martes, 27 septiembre 2022

El bitcoin entra en zona de «miedo extremo» y ante las dudas de manipulación

Miedo extremo en el bitcoin. Las esperadas subidas de tipo, la fortaleza del dólar, la inflación y la entrada en recesión pone en aprietos a la reina de las criptomonedas. La divisa digital se encuentra en una clara tendencia bajista, con una volatilidad creciente, así como un momentum en caída. Ingredientes para mostrar que aún puede perforar los mínimos del año y dirigirse a los más que esperados 17.000 dólares por unidad.

Con estas condiciones, el bitcoin no logra mantener los 20.000 dólares con solvencia, un nivel psicológico y clave para desatar nuevas ventas. Las caídas esperadas superan el 20%, coincidiendo con el cuarto latigazo bajista del año. Y es que, desde enero, el desplome supera ya el 52% y del 64%, contando desde máximos históricos.

Y es que, al bitcoin no solo se le resisten esos niveles, sino que todo apunta a renovadas caídas, al menos a medio y largo plazo. Los mínimos y máximos del gráfico muestran una secuencia decreciente en esos horizontes, a los que se suma ahora un nivel de entre 20 y 24 puntos en el índice del miedo delas criptomonedas.

LOS BANCOS CENTRALES DECIDEN EL RUMBO DEL BITCOIN

Todo ello, a la espera de la decisión del Banco Central Europeo (BCE) el próximo jueves. Los economistas estiman un incremento del precio del euro del 0,75%, la mayor subida en toda la historia de la divisa común, pero insuficiente para detener una inflación que apunta a dos dígitos en la Eurozona.

El bitcoin repite escenario en apenas cuatro años
El bitcoin repite escenario en apenas cuatro años

El bluechip de las criptomonedas, que representa cerca del 40% del billón de dólares de los criptoactivos en circulación, está de capa caída. El índice del miedo es un indicador más, seguido por inversores de toda índole y que muestra la volatilidad, la generación de información, así como las búsquedas en Google asociadas, entre otros indicadores. La volatilidad en esta divisa digital se encuentra en fase ascendente, una muestra más de la incertidumbre que acecha a este mercado.

UNA PAUTA BAJISTA, CON REBOTES EN EL BITCOIN

Este activo no regulado está ganando cuota de mercado debido a la salida de fondos de otras monedas más especulativas. De esta forma, a mayor cuota, mayor es el temor entre los inversores y por ende más riesgo de caída. Por ahora, la pauta marcada por el bitcoin son caídas paulatinas cercanas al 30%, y aún faltaría por contabilizar un movimiento de la misma magnitud para consolidar niveles. Sin embargo, a corto plazo todo apunta a incertidumbre, movimientos bruscos tanto al alza como a la baja debido a ese miedo en el mercado. Y es que, hay que quien cree que si logra mantener los 20.000 se detendrán las caídas para iniciar de nuevo el asalto a objetivos más ambiciosos. Se especuló de ello el pasado año, con valoraciones por encima de los 60.000 e incluso hay quien apuntaba a los 100.000 dólares por unidad.

Sin embargo, este criptoinvierno es muy distinto de los anteriores escenarios. los bancos centrales ya no están por la labor de mantener una política acomodaticia, mientras la inversión se ha olvidado casi por completo de la tecnología, haciendo estallar la nueva burbuja creada desde 2015.

EL FRAUDE, A LA ORDEN DEL DÍA

Asimismo, las búsquedas de bitcoin se dispararon en junio de este de año debido a los mínimos, cuando llegó a amenazar con perder la zona de los 18.000 dólares. Durante el verano, estas búsquedas se han tranquilizado y por tanto no se muestra una honda preocupación, por lo que habrá que estar atento a la cotización para conocer el nivel del miedo a través de este indicador. En junio, se miraron con lupa las informaciones relacionadas con una posible manipulación de la criptomoneda, disparándose más de un 1.500%.

Por otro lado, las investigaciones oficiales sobre el fraude en las criptomonedas están a la orden del día. Desde las plataformas, como CoinBase a la reciente demanda contra Michael Saylor, quien ha dimitido como consejero delegado de MicroStrategy hace un mes, está bajo las sospechas de fraude fiscal. Según ha afirmado el fiscal de Columbia, Karl Racine, este empresario no ha realizado el pago de impuestos y que la propia compañía le ayudó a evadir las cargas fiscales. Según el fiscal, son «cientos de millones de dólares» los que habría defraudado al fisco mientras residía en el Estado.

EL VOLUMEN DE OPERACIONES PONE AL BITCOIN CONTRA LAS CUERDAS

La caída del bitcoin le sitúa como la decimoséptima empresa con mayor valor de Wall Street, por encima del gigante Walmart, con un valor inferior a los 380.000 millones de dólares. Pero esta caída en la capitalización no viene sola. El bitcoin, según un reciente informe de Forbes, gran parte de las transacciones son falsas, vestidas con apariencia real, como si se hubiera comprado y vendido, pero sin haber efectuado el cambio de posición. De esta forma, se consigue inflar el volumen de las operaciones, queriendo mostrar un interés -ficticio- sobre las criptomonedas.

No sólo ocurre con el bitcoin, donde se están moviendo bloques que no lo habían hecho hasta ahora, sino con el resto de tokens. Con estos movimientos, se pueden preparar informaciones que apuntarían a un posible rebote, engañando a los inversores reales. Esta forma de operar procede de Wall Street, cuando se quiere mostrar un mayor volumen de transacciones de los que hay para animar a comprar las acciones. Además, al ser un mercado carente de regulación, se desconoce el volumen de bitcoins que cambian de manos. Las diversas plataformas existentes dan datos muy dispares.

Por ejemplo, Nomics apunta a 37.000 millones en las últimas 24 horas, mientras que CoinBase lo sitúa en 28.000 millones. La diferencia es muy alta, del 32%. Messari asegura que el volumen real es de apenas 4.300 millones. No existe un método para el cálculo de volumen, tampoco se requiere un registro de operaciones, ni las plataformas de criptomonedas muestran un acuerdo para mostrar los cálculos.

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