jueves, 06 octubre 2022

Sobrevivir al mercado bajista: borrón, cuenta nueva y centrarse en los fundamentales

La tendencia bajista del mercado es clara y no parece que vaya a detenerse a corto plazo. La inflación, las subidas de tipos de los bancos centrales y la amenaza de una recesión están teniendo un impacto negativo en el mercado. Hay inversores que buscan refugio en activos como el dólar, beneficiados por la política económica actual, o los futuros del petróleo y de otras materias primas, cuya volatilidad por las tensiones geopolíticas puede hacer disparar su rentabilidad en períodos cortos de tiempo.

Otros miran al largo plazo y ponen la vista en valores que tengan menos riesgo y mayor resistencia al escenario de crisis que puede llegar en los próximos meses por su modelo de negocio. Sin embargo, la volatilidad de algunos activos y la tendencia a la baja de las bolsas plantea dudas sobre cómo enfrentarse a un escenario pesimista en el mercado.

Especialmente cuando los expertos avisan de que, no solo no han terminado las caídas, sino que todavía queda esperar lo peor. Los principales motivos son la continuación de las subidas de tipos de interés que planean la Fed, el BCE y otros bancos centrales, la caída de los beneficios empresariales que se espera para los próximos trimestres y la recesión en la que puede entrar la economía.

Don O’Neal, gestor de renta variable de Capital Group, explica que «en primer lugar, es importante reconocer que las cosas han cambiado. Lo que nos funcionaba en el proceso de selección de títulos ya no lo hace, y probablemente no lo hará en varios años». En este sentido, destaca que, si bien la inversión en las compañías con las mejores trayectorias de crecimiento ha sido un buen enfoque para invertir en la última década, se han tratado de años demasiado fáciles en comparación con el contexto actual.

CENTRARSE EN LOS FUNDAMENTALES Y SER MÁS SELECTIVOS

Es por ello que de cara al futuro resulte más complicado generar una buena rentabilidad y que los factores que hasta ahora han impulsado este crecimiento cambien. «Por ejemplo, ya no es posible mantener la inversión en las compañías de más rápido crecimiento sin tener en cuenta los beneficios. Creo que estamos ante el regreso de los fundamentales«, añade O’Neal.

Aunque hay quien asegura que las caídas actuales se enmarcan más en un proceso de corrección de las elevadas valoraciones por parte de compañías de fuerte crecimiento, no todo se puede explicar en base a este factor. «Esta afirmación es correcta en términos generales, pero también es incompleta. Los fundamentales de las compañías que han registrado las caídas más acusadas habían quedado por debajo de las expectativas, mientras que aquellas empresas que mantuvieron unos fundamentales sólidos lograron resistir mejor a las caídas«, indica el experto.

Desde Capital Group comparan el mercado bajista del año 2000, cuando Amazon y Pets.com -la compañía que vendía productos para mascotas a través de Internet que quebró en la burbuja de las puntocom- registraron caídas superiores al 80%. Mientras que el caso de la multinacional fundada por Jeff Bezos se convirtió en ejemplo de éxito, Pets.com «acabó convirtiéndose en un ejemplo de euforia irracional» y terminó desapareciendo.

BORRÓN, CUENTA NUEVA Y CONCENTRAR LA CARTERA

Se trata de un símil para reiterar la idea de fijarse en la solidez del negocio de las empresas en lugar del fuerte crecimiento que puedan conseguir a priori, además de ser más selectivos con los valores a seleccionar. «Creo que es el momento de hacer borrón y cuenta nueva, centrarse en los fundamentales y concentrar la cartera de inversión», señala.

Del mismo modo, la gestora de activos cree que no hay que tener en cuenta las opciones de inversión que más incertidumbre puedan generar en el entorno actual, ya que es el momento de ser selectivos. «De desechar sin miramientos a aquellas compañías que nos generen dudas e invertir únicamente en nuestras mayores convicciones. De separar el grano de la paja», añade.

En esta estrategia, compañías de sectores de crecimiento como las del sector de los chips semiconductores tan necesarios, los servicios en la nube o búsquedas pueden ser una opción a valorar. También otras empresas que estén más orientadas al valor, como las que operan en sectores de defensa, seguros o energía.

¿ACCIONES DE MERCADOS DESARROLLADOS? A CORTO PLAZO NO

Para BlackRock el escenario más pesimista también es inminente y así lo refleja en su último informe semanal. En él, advierte de que las medidas tomadas por la Fed para frenar la inflación significan hundir la demanda con una recesión. Algo que solo pueden ser malas noticias para los activos de riesgo a corto plazo.

De este modo, su estrategia para las carteras de inversión ante el nuevo panorama requiere ajustes más frecuentes. Es por eso que la gestora de activos estadounidense infrapondera las acciones de los mercados desarrollados a corte plazo, mientras que para el largo plazo se muestra más optimista e incluso las sobrepondera.

“Tienen un atractivo relativo sobre los activos de crecimiento privados (aún tienen que cambiar el precio como sus contrapartes públicas) y la renta fija, donde vemos que los rendimientos más altos lastran los rendimientos esperados», señalan los expertos de la entidad. En este sentido, consideran que los sectores que más se beneficiarán de las tendencias a largo plazo son los relacionados con transición energética o la tecnología.

“El crédito que cotiza en bolsa es una sobreponderación en nuestras carteras estratégicas por primera vez en años, ya que los rendimientos y los diferenciales se han revalorizado considerablemente. Eso incluye alto rendimiento”, añaden los expertos de BlackRock. Asimismo, también valora con optimismo a largo plazo los bonos vinculados a la inflación global.

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