jueves, 06 octubre 2022

Las participadas en el MidCat se hunden en el Ibex 35 y en el mercado de bonos

La negativa de Francia al gaseoducto MidCat hunde a Enagás en el Ibex 35, pero también a Teréga, la otra promotora del proyecto, cuyos bonos caen cerca de un 20% en la Bolsa de Fráncfort. La gasista española pierde más de un 10% desde enero, hasta los 18,12 euros por acción, y un 13,5% desde que Francia descartó el pasado el año la construcción de esta infraestructura a pesar de la crisis energética. En Alemania, los bonos de la compañía se desploman con el vencimiento a ocho años tras registrar precios cercanos a los 80, en el mercado secundario. El interés que ofrece esta deuda es del 0,625%.

El riesgo para Francia es quedarse fuera por completo de la nueva transición energética tras haber apostado por las centrales nucleares

Enagás situó el MidCat en la agenda de inversiones y se juega 1.500 millones de euros. Todo el foco se centra en el Gobierno galo, que ha rechazado cualquier propuesta para iniciar el trasvase de gas desde España por esta gigantesca tubería. El riesgo para Francia es quedarse fuera por completo de la nueva transición energética tras haber apostado por las centrales nucleares. Y es que, el MidCat sería un gaseoducto de 7.000 millones de metros cúbicos de capacidad. Sin embargo, este combustible tendría fecha de caducidad. Y es que, el temor en Francia es que se convierta en la autopista del hidrógeno verde en Europa, mientras la capacidad se duplicaría con creces, hasta los 17.000 millones de metros cúbicos de capacidad.

Enagás

ENAGÁS, PENDIENTE DE LA APUESTA DE EUROPA POR EL MIDCAT

Francia no está dispuesto a tolerar esta situación, ya que no tendría rédito alguno por permitir el paso de esta energía renovable, que muchos apuntan como el combustible del presente y del futuro, en detrimento de la electricidad. La otra alternativa para la gasista presidida por Antonio Llardén y dirigida por Arturo Gonzalo Aizpiri es abrir camino hacia Italia, cuya inversión sería un 75% inferior, hasta los 365 millones hasta 2026 y que se incrementaría en los 1.135 millones entre 2027 y 2030.

Llardén presentó su plan estratégico a mediados de julio. La inversión hasta 2030 alcanzaría los 2.775 millones de euros, y podría ascender a los 4.755 millones si se incluyen las interconexiones del plan Repower EU, que incluyen 1.980 millones en todo el periodo, más otros 855 millones para la inversión en gas natural y de transición; junto con otros 690 millones para el hidrógeno verde. En activos internacionales, alcanzaría los 600 millones.

NATURGY Y SONATRACH MARCARÁN PRECIO A FINALES DE DICIEMBRE

La compañía aprovechó la delicada coyuntura política para dar luz verde a este plan. Por un lado, la tensión con Argelia por el apoyo del Gobierno de Pedro Sánchez a Marruecos sobre el Sáhara Occidental; y la negativa de Emmanuel Macron al gaseoducto por los Pirineos, por el otro, hacían valer la posición de Llardén y Aizpiri.

De hecho, a finales de diciembre, Naturgy tendrá que cerrar la negociación del precio del gas comprado a la argelina Sonatrach. Fuentes consultadas por este medio esperan que el precio de esta materia prima se dispare para entonces. De hecho, el Gobierno de Sánchez ha aprobado este jueves una rebaja del IVA en la factura del 21% al 5%, mientras continúa comprándose el gas ruso a precio de oro a través de China.

ENAGÁS ES VENTA Y OJO A LOS MÍNIMOS DEL AÑO

El plan de Enagás es clave tanto en la próxima década como en un futuro más lejano. Y es que, convertiría a España en un productor y distribuidor esencial del hidrógeno verde, la energía que por ahora descartan las eléctricas ante la pérdida de negocio.

Sin embargo, los inversores han dado la espalda a la compañía, que se sitúa muy cerca de mínimos del último año. El consejo de analistas apunta a «vender«, mientras que un nutrido grupo de expertos que siguen el valor consideran «mantener» como mejor opción en este momento. Con las caídas, la rentabilidad por dividendo se sitúa en el 8,91%, las más elevada del Ibex 35.

En cuanto al aspecto técnico, la compañía no ha recuperado la media de 200 sesiones, crucial para devolver la esperanza a los inversores, debido a la incertidumbre en el corto plazo. Si bien, el soporte de los 17 euros, que marcan los mínimos de las últimas 52 semanas, es clave para mantener el tipo en este momento. La compra se realizaría entorno a los 19,7 euros, coincidiendo con los máximos de este mes.

EL ESPALDARAZO A ENAGÁS

Como espaldarazo, la inversión de Amancio Ortega, a través de Pontegadea, para hacerse con el 5% de Enagás Renovable, es uno de los puntos fuertes de cara al futuro. A través de esta filial, la gasista desarrolla el negocio del hidrógeno verde. Se trata de una apuesta por una inversión de presente y futuro y que fue anunciada también el pasado 12 de julio, junto con el plan estratégico de la compañía.

Por otra parte, Enagás incrementó sus beneficios en un 1,1% a cierre de junio respecto al mismo mes del año anterior, hasta alcanzar los 215,5 millones de euros. Todo ello excluyendo los ingresos recurrentes. Entre abril y junio, sufrió un deterioro de 133,8 millones de euros por su participada Tallgrass Energy, que ha dejado el beneficio del segundo trimestre en 30,2 millones de euros antes de impuestos. A cambio, se han incluido las plusvalías de las ventas realizadas en ese periodo.

Para Enagás es clave también el funcionamiento de las interconexiones, más cuando la demanda de esta materia prima se ha disparado. Sin embargo, este mes de agosto se han dado a conocer la bajada por parte de las industrias, especialmente manufactureras. Así, el consumo de gas en este sector se ha reducido cerca de un 40% en este mes, diez puntos más respecto a julio. Todo, mientras Europa ha llenado sus reservas, las cuales ahora sólo tienen suministro disponible para los próximos dos meses.

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