustible subió un 21% en el segundo trimestre del año respecto a 2019, año prepandemia. Asimismo, JP Morgan espera que IAG tenga que hacer frente a un aumento del gasto en el combustible para sus aviones.

El aumento de gasto en estos aspectos del negocio se suma también a los niveles de deuda y apalancamiento en los que se encuentra actualmente la compañía. Algo que para diferentes firmas de análisis puede terminar forzando una nueva ampliación de capital para poder hacer frente a la situación financiera. Entre los que apuestan por esta posibilidad se encuentran Bank of America, cuyos analistas, tras hablar con los inversores, creen que «el mercado sigue preocupado por una posible ampliación de capital dado el alto apalancamiento”.

Por su parte, JP Morgan cree que la operación es poco probable en un futuro cercano, aunque ve posibilidades de que se termine llevando a cabo. «Dada la elevada liquidez de IAG, no creemos que sea necesaria una ampliación de capital a corto plazo, pero no podemos descartarla de forma definitiva», aseguran los analistas de la entidad estadounidense.

También desde Bloomberg Intelligence se han pronunciado sobre la posibilidad de la delicada situación financiera del holding de aerolíneas. “Es posible que la aerolínea no alcance pronto una calificación crediticia de grado de inversión”, destacan los expertos. En cualquier caso, la posibilidad de que IAG no pueda solucionar el alto nivel de apalancamiento a finales de año siembra el miedo entre los inversores, lo que sigue siendo una mala noticia para su cotización y para aquellos que llevan tiempo con el valor en cartera sufriendo pérdidas.

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